Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Problemas en el horizonte: el duro tropiezo de Racing enciende varios interrogantes

La eliminación de la Copa Argentina, con una caída por 4-2 frente a Olimpo, le dejó un gran dolor de cabeza al entrenador Diego Cocca

Sábado 02 de septiembre de 2017
0
Los jugadores de Olimpo felicitan a Tomás Costa (Nº 8), que ingresó en el segundo tiempo e hizo un golazo; lo sufre Racing
Los jugadores de Olimpo felicitan a Tomás Costa (Nº 8), que ingresó en el segundo tiempo e hizo un golazo; lo sufre Racing. Foto: FotoBAIRES

La sentencia de Diego Cocca explicó casi todo: "Es una derrota que nos duele. Este torneo era muy importante para nosotros". Con la ilusión de obtener la Copa Sudamericana, pero con la certeza de que todavía no está al alcance de la mano, y con el pensamiento de que la Superliga hoy parece ser un poder con ventaja para Boca y River, la Copa Argentina era la máxima prioridad de Racing para soñar con cerrar muy bien el 2017. Por eso, ahora quedó partido en dos. La caída ante Olimpo 4-2 disparó un gran dolor de cabeza y varios interrogantes.

En la Academia no encuentran una explicación, porqué se observó al equipo parado en la cancha en esos 45 minutos finales en el que la historia se desmadró: de irse al descanso ganando por dos goles pasó a quedar afuera en los 16avos. ante Olimpo, que le metió tres anotaciones en 16 minutos y le terminó ganando 4-2. La bronca puertas adentro es cada día más grande por el nivel que en cada encuentro muestra Racing: el entrenador criticó a sus jugadores y Lisandro López, el capitán, prefirió no hablar. ¿Se viene otro cortocircuito...?

El vacío es enorme y ya no hay lugar siquiera para la sensación de que, con su gente colmando una de las tribunas del Florencio Sola, el trámite bien pudo haber tenido otro desenlace. Porque hay ocasiones en los que la hinchada rescata a su equipo de los pozos más profundos. Sin embargo, por las internas de la barra de Racing, se jugó a puertas cerradas y predominó el silencio. Así fue como, por ejemplo, fue constante oír las cachetadas que Licha López se daba en la pierna, reprochando cada desencuentro con sus compañeros.

El capitán fue la figura de su equipo (asistió en los dos goles), pero asimismo su cara y su andar sin freno al vestuario dejaron a la vista cuánta bronca generó tras esta derrota: Ariel Penel señaló el final, el delantero se quitó la cinta del brazo y sólo Emiliano Tellechea (volante de Olimpo) pudo detener su marcha para un choque de manos. Fue el primero en ingresar para ducharse y, luego, en irse: se "escapó" de la zona de prensa cuando aún los periodistas esperaban para entrar. Seguramente, para no decir ni una palabra en caliente.

Sus compañeros estuvieron igual de golpeados. Hasta quienes no jugaron, como Sergio Vittor, que mientras se dirigía al vestuario para agarrar un sándwich como merienda mostró su fastidio con un resoplido. Allí recibieron un largo reto del técnico. Por eso, la mirada perdida de los jugadores en el piso, buscando explicaciones en medio de la caminata rumbo al micro.

Por su parte, Cocca no puso ningún freno frente a las cámaras. Todo lo contrario. Y aunque la duración de su conferencia siempre va de la mano con el resultado, esta vez no tuvo pelos en la lengua: "Tenemos jugadores muy buenos, pero hay veces que también necesitás que muestren otra cosa", dijo. Para el entrenador, sus hombres ponen en el mercado algo que se dice innegociable: la actitud y el sacrificio. Pero no conforme con eso, continuó: "Es el mismo discurso de siempre: hay mucho que mejorar".

Al DT le faltó algo de autocrítica y eso tampoco gusta del lado de los jugadores. Ante las consultas sobre sus decisiones tanto en el armado del equipo titular como de los cambios, puso el escudo: "Este es un equipo en formación y es lógico que siga teniendo errores. Pero hoy lo pagamos caro". No obstante, él parece también estar falto de adaptación con su propio equipo. Los hinchas, de a poco, empiezan a cuestionar esas determinaciones. También ayer hubo varios que le criticaron haber puesto un medio campo desequilibrado y que no acertó en los cambios.

Así es como, cuando la delegación ya había emprendido su retorno a Avellaneda, un fanático que esperó la finalización del partido para salir a caminar por las calles de Banfield, decidió pasar por el estadio para desaprobar al entrenador: "Cocca, la con. de tu madre. ¡Con Olimpo perdimos!". Es cierto que fue una reacción aislada, pero impensada hasta hace muy poco.

Racing deberá levantar la cabeza y poner en la mira la serie de la Sudamericana ante Corinthians. Es, luego de la gran frustración de ayer, el nuevo objetivo. Para lograrlo, deberá trabajar. Pero, sobre todo, evitar que la derrota aumente las chispas internas.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas