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Una de las Trillizas de Oro se fracturó al tratar de escapar de un asalto

María Emilia cayó de un techo de su casa en el country La Emilia, de Pilar, cuando le robaban cuatro ladrones vestidos de policías

Jueves 31 de agosto de 2017
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María Emilia Fernández Rousse, una de las Trillizas de Oro, se fracturó la muñeca derecha y sufrió un desplazamiento de columna al caer al piso desde la planta alta de su casa en el country La Emilia, de Pilar. No fue un accidente doméstico: intentaba escapar para pedir auxilio, ya que cuatro delincuentes vestidos de policías habían entrado a robar durante la madrugada.

Foto: LA NACION

La víctima fue internada en el Hospital Austral, de Pilar. Además de las lesiones óseas, estaba "muy angustiada", informaron una de sus hermanas, María Eugenia, y su esposo, el polista Clemente Zavaleta, que estaba con ella cuando se produjo el asalto.

El hecho ocurrió ayer a la madrugada en el barrio cerrado propiedad de Zavaleta y su esposa -por eso lleva su nombre-, un predio de 12 hectáreas con 63 viviendas a la altura del kilómetro 5 de la ruta 28.

Según las fuentes, cuatro delincuentes armados, encapuchados y vestidos con chalecos antibalas y uniformes de tipo policial redujeron a los dos vigiladores de la empresa Cyrano Seguridad que cubrían el turno noche. Les quitaron las escopetas y les dijeron: "Llevanos al lote de los del BM". Se referían al BMW de Zavaleta y Fernández Rousse.

La alarma los despertó. "Esperé para bajar y cuando vi por la ventana que viene el carrito de la guardia me dije: «Está todo tranquilo» y bajé. Pero en eso vi un tipo muy profesional, con capucha tipo SWAT, que me tiró al piso, me dijo «¡sos el ladrón, sos el ladrón!» y sacó un arma", relató Zavaleta.

María Emilia se había quedado en la habitación, en el primer piso. "Se asustó, quiso bajar por el balcón y cayó desde dos metros de altura", desde un alero del techo hasta el jardín, explicó el polista.

Dos delincuentes que estaban afuera la vieron caer. "¡Señora! ¿Qué está haciendo? ¡Tranquilícese! ¿Cómo se tiró?", le dijeron, y la hicieron entrar. "«Quédese tranquila que somos policías», le dijeron. Estaban con uniforme y eran gente grande, nada drogada, gente profesional, sabían a lo que iban. Los trataron bien [a las víctimas], pero no es el hecho que te traten bien o mal: es el hecho de que estamos viviendo esta situación", dijo al canal de noticias TN María Eugenia, hermana de la trilliza herida.

Los delincuentes robaban dinero de una caja fuerte (unos 15.000 pesos), relojes de Zavaleta y joyas de su mujer. También, una pistola Pietro Beretta calibre 22, que ahora pasó a formar parte del mercado negro que nutre a la delincuencia. La banda escapó a través de un alambrado que da a un terreno inundado y a una calle que termina en la ruta 25, ya que la alarma de la casa seguía sonando y temía que por la puerta principal llegara la policía.

Una vez que los asaltantes se esfumaron, Zavaleta llevó a su esposa al Hospital Austral, de Pilar, donde ingresó en la guardia a las 5.46, politraumatizada y conmocionada.

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