Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Trump se endurece y elimina el plan que protegía a los dreamers

Puso fin al programa que impedía la deportación de 800.000 jóvenes indocumentados, que había lanzado Obama; habrá una prórroga de seis meses, hasta que el Congreso encuentre una solución; fuertes críticas a la medida

Miércoles 06 de septiembre de 2017
SEGUIR
LA NACION
0

WASHINGTON.- En un fuerte revés para los inmigrantes y la comunidad latina en Estados Unidos, el presidente Donald Trump liquidó ayer el programa de Barack Obama que protege de la deportación a 800.000 jóvenes indocumentados conocidos como dreamers, extranjeros criados en el país con permiso de residencia y de trabajo temporales. La decisión, criticada desde todos los ámbitos, ratifica la impronta nacionalista de Trump y obliga al Congreso a buscar una ley que devuelva el escudo legal a los jóvenes.

Grupos de inmigrantes, ayer, en una protesta frente a la Casa Blanca por la medida de Trump
Grupos de inmigrantes, ayer, en una protesta frente a la Casa Blanca por la medida de Trump. Foto: AFP

La decisión, que desmantela una de las medidas más significativas de la presidencia de Obama, generó protestas en varias ciudades del país. El mensaje de los inmigrantes es que asumieron el desafío como el principio de una larga lucha legal.

Trump, que había prometido tratar a los jóvenes indocumentados "con corazón" y "compasión", evitó aparecer ante las cámaras para hacer el anuncio y optó por difundir un comunicado, en el que volvió a vincular la inmigración con el crimen y calificó el programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés) de "ilegal e inconstitucional".

"También debemos tener corazón y compasión por los norteamericanos que forcejean, desempleados y olvidados", afirmó Trump. "Por encima de todo debemos recordar que los jóvenes estadounidenses también tienen sueños."

El presidente -que recibió críticas de la oposición, de republicanos moderados, de empresarios, de líderes religiosos, de organizaciones civiles y de derechos humanos, y de activistas que luchan por los derechos de los inmigrantes- dejó el futuro de los dreamers en manos del Congreso, que no concede un alivio amplio a inmigrantes indocumentados desde la presidencia de Ronald Reagan. Obama implementó el programa por decreto, justamente porque el Congreso no brindaba respuestas. El proyecto de ley que le dio el apodo a los dreamers, llamado "Dream Act", fue presentado en 2001 por el senador demócrata Dick Durbin. Nunca fue aprobado.

El programa será desmantelado de manera progresiva. El gobierno tomará las solicitudes de nuevos permisos de residencia que haya recibido hasta ayer y procesará las que ya fueron recibidas para renovar permisos vigentes. Y los jóvenes con permisos que venzan antes del 5 de marzo podrán pedir una renovación hasta el 5 de octubre. Los permisos duran dos años. La vocera de la Casa Blanca, Sarah Huckabee, dijo que los dreamers no son un "blanco prioritario" de deportación.

El fiscal general, Jeff Sessions, que hizo el anuncio formal, dijo que el programa era "una elusión abierta de las leyes de inmigración" y "un ejercicio inconstitucional de autoridad por parte del Ejecutivo".

"Las sociedades donde el imperio de la ley está sujeto a caprichos políticos y a prejuicios personales tienden a convertirse en sociedades afectadas por la corrupción, la pobreza y el sufrimiento humano", justificó Sessions. "Somos un pueblo compasivo y somos un pueblo de leyes. Pero no hay nada compasivo en el fracaso de hacer cumplir las leyes de inmigración", agregó.

La decisión dejó al descubierto las dos posturas que caracterizaron el debate migratorio. Quienes defienden a los dreamers -y, en general, a los inmigrantes indocumentados- ponen el acento en el arraigo y la integración de los extranjeros al país, y recuerdan que Estados Unidos es una "nación de inmigrantes" y se recuestan en estudios que prueban su contribución a la economía. Abogan por cambiar las leyes.

Del otro lado de la grieta, quienes promueven una postura más dura se recuestan en el respeto a rajatabla del imperio de la ley, insisten en que Estados Unidos es "un país de leyes", tal como afirmó Sessions, y denuncian que los indocumentados le cuestan dinero al Estado (aunque omiten que pagan impuestos).

En un país donde la inmigración divide aguas, la decisión de Trump fue elogiada por la ultraderecha, los legisladores republicanos más duros y las organizaciones que promueven una política migratoria rígida. Empresas como Google, Facebook, Apple y Microsoft, todos los demócratas y los republicanos moderados denostaron la decisión. Una y otra vez, los críticos de Trump recurrieron al mismo adjetivo para definir su decisión: "Cruel".

Obama usó ese calificativo en un mensaje en Facebook, en el que rechazó el argumento oficial de que sus decretos fueron inconstitucionales, una discusión legal que aún está abierta. "Seamos claros: la decisión tomada no es requerida legalmente. Es política y una pregunta moral. En última instancia, se trata de decencia básica", escribió.

Horas antes de que la Casa Blanca anunciara su decisión, en Texas reconocían a las últimas víctimas del huracán Harvey. Una de ellas era Alonso Guillén, un dreamer de 31 años que viajó a Houston a ayudar a salvar víctimas como voluntario en una lancha. Murió ahogado mientras intentaba rescatar a sobrevivientes de un edificio.

Un programa que benefició a miles de jóvenes

¿Qué es el DACA?

Son las siglas en inglés de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, un programa lanzado por Obama para proteger de la deportación y conceder permisos de trabajo a inmigrantes traídos a EE.UU. sin autorización cuando eran chicos (los llamados dreamers); el alivio tenía una vigencia de dos años y era renovable

¿A quiénes ampara el DACA?

El programa protege a 790.077 inmigrantes no autorizados que demostraron haber entrado a EE.UU. antes de cumplir los 16 años, haber residido en el país sin interrupción durante varios años y sin cometer delitos

¿Qué sucederá a partir de ahora con los dreamers?

El programa será desmantelado de manera progresiva. El gobierno tomará las solicitudes de nuevos permisos de residencia que haya recibido hasta ayer y procesará las que ya fueron recibidas para renovar permisos vigentes. Y los jóvenes con permisos que venzan antes del 5 de marzo podrán pedir una renovación hasta el 5 de octubreDreamers

790.077

Es la cantidad de jóvenes que están protegidos por el DACA. La gran mayoría son mexicanos: ocho de cada diez personas tienen esa nacionalidad (casi 690.000). Les siguen los salvadoreños (28.371)

225.000Están en California

Es el estado norteamericano con más cantidad de dreamers, casi el 30% de todos los solicitantes aprobados. Otros 125.000 residen en Texas y unos 40.000 en estados como Nueva York o Illinois

4774

Son argentinos

Los dreamers argentinos ocupan el 11° lugar entre los países con más cantidad de jóvenes beneficiados; de América del Sur, la nación con más personas que gozan del DACA es Perú (9066)

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas