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El violento paso de Irma deja una estela de muerte y destrucción en varias islas del Caribe

Hubo por lo menos 12 muertos, graves destrozos y decenas de miles de damnificados; Saint-Martin y Antigua y Barbuda sufrieron los peores daños; alerta máxima en Cuba, Haití y Florida

Viernes 08 de septiembre de 2017
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En el sector francés de la isla Saint-Martin el huracán provocó graves destrozos
En el sector francés de la isla Saint-Martin el huracán provocó graves destrozos. Foto: Lionel Chamoiseau/AFP

MIAMI.- El huracán Irma transformó en sólo tres días los paisajes de ensueño del Caribe en un escenario desolador, con un balance de por lo menos 12 muertos, decenas de miles de damnificados y la devastación de poblados enteros, antes de avanzar en las próximas horas a Florida, que se prepara para desafiar vientos récord de 295 kilómetros por hora.

Casi el 90% de la isla de Barbuda quedó destruido, mientras que zonas de Saint-Martin quedaron arrasadas hasta los cimientos y cargaron con gran parte del peso de la tragedia, con ocho víctimas mortales. El total de muertos en las zonas caribeñas castigadas podría aumentar por la intensidad "nunca antes vista en el mundo" de Irma, según la describieron los servicios de meteorología.

En las redes sociales, las fotos y los videos dejaban entrever el alcance de los daños en Saint-Martin, con barcos transformados en restos de madera, árboles arrancados de sus raíces y viviendas sumergidas o reducidas a escombros. Las estructuras que resistieron en pie sufrieron la destrucción de las fachadas y la voladura de los tejados por el embate combinado de vientos y lluvias. Los transportes, el tendido eléctrico y las demás infraestructuras quedaron severamente dañados por tiempo indefinido, a la espera de una reconstrucción que las autoridades estiman larga y onerosa, como el resto del Caribe.

En algunas zonas de la isla -dividida entre Francia y Holanda- los residentes que se contactaron con los medios estimaban a simple vista que una de cada dos casas quedó pulverizada. "Es un desastre enorme, el 95% de la isla está destruido, estoy en estado de shock", dijo Daniel Gibbs, presidente del consejo territorial de la parte francesa. Otros testigos se referían a "paisajes apocalípticos" y los comparaban con las zonas bombardeadas de países en guerra.

Francia, Holanda y Gran Bretaña despacharon barcos y aviones militares con agua, comida y tropas para colaborar en las tareas de rescate de los pobladores asediados tanto en zonas remotas como en barrios residenciales de las islas.

Entre los afectados hay un argentino, Nicolás Marull, un hombre de 43 años dedicado al turismo que vive en Saint-Martin desde 2014, cuya familia declaró que habían perdido contacto después de hablar por última vez anteayer, cuando les dijo que estaba refugiado en el baño con víveres para soportar la tormenta. La zona está incomunicada.

Desconectados

El primer ministro de Holanda, Mark Rutte, relató con crudeza la destrucción a gran escala que dejó el paso de la tormenta por el sector holandés de Saint-Martin. "No hay energía, no hay gasolina, no hay agua potable. Las casas están bajo el agua, los autos flotan sobre las calles, los vecinos están sentados en la penumbra de sus casas destruidas y están sin conexión con el resto del mundo", lamentó el premier.

En St. Thomas, en las Islas Vírgenes norteamericanas, Laura Strickling pasó 12 horas refugiada con su marido y su hija de un año en un sótano protegido con tablones, sin electricidad, mientras la tormenta rugía en el exterior. Salieron para encontrar la frondosa isla irreconocible. Buena parte de la vegetación había desaparecido y recordaba más un paisaje lunar que la belleza caribeña. No había hojas, el verde había desaparecido. "Es una locura -sentenció-. Esta comunidad tardará años en volver a levantarse".

También en Barbuda la devastación alcanzó una escala sin precedente. El primer ministro de Antigua y Barbuda, Gaston Browne, dijo que buscará ayuda internacional para su pequeño país ante la "carnicería total" que dejó el paso marcial de Irma.

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Los meteorólogos confirmaron que Irma es el ciclón de intensidad cinco más largo jamás registrado en el mundo, superando incluso el tifón Haiyan, de 2013, que generó los mismos vientos pero durante sólo 24 horas. Es también más fuerte que Harvey, el ciclón que viene de azotar los estados de Texas y Luisiana, en Estados Unidos.

Irma avanza hacia el Oeste, rumbo a la República Dominicana y Haití, una ruta que lo llevará a Florida durante el fin de semana. Cuba, también en zona de contacto, decretó la "fase de alarma" para siete provincias del centro y el oriente del país, y fueron evacuados miles de turistas extranjeros de la zona costera.

"Los visitantes, en su mayoría canadienses, que representan el 60% del total, tienen protección absoluta", dijo el ministro de Turismo cubano, Manuel Marrero.

En tanto, a última hora de ayer, el clima en Turks & Caicos comenzó a deteriorarse de manera acelerada.

En Miami, a pesar de tener una larga lista de huracanes sobre sus espaldas, la potencia desbordante de Irma tiene en vilo a la población, que se pertrecha con todo lo que tiene para resistir.

"La mayor parte de la gente a lo largo de la costa norteamericana nunca experimentó un huracán como éste. Será realmente devastador", advirtió el director de la Agencia de Gestión de Emergencias de Estados Unidos, Brock Long.

Agencias AFP, AP, ANSA y Reuters

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