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Hace 6 meses los médicos pensaron que tenía cáncer y su vida cambió para siempre

Martes 05 de septiembre de 2017 • 00:44
LA NACION
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La primera vez que los médicos le dijeron que posiblemente tenga cáncer de mama, Cecilia pensó: "Si no es cáncer no quiero olvidarme de lo que siento hoy. Tengo que aprender de alguna forma a disfrutar de estar viva".
La primera vez que los médicos le dijeron que posiblemente tenga cáncer de mama, Cecilia pensó: "Si no es cáncer no quiero olvidarme de lo que siento hoy. Tengo que aprender de alguna forma a disfrutar de estar viva"..

“Me siento una privilegiada por haber enfrentado la finitud de la vida”, dice Cecilia. Hasta hace seis meses su rutina no aceptaba imprevistos. Su agenda registraba actividades sociales, laborales y de ocio con meses de anticipación. “Anotaba desde el vencimiento de la Declaración Jurada, hasta el llamado de cumpleaños a una amiga o la idea de un viaje de placer”. Pero un día, esa seguridad se desvaneció.

Una mañana cualquiera fue al control semestral mamario y al salir sacó su agenda para anotar el resultado: “BI-RADS 0”. Desde hacía tres años, cuando le indicaron que debía hacerse estos controles de forma periódica, el resultado siempre había sido 3. Cuando Cecilia vio “0” sonrió. Pensó que se trataba de una buena noticia, que ya no habría más controles ni seguimientos. Para confirmar su alegría llamó a su tía ginecóloga, que con mucha dulzura y un tono poco auspicioso, le explicó que ponen 0 cuando no tienen información suficiente para clasificar el resultado y es necesario magnificar el estudio.

“¿Y si tengo cáncer?”

Cáncer es una palabra que cuesta nombrar. Nos paralizamos al escuchar que alguien padece alguna de las enfermedades que engloba esta palabra y de sólo pensar que puede ser nuestro diagnóstico se nos endurecen todos los músculos de la cara.

Conocer la finitud de la vida la hizo aprender a disfrutar de las pequeñas cosas
Conocer la finitud de la vida la hizo aprender a disfrutar de las pequeñas cosas.

Aterrada, Cecilia magnificó el estudio como le pidieron y se encontró con un nuevo resultado: “BI-RADS 4”. Esto se traduce en “anormalidad sospechosa".

En efecto dominó, todos los compromisos que Cecilia tenía anotados en su agenda se desvanecieron uno a uno. ¿Qué importancia tenía ahora comprar el regalo para un cumpleaños, pagar una factura, hacerse las manos, buscar la ropa en la tintorería o asistir a la reunión de padres del colegio si no sabía cómo estaba su salud?

Unas horas después de haber recibido el resultado, Cecilia se encontraba sentada en el consultorio del Patólogo Mamario, llorando y hablando de los estudios que por protocolo había que hacer para descartar metástasis y poniendo fecha para la cuadrantectomía –cirugía que se realiza para extirpar el tumor y parte del tejido que lo rodea–. ¿El diagnóstico presuntivo? “Cáncer de Mama”.

“El mundo se me vino encima en pocos segundos –cuenta Cecilia– Todo lo que había organizado y proyectado perdía sentido. De nada servían ahora todas las excusas mentales que me había fabricado antes para justificar por qué no dejaba de fumar. Los viajes que iba a hacer se cancelaron de golpe, porque ahora enfrentaba una batería de estudios para prepararme para la cirugía. La vida de los demás seguía adelante y yo estaba dentro de un paréntesis, estática, congelada, paralizada”.

“Que valga la pena”

Los quince días previos a la cirugía Cecilia pensó en Martín, su hijo de 10 años, y lo mucho que le faltaba vivir con él, en sus 42 recién cumplidos, en que hacía muy poco había vendido su empresa para dedicarse a otras cosas y si esos proyectos podrían concretarse o no. También buscó a una psicóloga para retomar las sesiones de terapia que varios años atrás había abandonado por falta de tiempo.

Cuando llegó a la primera sesión se sentó en el diván y llorando le dijo a la profesional: “Quiero que esto valga la pena. Si es cáncer me tenes que ayudar a sobrellevarlo todo el tiempo que sea posible, tengo que aprender a convivir con él y entender que la enfermedad también es parte de la vida. Y si no es Cáncer no quiero olvidarme de lo que siento hoy. No quiero olvidarme que podría no tener todo el tiempo que yo quiero por delante. Tengo que aprender de alguna forma a disfrutar de estar viva.”

Ocho de marzo de 2017

El día de la cirugía Cecilia llevó a su hijo al colegio y le dio un abrazo tratando que no se notase demasiado que se le partía el corazón. A su marido le pidió que cuidase siempre de su hijo, que lo escuche, lo proteja y lo sostenga en todo momento. Si bien la cirugía no era de alto riesgo, sabía que al despertar existían dos caminos: que hubiera sido un susto, o que le cambiase la vida para siempre.

Cuando se despertó de la anestesia, el cirujano estaba al lado. Enseguida la tomó de la mano y le dijo lo que tantas veces había soñado en estas semanas: “Está todo bien”.

Desde ese día la vida de Cecilia cambió. Nunca más volvió fumar, la relación con su hijo mejoró y hoy entiende que el exceso de planificación no le hacía bien ni a ella ni a su entorno. Al entender que la vida es corta y de un momento a otro puede cambiar, Cecilia decidió no hacer nunca más cosas por obligación, no buscar agradarle a nadie más que a sí misma y dejarse sorprender por el día a día. Aunque parezca un cliché: aprendió a disfrutar de las pequeñas cosas. Una sobremesa con su marido, una charla con su hijo, una escapada de improviso.

“Porque por sobre todas las cosas –concluye Cecilia– no quiero perder esta maravillosa sensación de bienestar que esta experiencia me regaló. El paso por esta vida es efímero y son las pequeñas cosas que hacemos cada día las que realmente importan. No podemos saber qué va a pasar mañana pero sí podemos hacer que cada día valga la pena.

Hoy agradece la experiencia que tuvo que enfrentar para cambiar su vida
Hoy agradece la experiencia que tuvo que enfrentar para cambiar su vida.

La voz del especialista.

Gabriel Romano, titular de la Red Argentina de Salud Mental y especialista en pacientes ontológicos, analiza qué le suele pasar a las personas cuando logran superar enfermedad oncológicas. Escuchá el audio completo:

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