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En el gobierno bonaerense creen que continuarán las inundaciones, pero dicen que tienen un plan para enfrentarlas

Con obras de corto y largo plazo que forman parte de un plan hídrico y un sistema de alerta temprana de emergencias prevén enfrentar los fenómenos climáticos, sostienen en el equipo de María Eugenia Vidal

Miércoles 06 de septiembre de 2017 • 09:25
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LA NACION
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El gobierno bonaerense cree que la provincia de Buenos Aires seguirá padeciendo las inundaciones en el corto plazo si se repite el volumen de lluvias que recibió este año, pero afirma que tiene un plan de obras hídricas en marcha y un sistema de emergencia que pueden mitigar los daños por el fenómeno climático.

"Este año llovió lo que llueve en tres", dicen cerca de la gobernadora María Eugenia Vidal en referencia a las precipitaciones que castigaron primero al noroeste bonaerense, con epicentro en General Villegas, y ahora a otros partidos como Bolívar y Daireaux. En el equipo de la gobernadora estiman pérdidas en la producción agrícola y ganadera por US$ 450 millones. "Se dejarán de sembrar 250.000 hectáreas con trigo, pero creemos que todavía hay una oportunidad con el maíz y la soja de la campaña 2017/18; somos cautos con las cifras", sostienen en referencia a los cálculos de las entidades ruralistas que estiman pérdidas mayores por el impacto en la cadena comercial.

El plan para enfrentar las inundaciones consiste, primero, en concretar obras de corto plazo para evitar que las aguas lleguen a los cascos urbanos de las localidades del interior. Luego poner en marcha sistema de alerta temprana para anticipar posibles crisis y, al mismo tiempo, concretar las obras de largo plazo, como las del Plan Maestro del río Salado.

El Gobierno apuesta a terminar las obras contra las inundaciones
El Gobierno apuesta a terminar las obras contra las inundaciones. Foto: Santiago Hafford

Otro aspecto clave, afirman, es participar de la coordinación con las provincias vecinas que lleva adelante el Ministerio de Interior de la Nación, ya que Buenos Aires es el desagote natural del agua que viene de La Pampa, Córdoba y Santa Fe.

Como ejemplo de obras de corto plazo, los funcionarios del Vidal citan un terraplén de 18 kilómetros que se construyó alrededor de Villegas y que impidió que el agua ingresara en la ciudad. "Hoy el agua está bajando y ésa es una obra que va a quedar", dijeron fuentes del gobierno bonaerense. Ayer, la gobernadora recorrió esa localidad provincial junto con el ministro de Agroindustria y el subsecretario de Infraestructura Hidráulica, Leonardo Sarquís y Rodrigo Silvosa, respectivamente. "Ningún casco urbano se inundó", dijo un funcionario que trabaja con Vidal.

En el caso del sistema de alerta temprana, el gobierno bonaerense instrumentó un plan piloto en cuatro localidades de la provincia con sensores que advierten sobre las crecidas de los ríos o arroyos y que prevén eventuales futuros desbordes. Con un costo estimado de $ 200 millones, esas alarmas, según explican en el gobierno bonaerense, disparan una serie de protocolos que incluyen a Defensa Civil, Acción Social y, eventualmente, las fuerzas de seguridad para proceder a la evacuación de los lugares en riesgo antes de que se inunden.

"Cuando llegamos no había ni siguiera la previsión de tener colchones para auxiliar a los evacuados", dijeron cerca de Vidal. Los municipios donde comenzó a probarse este sistema son Junín, San Antonio de Areco, San Nicolás y General Villegas.

En cuanto a las obras estructurales, la apuesta más fuerte es concluir con el Plan Maestro del río Salado. "Empezó en 1999 y tendría que haber estado terminado en 2011", recuerdan las fuentes.

Este mes comenzarán las obras en los primeros 27 kilómetros correspondientes a la cuarta etapa, desde la laguna Las Flores hasta Bragado. Para esto ya está asegurado el financiamiento del gobierno nacional por $ 1800 millones. El año próximo está previsto comenzar otro tramo de 34 kilómetros para lo cual ya se cuenta con el financiamiento del Banco Mundial por US$ 300 millones.

En el gobierno bonaerense dicen que necesitan otros 700 millones de dólares para terminar todas las obras. Están analizando con el gobierno nacional la mejor forma de gestionarlos. Así estaría concluido lo sustancial de las obras de la cuenca del Salado. Y prevén que estén concluidas en un lapso de cinco años. "Recuperaremos dos millones de hectáreas para la producción que hoy están en riesgo permanente de padecer las inundaciones", dijo un integrante del equipo de Vidal.

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