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Citas creativas: ideas para cambiar de planes

Juegos, ideas y propuestas para tener citas más originales

Jueves 07 de septiembre de 2017 • 00:06
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LA NACION
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Foto: Producción de Natalia Señoriales

Arrancar con un "¿a qué te dedicás?", seguido de un "¿dónde vivís?", y sostener la vela prendida mandando emojis de monitos para finalmente terminar tomando algo por Palermo un viernes a la noche no te va más. Pedir delivery, cenar en pijama y mirar Netflix con tu pareja de seis años tampoco. Lo que necesitás es un toque romántico, divertido o picante para cortar con el sabor amargo de tu rutina sentimental. Tenés ganas de que pase algo más con otro y no necesariamente estás pensando en una relación. Va más por el lado de un encuentro copado, de hacer algo distinto, para que, si la historia de amor no prospera, que al menos te quede una historia.

Este mes, te proponemos que cambies las reglas del juego de la seducción para que, sin importar si ganás o perdés, al menos puedas asegurar que te divertiste. Y mucho.

BÚSQUEDA VIRTUAL DEL TESORO

Para "jugadores" que no se conocen.

Supongamos que tenés un nuevo match en Tinder y está bueno, pero vos ya estás sintiendo la fiaca de chatear. Así que lo que pueden empezar es una especie de búsqueda del tesoro virtual. La idea es que durante seis días cada uno plantee un desafío diario, para que el otro averigüe algo relacionado a sus gustos o detalles. Preguntas obvias como "¿dónde vivís?", "¿de qué trabajás?" o "¿tenés hermanos?" quedan prohibidas. Acá hay que ponerse muy creativa y pensar cómo podés hacer para que el otro descubra esos detalles que te representan (y que cuentan mucho de vos). Por ejemplo, hacer que averigüe cuál es el mejor lugar de Buenos Aires para comer tu plato favorito, mandarle una postal enigmática de tu barrio para que adivine dónde vivís o alguna frase misteriosa de un libro para que sepa qué tipo de literatura te copa leer pueden ser algunos ejemplos. Pero vale lo que quieras: la idea es que se diviertan jugando y zafen del interrogatorio tipo policial previo a la primera cita, además de constatar que estás frente a un hombre a quien lo lúdico y lo creativo no lo espantan (dato para nada menor).

Si ambos jugadores siguen en pie después de seis desafíos, pasan a "la final", es decir, un encuentro cara a cara, pero con algunas condiciones o reglas de juego, que pueden crearlas entre los dos. Por ejemplo, una idea podría ser encontrarse en un bar, pero con la condición de que cada uno lleve amigos. ¿Por qué? Fácil, porque el "reglamento" podría proponer que mientras estén en el bar, entre ustedes no pueden hablar. Solo pueden mirarse, rozarse, reírse, mandarse mensajes o tener conversaciones triangulares y nada más. ¡Buena suerte!

REGALOS INVISIBLES

Para "plan celestinaje".

Cuando te quieren presentar a un amigo, pueden pasan dos cosas: 1) te lo re venden, entrás con demasiada expectativa, después pedís que te muestren una foto y cuando la ves se cae fuerte; 2) lo stalkeás y te copa, pero no sabés si taaanto como para salir con "el amigo de tu amigo".

No olvidemos que la regla número uno del libro del juego del coqueteo dice: "La presión mata la diversión". Entonces..., ¿por qué no animarte a hacer algo más juguetón y, así, darte la posibilidad de ver qué pasa? Por ahí estás rechazando a alguien copado, que tiene "algo" imposible de instagramear. Además, si ya tienen un amigo en común, puede que sus universos también tengan otras cosas parecidas, pero ¿cómo saberlo? Para empezar, podés mandarle una notita, un objeto, un disco o cualquier cosa a través de tu amigo y dar inicio al juego para ver si él te responde. La idea es que puedas descubrir sus intereses o detalles a través de estos "envíos". Si te sorprende, las ganas de encontrarse van a venir solas y lo bueno es que ya tienen las historias de cada una de las entregas para romper el hielo cuando se vean.

¡Ojo, que también este juego puede ser aplicable a ese vecino que tenés fichado desde hace tiempo, usando la alfombrita de su puerta como buzón!

JUGAR A LOS DESCONOCIDOS

Para romper la rutina.

Si estás en pareja desde hace mucho, seguro extrañás la época en que se estaban conociendo y salían a todos lados. Entonces..., ¿por qué no hacer un revival? La idea es que elijan una red social o medio y lo usen exclusivamente para coquetear durante una semana, pero con un twist: ambos tienen que inventarse nuevas identidades y tratar de seducirse para que el otro los invite a salir a una "primera cita". Algunas reglas para ese día son: 1) tienen que llegar a la cita por separado, 2) están obligados a cambiar TODO (peinado, ropa, forma de hablar, gustos, etc.). Si se copan, también pueden agregar un desafío tipo speakeasy y plantear un enigma para que el otro resuelva durante la semana. Si lo adivina, esa noche se desbloquea una sorpresa hot.

OJALÁ QUE LLUEVA

Para la segunda cita.

Él te invitó a la primera cita, la pasaron bien y ahora la pelota está de tu lado. Para hacer más entretenida la conquista, puede estar bueno que pienses en cambiar alguna de las siguientes variables:

1) Frecuencia: en lugar de que la próxima cita sea "el viernes que viene" puede que le propongas algo como "¿nos vemos el próximo día que llueva?". Puede ser un gesto romántico o un toque divertido para ser menos estructurada y más flexible. Otra puede ser que los dos últimos números de la lotería determinen la fecha del segundo encuentro.

2) Horario: buscá el opuesto de la cita anterior, si hubo fuego de noche..., ¿por qué no puede haber fuego de día? Está bueno que puedan encontrarse en distintos momentos para que puedas conocerlo en otro contexto.

3) Lugar: todos tenemos planes encajonados o cosas que queríamos hacer pero no conseguimos a nadie para ir. Hagan una mini bucket list para tachar cosas juntos. Pueden incluir: un torneíto de ping-pong en el bar San Bernardo, ir a saltar al parque de camas elásticas en San Isidro o tomar una clase de swing o de tango en una milonga.

"ME ABURRO EN LAS CITAS"

Algunas maneras de ordenar nuestra mente cuando estamos aburridas:

Preguntarnos qué tenemos ganas de hacer genuinamente. Quizá no queremos salir con alguien o al revés, preferimos ahorrarnos horas de chat y encontrarnos cara a cara. Está bueno respetar lo que nos nace, porque así vamos a poder conectarnos con el otro más desde lo que somos.

Buscar más encuentros reales. No es lo mismo chatear o mandar audios que hablar con alguien. Los audios son pequeños monólogos, las conversaciones no funcionan así, tienen otra dinámica y están influenciadas por otros factores como el cuerpo, el tono de voz y la imposibilidad de "editar". Quizá la causa de ese aburrimiento sea un "antojo de realidad" o una proyección errónea de lo que creemos que el otro es sin haberlo conocido.

Ser más pacientes. Las cosas buenas llevan tiempo. Cultivemos la templanza para evitar conectarnos con los otros desde un lugar ansioso, desde un "salir por salir". Nadie nos corre, démonos una chance para ver qué nos pasa. Nos lo merecemos.

Expertas consultadas: Viviana Hurovich, terapeuta gestáltica y consteladora familiar; Celia Laniado, sex coach.

Maquilló y peinó Ariadna Romero para Taller Velvet. Agradecemos a Paloko, Anónimas, Grimoldi, Levi's y Kosiuko por su colaboración en esta nota.

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