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Cómo construir tu perfil de soltero en las redes sin tener que caer en Tinder

Consuelo propone una manera más orgánica de buscar el amor (o el roce)

Viernes 01 de septiembre de 2017 • 00:53
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Foto: Shutterstock

Consuelo:

No me imaginé nunca escribiéndote pero acá estoy.

Desde hace un tiempo me siento estancada con respecto a las relaciones con los hombres. En junio del año pasado, quién había sido mi primer amor y mi novio desde la adolescencia, en uno de nuestros repetidos "impasses" conoció a otra chica y decidió quedarse con ella. Ninguno de nosotros había estado con otra persona antes, por eso me tomó por sorpresa cuando resultó no ser cierto que seguía amándome y que ella era sólo un parche que llenaba el vacío.

Me enfrenté al verdadero punto final y me dejó heridas profundas.

Ya pasó más de un año y fui capaz de levantarme, de a poco ir rearmándome a mí y a mi vida.

Tengo una carrera, buenos amigos y proyecciones a futuro, pero sigo con un bloqueo al amor. Es como si todavía tuviera 14 años, la última vez que estuve soltera. Tengo ganas de tener algo con alguien, pero hasta ahora no pasa. Desde ese momento sólo tuve un encuentro casual con un hombre y nada más. Me han gustado otros hombres, probé Tinder y Happn, pero parece que no logro que los hombres me vean como mujer, al menos los que a mi me interesan. No sé cómo abrirme, cómo dar nuevas oportunidades y poder volver a conectar con un hombre para volver a tener una relación o distintas historias. Tanto en mi vida real como en la vida digital me gustaría mostrar que estoy abierta a eso. ¿Qué puedo hacer?

Te agradece,

La Chica Inmóvil (24)

Estimada Chica Inmóvil:

Sos muy joven, pero por lo que me contás, estuviste en una relación desde muy chica, aún con idas y vueltas, y un poco te perdiste el aprendizaje del levante 2.0. Aunque seas chica entonces estás un poco en la misma situación de alguién que se casó, pongamos, en 2003, y ahora se divorcia y se da cuenta de que no entiende nada del paisaje de la soltería de esta segunda década del siglo XXI. Así que vamos a pensar eso: cómo armar tu imagen digital (que hoy es casi lo mismo que tu imagen real, o al menos tiene una continuidad) para mostrar que estás abierta a tener un vínculo. “En búsqueda activa”, como dirían en LinkedIn.

Primero: por supuesto que hay excepciones, pero creo que hoy hay que mantener cierta actividad en las redes sociales para conocer gente nueva. Conozco muchas historias de esas: gente que empieza a conversar porque charlaron en el muro de un amigo en común o porque se metieron a charlar en el mismo evento de Facebook y después se encontraron en el evento real. Contestá tweets, si un amigo de un amigo hace un chiste que te gusta en algún espacio virtual respondé con otro chiste, y si siguen charlando ahí agregalo vos como amigo a ver qué pasa. Te advierto: la mayoría de estas interacciones, por supuesto, queda en la nada, pero se trata de mejorar las chances. En algunos casos no pasará nada, en otras tal vez te hacés un nuevo amigo (bienvenido sea: los nuevos amigos tienen todo un caudal de gente nueva para que conozcas), pero igual no perdés nada y vas practicando charlar con desconocidos sin ponerte tímida, que sospecho que te cuesta. Quizás suena a mucho todo esto que te digo, pero las redes sociales son nuestras sociedades de fomento: imaginate que ir al muro de Facebook de otro es como ir a un baile, y vos tenés que estar parada del lado de las chicas que están dispuestas a que las saquen a bailar.

Segundo tema: tus fotos de perfil. No te pongas una foto sexy si no es tu estilo, es 100% innecesario, pero sí una foto divertida y reciente. Yo no sé vos pero me parece rarísimo cuando alguien tiene de perfil una foto de chiquito, o una foto con sus amigos y no se entiende cuál es cuál. Siento que me está escondiendo algo, o que le da vergüenza su apariencia, y eso nunca es atractivo. Tampoco una foto super calculada, de fotógrafo profesional, no es para obsesionarse, y además no queda bien: alguna foto donde se te vea bien, contenta y paseando o en algún lugar que te guste va a estar perfecta.

La última cuestión, y aquí entra lo que me decías de Tinder y Happn: en principio esas redes parecen herramientas mágicas, que te ponen de pronto un catálogo de solteros a disposición, pero la verdad es que estas redes están hechas para gente con alta tolerancia al fracaso y al rechazo. Yo por eso te recomendé que empieces con los amigos de tus amigos en Facebook, pero el consejo vale igual para todas las redes y también para la vida en general: paciencia. Si estás dispuesta a la estrategia del francotirador seguro encontrás algo más rápido, pero si eso no va con vos, no te desesperes ni te obligues a hacer cosas que te aburren o te incomodan. Cuanto más te tranquilices más probable es que tu halo de tranquilidad y misterio (combinado con una razonable buena onda, eso sí) genere interés. Entonces: animarse a charlar y conocer gente nueva pero sin presiones ni urgencias.

Suerte con eso, después me contás cómo anduvo

Consuelo

Consuelo estará disponible para resolver todos los conflictos digitales que lleguen a la casilla modalesdebolsillo@lanacion.com.ar, como comentario a esta nota o a la cuenta de Facebook de LA NACION. Si la consulta es comprometedora, cuidará el anonimato del remitente.

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