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Dictaminaron a favor de un empleado que fue despedido tras revisarle sus mails

El Tribunal de Estrasburgo consideró que se habían vulnerado sus derechos

Martes 05 de septiembre de 2017 • 10:54
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El Tribunal de Estrasburgo dictaminó a favor de un empleado que había sido despedido tras que la empresa revisara sus correos electrónicos
El Tribunal de Estrasburgo dictaminó a favor de un empleado que había sido despedido tras que la empresa revisara sus correos electrónicos. Foto: Archivo

"Toda persona tiene derecho al respeto de su vida privada y familiar, de su domicilio y de su correspondencia", reza el primer párrafo del artículo 8 del Convenio de los Derechos Humanos.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictaminó este martes que se habían vulnerado los derechos de Bogdan Barbulescu, un ciudadano rumano de 38 años, al ser despedido en 2007 tras enviar desde el mail de la empresa mensajes de carácter privado. Al dar la razón a Barbulescu, el tribunal de Estrasburgo pone límites al derecho a vigilar la actividad online de los trabajadores en horario laboral.

La Gran Cámara del Tribunal de Estrasburgo, cuyas sentencias son inapelables, considera que en el caso Barbulescu c. Rumanía los derechos de Barbulescu fueron violados. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos, establecido por el Consejo de Europa en 1959, vela por el respeto de los derechos humanos en los 47 estados miembros de esta organización.

Los jueces sostienen que, pese a que las normas internas de la empresa prohíban el uso de internet con fines privados, estas normas "no pueden reducir a la nada el ejercicio de la vida privada social en un lugar de trabajo". "El derecho al respeto a la vida privada y a la confidencialidad de la correspondencia continúa aplicándose, incluso si estas pueden limitarse en la medida de lo necesario", añadieron.

Es decir, Estrasburgo no prohíbe a las empresas vigilar la comunicación profesional de sus empleados, ni tampoco que estos mantengan comunicaciones privadas en el lugar de trabajo, pero señala que en ambos casos deben establecerse límites.

Barbulescu no obtendrá ninguna indemnización. La constatación de que se violaron sus derechos "constituye una satisfacción suficiente para todo daño moral que haya podido sufrir el demandante", dicen los jueces de la mayoría.

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