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Arrestan a un capo en Montevideo

Rocco Morabito, de la 'Ndrangheta, estaba prófugo de la justicia italiana desde 1994

Martes 05 de septiembre de 2017
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MONTEVIDEO (De nuestro corresponsal).- Como Al Capone cayó por evasión de impuestos y no por mafioso, Morabito cayó por documentos falsos y no por integrar la mafia calabresa. Pasó una década y media de buena vida en Punta del Este y no creía que el largo brazo de la justicia italiana llegara hasta este rincón sudamericano, pero este fin de semana la policía uruguaya lo detuvo en el centro capitalino y luego allanaron su mansión de un coqueto barrio esteño.

Aunque el mafioso italiano se escudaba con nombre falso, Antonio Capeletto Souza, la policía tuvo datos de que en realidad se trataba de Rocco Morabito, quien había sido uno de los capos de la 'Ndrangheta, la "mafia calabresa", entre 1988 y 1994. El Ministerio del Interior obtuvo información de que la mansión puntaesteña donde vivía un matrimonio de un brasileño y una portuguesa era el escondite del italiano y su esposa angoleña.

La detención se realizó el domingo en un hotel de Montevideo. "Morabito llevaba 13 celulares, fotos carné, una pistola automática, más de 20 chips, una importante cantidad de dinero y documentos obtenidos en nuestro país con nombre falso", explicaron las autoridades policiales.

El gobierno uruguayo informó que "Morabito se encuentra entre los 10 más buscados a nivel mundial" y que había llegado "desde Brasil con documentos falsos".

El capo estaba requerido por la justicia de Italia desde 1994 por los delitos de tráfico de cocaína, debido a registros que muestran que entre 1988 y 1994 fue miembro clave de una organización delictiva dedicada al tráfico internacional de drogas. Se encargaba de la función de organizar el transporte de droga en Italia y su distribución en Milán.

En la mansión esteña, en el entorno del barrio Beverly Hills, la policía incautó 13 celulares, una pistola Glock 9 mm, 12 tarjetas de crédito y débito y más de US$ 50.000.

La jueza del caso lo imputó por tres delitos de falsificación de documento y uno por falsificación ideológica, lo que permite tenerlo en prisión hasta que se tramite la extradición a Italia, donde tiene una condena pendiente de 30 años de cárcel por asociación mafiosa y narcotráfico. Ahí será por otros delitos.

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