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Seis policías y un pastor a juicio por un secuestro que dejaron registrado en un grupo de Whatsapp

El hecho ocurrió en la localidad de Virrey del Pino, partido bonaerense de La Matanza, en febrero de este año

Viernes 08 de septiembre de 2017 • 18:36
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El 22 de febrero fueron detenidos dos policías locales
El 22 de febrero fueron detenidos dos policías locales. Foto: archivo

Seis oficiales de la Policía Local de La Matanza y un pastor evangélico que se hacía llamar "El Pastor Justiciero", serán sometidos a juicio oral acusados de formar parte de una banda que en febrero de este año secuestró a un hombre en Virrey del Pino y que dejó registrado todo el desarrollo del hecho en mensajes y hasta en fotos que se enviaban en un grupo que crearon en WhatsApp.

Fuentes judiciales aseguraron que, para concretar el secuestro, los policías utilizaron uno de los patrulleros de la Policía Local de La Matanza y que mientras negociaban el pago de un rescate con un amigo -que finalmente no se concretó- simularon fusilar a su víctima y le dispararon dos balazos al costado de su cuerpo para que el pagador se sintiera intimidado.

El fiscal de Morón Carlos Hernán García y su par de la Unidad Fiscal Especializada en Secuestros Extorsivos (Ufese), Santiago Marquevich, solicitaron la elevación a juicio del expediente en el que se encuentran detenidos los seis policías María Florencia "Marimar" Romero, Matías Ezequiel Brítez, Juan Leonel Peña, Alejandro Gabriel Gómez, Sebastián Alfredo Renversade y Gabriel Alejandro Rodríguez, y el pastor Mario Mauricio Puñales.

En su requerimiento, que ahora deberá ser evaluado por el juez federal 2 de Morón, Jorge Ernesto Rodríguez, los representantes del Ministerio Público imputaron a los policías como coautores del delito de secuestro extorsivo agravado por el empleo de armas de fuego, por resultar los participantes agentes de una fuerza de seguridad y por el número de intervinientes.

Además, les imputaron los delitos de abuso de armas agravado y robo agravado por el empleo de armas de fuego y por haberse cometido en poblado y en banda; mientras que a Puñales le imputaron los delitos de secuestro extorsivo, abuso de armas y robo agravado.

El grupo "Ponela tío"

Una de las claves para esclarecer el caso fue un grupo de WhatsApp que los imputados habían creado, al que llamaron "PONELA TIO", para organizar, pasarse información y hasta enviarse fotos de lo que iba pasando con el secuestro.

Según determinaron los fiscales, el hecho ocurrió el pasado 7 de febrero cuando el hombre caminaba junto a una vecina por la calle Vilela, de la localidad de Virrey del Pino, en el oeste del conurbano bonaerense, y fue interceptado por un patrullero de la Policía Local de La Matanza, del que descendieron armados y con el uniforme los policías Peña y Gómez.

La propia víctima contó a los pesquisas que esos policías le pegaron y lo obligaron a subir al patrullero, en el cual se lo llevaron cautivo.

"Sabemos que sos transa. Sabemos que tu papá es transa. Llamá a tu papá para pedirle dinero", le dijeron los secuestradores, aunque él les aclaró que su padre había fallecido y que su madre y sus hermanas vivían en Paraguay .

Los días de cautiverio

La víctima fue trasladada hacia un descampado y lo obligaron a llamar a un amigo para pedir el pago de 60 mil pesos para ser liberado.

Según su relato, durante su cautiverio lo mantuvieron en un patrullero, pero había otros dos móviles con otros policías que los acompañaban en todo momento.

Durante su cautiverio, el hombre fue golpeado, lo amenazaron con cortarle un dedo, e incluso Gómez disparó dos veces contra el suelo cerca de donde estaba la víctima.

Las amenazas quedaron registradas en el grupo de WhatsApp que descubrieron los investigadores tras las detenciones, mediante un mensaje en el que uno de los policías había escrito "dale un corcho en el dedo chiquito de la mano".

Como su amigo no había conseguido el dinero, la víctima se ofreció a pagar el rescate al día siguiente pero finalmente lo liberaron cuando los policías se dieron cuenta de que el amigo del joven secuestrado ya había denunciado la captura.

"Largalo ya, se pudrió", escribió uno en el grupo. "Qué pasó?", preguntó un cómplice. "Ya largalo, nos denunciaron", le respondió quien oficiaba de jefe, a quien los pesquisas identificaron como el pastor Puñales.

Detenciones

Romero, Brítez, Peña y Gómez fueron detenidos un día después del secuestro en la sede de la Unidad Prevención Local 6 de Ciudad Evita, donde se desempeñaban, mientras que el pasado 21 de febrero se logró la aprehensión de Renversade y Rodríguez.

En tanto, el 1 de marzo fue detenido Mario Puñales en el interior del Hospital Santojanni de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Puñales, de nacionalidad uruguaya, dijo ante la Justicia ser pastor evangélico de la iglesia "El Justo por la Fe vivirá" y se hacía llamar en las redes sociales como "El Pastor Justiciero".

Además, declaró que realizaba tareas de seguridad privada en boliches del Partido de la Matanza y que colaboraba "ad honorem" con la Secretaría de Prevención Ciudadana de La Matanza, lo que luego fue desmentido por la comuna.

Los fiscales establecieron, en base a informes y peritajes, que el día del hecho los patrulleros involucrados fueron usados por los imputados durante sus turnos, y que incluso Puñales estuvo en el interior de uno de ellos, dado que se halló una huella digital en uno de los vidrios del móvil.

Según manifestaron los representantes del Ministerio Público en la requisitoria, el grupo de WhatsApp "fue creado para perpetrar el secuestro extorsivo investigado en autos. Esa vía de comunicación sirvió a los aquí imputados a ejecutar el plan criminal que los unía y a efectuar algunas de las conversaciones extorsivas para exigir rescate dinerario a cambio de la liberación" de la víctima.

Durante la investigación, los imputados señalaron que Puñales había intervenido en algunos operativos policiales en donde se desbarataron búnkeres de droga.

Agencia Télam

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