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"Defendía las causas que creía que eran justas", dice un amigo del joven

Marcos Ampuero, que vivió junto a Maldonado en Chile, difundió las últimas fotos antes de la desaparición

Viernes 01 de septiembre de 2017
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LA NACION
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Marcos Ampuero, junto a Santiago Maldonado, en la isla chilena de Chiloé
Marcos Ampuero, junto a Santiago Maldonado, en la isla chilena de Chiloé. Foto: Facebook

En su perfil de Facebook, Marcos Ampuero, un tatuador chileno amigo de Santiago Maldonado, publicó fotos junto a él semanas antes de su desaparición en Chubut, a principios de este mes, en medio de una protesta mapuche.

Las imágenes son las últimas que se conocieron de Maldonado. En varias de ellas, se lo ve sonriente. "Último día en Chile del «Brujo» antes de ir a la Argentina, ser detenido por Gendarmería y desaparecido por la misma. Se fue con una gran sonrisa y muy agradecido y dejó una mochila prometiendo que volvería por ella. Aparecé pronto brujito que lo pasamos bien ese día", publicó el 20 pasado Ampuero.

En diálogo con LA NACION, el joven, oriundo de la localidad de Ancud en la isla chilena de Chiloé, cuenta que las imágenes son de unas dos semanas antes de que volviera a la Argentina.

"A Santiago se le iba a vencer la visa, por lo que no podía quedarse en Chile aunque quisiera", dice Ampuero sobre su amigo, a quien conoció hace dos años cuando Maldonado llegó a esa localidad y le dio trabajo.

"Decidí darle una oportunidad y trabajó conmigo. También vivió conmigo un tiempo, mientras él conseguía un lugar. Él nunca fue de tener mucha plata, pero cada vez que podía venía y hacía un poco de dinero para seguir viajando", cuenta.

-¿Alguna vezhabló sobre su relación con los mapuches?

-Él tendía a defender las causas que creía justas. Aquí, en Chile, acampó como dos o tres días y protestó junto a los pescadores y participó de otras manifestaciones. Él es un defensor de todo tipo de causas, como la de los mapuches, y por eso fue a apoyar.

-¿Tenían contacto frecuente?

-Sí, no era habitual que desapareciera así. Siempre se conectaba cada dos días, por trabajo decía él, siempre le salían más trabajos de tatuajes por Facebook, así que trataba de responder cada dos días, excepto cuando no tenía Internet al alcance. Por lo menos una vez a la semana se conectaba.

Ampuero cuenta que Maldonado hablaba una vez a la semana con su familia. "Por lo que me decía él, hablaba más que nada con su hermano. Santiago era una persona demasiado buena", dice. Y agrega: "Muchas veces no tenía que serlo, y lo era", agrega.

"Ojalá Santiago aparezca, pero ha pasado tanto tiempo que empiezo a pensar lo peor", concluye.

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