Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Asesinaron en un búnker de drogas a tres jóvenes

Las víctimas fueron ejecutadas por la espalda; a una de ellas le dieron siete balazos; según los vecinos, en la casa se vendía cocaína

Domingo 03 de septiembre de 2017
0

Tres jóvenes fueron hallados asesinados a balazos en una casa de la localidad bonaerense de Virrey del Pino, a uno de ellos lo mataron de siete balazos y los investigadores tenían como principal hipótesis un ajuste de cuentas vinculado al narcotráfico.

Según fuentes policiales, las víctimas habrían sido identificadas como Lucas Cevallos, de 21 años; Eduardo Amarilla y Gustavo Díaz, de 25, quienes fueron asesinados por la espalda.

Los cuerpos fueron encontrados anteayer, minutos después del mediodía, en una precaria vivienda situada en inmediaciones de la esquina de Góngora y Fidias, en el citado distrito del partido de La Matanza.

Un vecino alertó al número de emergencias 911 que había escuchado varios disparos en el interior de la casa. A partir de ese llamado, los investigadores de la comisaría de Virrey del Pino y de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de La Matanza llegaron al lugar y encontraron los cuerpos a pocos metros de la vivienda con varios balazos cada uno.

Según informaron fuentes judiciales mencionadas por al agencia Télam, los tres jóvenes habrían sido sorprendidos en el lugar por uno o dos sicarios que invocaron un nombre que las tres víctimas conocían. A dos de las víctimas los asesinaron de dos balazos en la espalda. Mientras que al tercero, le pegaron siete disparos.

Dos de los cuerpos fueron hallados boca abajo a escasos metros de distancia, mientras que el tercero en una zona más alejada, por lo que se presumía que habría intentado escapar herido luego de recibir los primeros balazos en la espalda.

Es que este joven recibió al menos siete disparos, uno de ellos en el mentón y otro en una mejilla, por lo que se presume que habría sido rematado al momento de su intento de huida.

En tanto, otra de las víctimas recibió al menos cinco disparos, uno en un brazo y otro en el tórax, además de los mencionados tiros en la espalda.

Los peritos encontraron en los bolsillos de las víctimas unos 80 envoltorios que tenían cocaína y la suma de 5000 pesos, lo que abonaba anoche la hipótesis principal sobre un ajuste de cuentas vinculado al narcotráfico y descartaba absolutamente que el móvil hubiese sido un robo.

Fueron dos tiradores con armas distintas. Además, se encontraron 16 vainas servidas 9 mm pertenecientes a las pistolas utilizadas para los asesinatos de Amarilla, Ceballos y Díaz; mientras que una de las víctimas tenía en uno de sus bolsillos un arma de fuego que no llegó a disparar.

Los jóvenes vivían en la zona y sólo utilizaban la vivienda en la que fueron asesinados, de forma ocasional para la venta de estupefacientes, según informaron las fuentes policiales.

El lugar en donde ocurrió el triple crimen está a 50 metros del río Matanza Riachuelo, en cercanías del partido de Esteban Echeverría, en una zona de viviendas precarias entre pasillos de tierra y sin calles.

La zona es de dificultoso acceso por la cantidad de pozos y la falta de calles asfaltadas, por lo que los funcionarios judiciales lograron arribar al lugar a bordo de varias camionetas 4x4, mientras que el móvil que debía trasladar los cadáveres no pudo ingresar y debió detenerse a más de 150 metros del lugar en donde estaban los cuerpos.

Fuentes de la investigación informaron a Télam que las dificultades para el ingreso en la zona podrían haberse realizado adrede para que los vendedores de droga pudieran trabajar sin inconvenientes, aunque por este mismo motivo presumían que los compradores sólo podían ser habitantes del barrio.

El fiscal Carlos Arribas, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Temática de Homicidios de La Matanza, se hizo cargo del expediente y comenzó a revisar los legajos de antecedentes de las víctimas con el objetivo de determinar el cuadro de relaciones.

Buscan pistas

Otra de las medidas que adoptaron los investigadores apuntó a tratar de encontrar algún teléfono celular que permita establecer la red de vínculos de las tres víctimas y así poder determinar si integraban alguna organización dedicada a la distribución de droga en la zona o si, en realidad, los mataron porque decidieron instalar su propio búnker para vender estupefacientes.

Además, los responsables de la pesquisa comenzaron a tomarles declaraciones a los familiares de las víctimas con el objetivo de que pudieran aportar algún nombre de un sospechoso con el que se relacionaban.

Cuatro hechos en un año

El 26 de julio pasado, en una casa del barrio Villa Sala, de Moreno, un grupo de sicarios asesinó a Fabiola del Milagro Yegro, de 41 años, a su hijo, Jonathan Nicolás Ojeda y Gustavo Arriola, de 23 años.

Yegro era pareja de Carlos Rodríguez Ávalos, alias "Yeyé", preso acusado de supuesto líder de una narco de la zona de Moreno.

El nombre de este sospechoso aparece vinculado con otro triple homicidio ocurrido el 29 de diciembre pasado en el barrio La Perla, de Moreno. Rodríguez Ávalos fue detenido, en febrero pasado, acusado de ser el presunto instigador de ese triple asesinato.

El 11 de septiembre pasado en una casilla de Ricchieri y Loeffler, del barrio Cuartel V, fueron asesinados Ubaldino Aquino Araujo, de 35 años, un chico de 16 y otros dos hombres. Para los investigadores fue una venganza narco.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas