Jorge Guzmán, del MIT: "Para el crecimiento, importa la calidad y no la cantidad de nuevos emprendimientos"

El profesor del MIT analiza el potencial del país en desarrollarse a través de start ups

Olivia Goldschmidt
PARA LA NACION
Jueves 31 de agosto de 201718:09

"Argentina es un país de contraste: tiene talento e infraestructura pero un bajo nivel de propiedad intelectual y le falta inversores de riesgo", dijo en su presentación Jorge Guzmán, investigador afiliado del MIT Innovation initiative, la Oficina Nacional de Investigación Económica y profesor del MBA de MIT Sloan. Su exposición fue durante la primera edición del Forum EXC 2017, un encuentro entre empresarios, académicos y figuras del gobierno para debatir acerca de los desafíos de la innovación y competitividad en las empresas argentinas.

El investigador afirmó que ve bien direccionados los esfuerzos del Estado por impulsar el ecosistema emprendedor pero con fuertes pendientes. La falta de creación de propiedad intelectual, que se registre y respete, fue un de los puntos fundamentales de su presentación. Para el académico, Argentina no puede dejar olvidada su capacidad de innovación, entendida como la habilidad de crear ideas y productos nuevos.

Como modelo a seguir citó a Taiwan, que hoy es número uno en producción de semiconductores y alberga al 90% de la producción de celulares HTC. Se dio gracias a las inversiones sistemáticas de parte del gobierno en educación y centros de investigación.

Por otra parte, en lugar de hablar de "brotes verdes" se refirió a la combinación de semillas y paciencia. "Argentina va por buen camino pero la semilla se acaba de plantar, recién aprobaron la Ley hace algunos meses. Hay que tener paciencia, en México hace cinco años también se creó un programa de emprendedores, que no estuvo del todo bien diseñado, pero en parte fue porque los mexicanos fuimos muy impacientes. Esperamos que entre un presidente y que en dos o tres años se vea, pero así no funciona la economía", dijo en diálogo con LA NACION.

Guzmán también elogió a la gestión de Mauricio Macri. "Con la nueva política económica que trajo el gobierno actual, las start ups recibieron un empuje fuerte", dijo y alertó sobre los límites de impulsar el emprendedurismo en general sin prestar atención en el impacto de las iniciativas: "La calidad, y no la cantidad, de nuevos emprendimientos lleva al crecimiento económico".

Al mismo tiempo, resaltó la importancia de la Ley de Emprendedores y dijo que es una condición necesaria pero no suficiente. "Es una iniciativa muy buena, pone la mesa para que haya iniciativas donde antes no estaban. Pero poder constituir una empresa no crea empresas innovadoras. El lado de la innovación es lo que a Argentina le falta: está bajo en los indicadores internacionales en propiedad intelectual y en la disponibilidad de condiciones de demanda para las inversiones, relacionadas al capital de riesgo", afirmó.

Antes, hizo un relevamiento acerca de la historia económica argentina, donde contó cómo el país pasó de ser una de las naciones más prósperas de Latinoamérica a ser sobrepasada por sus vecinos. "Apoyada en sus recursos naturales, sufrió el 'mal holandés', el efecto por el cual los países se focalizan en un único aspecto de la economía que le da beneficios y se olvidan de todo el resto. Con la importante caída de los precios internacionales de las materias primas, al país le queda por evaluar las próximas estrategias posibles", explicó.

Además, destacó que para crear empresas de tecnologías de la información y que haya capital humano suficiente para trabajar en ellas. "Hacen falta cambios importantes, es un programa largo y es difícil de aceptar hasta para la persona que los está liderando", comentó.

Impresión cordobesa

Antes de la conferencia, el profesor visitó Córdoba donde dio la misma presentación y una clase magistral para emprendedores, además de conocer a ministros y otras figuras importantes del ecosistema y la provincia. "Quedé muy contento con lo que vi en Córdoba. Lo primero es que la provincia no quiere ser Buenos Aires, no quiere replicarlo ni ser su hermano menor. Entiende que es Córdoba, y son buenos lácteos, automotriz y una serie de cosas. La segunda es que los cordobeses tenían el empoderamiento en su forma de hablar y de pensar las cosas que era el correcto par hacer algo. No hay quejas ni culpas", concluyó.

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