Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

La gira del Papa empieza con un llamado al diálogo por Venezuela

Durante el vuelo a Colombia, llamó a la estabilidad del país; en un telegrama a Maduro, pidió promover la "concordia"

Miércoles 06 de septiembre de 2017 • 19:56
SEGUIR
LA NACION
0
El papa Francisco es recibido en el aeropuerto de Bogotá por el presidente colombiano Juan Manuel Santos y su esposa
El papa Francisco es recibido en el aeropuerto de Bogotá por el presidente colombiano Juan Manuel Santos y su esposa. Foto: AFP

BOGOTÁ.- Ni bien llegó hoy a Colombia para un delicado viaje de cinco días como "peregrino de paz y esperanza", el Papa enseguida sorprendió al enfrentar un tema de alto voltaje político implícito en la gira: la gravísima crisis política y social de la vecina Venezuela.

Durante el vuelo que lo llevó a Bogotá desde Roma, al saludar a los periodistas que lo acompañaron, Francisco pidió rezar por Venezuela.

"Sobrevolaremos Venezuela y también [pido] una oración para el país, para que pueda haber diálogo y para que encuentre una buena estabilidad, mediante un diálogo con todos", dijo, en italiano.

En un telegrama de saludo protocolar que, horas más tarde, envió al presidente Nicolás Maduro y al pueblo de Venezuela al sobrevolar con el Airbus 330 de Alitalia su espacio aéreo, Francisco auspició "que toda la nación pueda promover caminos de solidaridad, justicia y concordia". E invocó para el país "bendiciones de paz".

En una gira delicada, en la que todas sus palabras serán miradas con lupa vista la polarización existente en Colombia en torno del acuerdo de paz firmado el año pasado por el presidente Juan Manuel Santos y las ya inexistentes Fuerzas Revolucionarias Armadas de Colombia (FARC), que el Papa hablara de Venezuela antes de tocar suelo colombiano tuvo un fuerte significado.

La gravísima crisis humanitaria, económica y política que atraviesa el país marcado a fuego por el chavismo ha repercutido fuertemente en Colombia. Se estima que un millón de venezolanos cruzaron la frontera para escapar del país, en una oleada de inmigración que creó fuertes tensiones bilaterales. "Colombia no tiene embajador desde hace meses en Venezuela, que cerró en un momento la frontera y que ahora la mantiene abierta sólo con limitaciones, afectando a miles de familias que viven en la zona limítrofe", explicó a LA NACION Jorge Alfredo Vargas Angulo, de Radio Caracol. "En Colombia ahora hay venezolanos que trabajan haciendo limpieza, venezolanos en bares, comercios, en todos lados, que cobran muchos menos que los colombianos", contó. "Si el Papa quiso darle protagonismo a Venezuela durante el vuelo, antes de aterrizar en Colombia, sin que nadie le haya preguntado nada, es porque teme el estallido de una verdadera guerra allí, como también tememos los colombianos", opinó.

Se espera que mañana, en la primera misa masiva que Francisco celebrará en este país de 48 millones de habitantes marcado a fuego por un conflicto que duró 53 años, participen miles de venezolanos. Luego de la celebración, en el Parque Simón Bolívar, el Papa se reunirá en privado con obispos venezolanos. Estos se enfrentaron directamente a Maduro, con denuncias a la Asamblea Constituyente que estableció el gobierno, al que tildaron de "dictadura".

Con buen aspecto y sonriente pese a las 12 horas y medio de viaje y siete horas de diferencia de huso horario, Francisco, que llegó por la tarde a esta capital, fue recibido con gran calidez por los colombianos. Santos, premio Nobel de la Paz, de 66 años, lo esperó a los pies del avión en el sector del aeropuerto militar de El Dorado, junto a su esposa y dos niños vestidos en trajes tradicionales que le donaron flores. No hubo entonces discursos, sino que el Papa saludó a una delegación de autoridades y obispos presentes, así como a chicos y a un grupo de discapacitados. Mil personas lo aclamaron con banderas y danzas tradicionales -la cumbia colombiana-, tal como preveía una agenda nutrida, que lo llevará cada día a una ciudad distinta -Villavicencio, Medellín y Cartagena-, salvo mañana, que se concentrará en esta capital.

En el trayecto de 15 kilómetros que recorrió en papamóvil, atravesando varios barrios, desde el aeropuerto hasta la nunciatura -donde se alojará- unas 700.000 personas salieron a darle la bienvenida, con banderas del Vaticano y de Colombia. Entonces Bogotá, ciudad que se levanta a 2600 metros de altura, se paralizó. "Es una bendición tenerlo aquí, ha sido muy valiente en venir a respaldar el proceso de paz, sabiendo que los colombianos, aunque queremos la paz, estamos divididos en su implementación", dijo a La Nación Isbelia Peñaranda, fisioterapeuta de 58 años, emocionada hasta las lágrimas.

Fiel reflejo de la polarización reinante, el ex presidente Álvaro Uribe, máximo opositor del acuerdo de paz, le escribió ayer una carta al Papa en la que volvió a hacerle feroces críticas a dicho tratado y le manifestó sus "preocupaciones" por el estado en el que se encuentra el país.

Uribe, que el 16 de diciembre pasado fue recibido en el Vaticano por el Papa junto a su enemigo político, Santos, denunció "el crecimiento del narcotráfico, su incidencia en el aumento de la drogadicción juvenil y en la destrucción de los recursos ambientales como el bosque primario". Además, hizo saber que no participará del encuentro que mañana el Papa tendrá en el Palacio de Nariño con autoridades del país, al que fueron invitados ex presidentes y congresistas.

Más allá del clima caldeado, los colombianos vivieron como una fiesta la llegada de Francisco, el primer papa latinoamericano que pisa su país, ya visitado por Juan Pablo II, en 1986, y por Pablo VI, en 1968. Y más allá del caos de tránsito por las avenidas cortadas, no perdieron su humor. "Francisco ya está haciendo milagros en Bogotá: ¿ya vieron cómo están tapando huecos con extrema eficiencia por dónde va a pasar?", era la broma más comentada.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas