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Las bodas de oro del Goethe Institut: Espacio de vanguardia y de riesgo

En medio siglo, la institución alemana modificó el paisaje local a fuerza de innovación; Sarlo, Szuchmacher y Massuh dan testimonio de su importancia

Sábado 09 de septiembre de 2017
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PARA LA NACION
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En 1986, la directora Vivi Tellas inició su trabajo de "Teatro Malo"
En 1986, la directora Vivi Tellas inició su trabajo de "Teatro Malo". Foto: Gza. Prensa

El Goethe Institut porteño cumple 50 años y lo celebra hoy con una gran cantidad de actividades "a puertas abiertas". La oferta es muy interesante, vale la pena chequearla y está orientada a los seguidores de múltiples disciplinas: teatro, cine, literatura y hasta gastronomía.

Fundado en Buenos Aires en 1967, el Goethe fue parte de una política de "remodelación" cultural de Alemania, luego de la pésima imagen internacional del país que había quedado cristalizada como consecuencia directa de los crímenes del nazismo. En aquella época, Alemania vivía un importante proceso de democratización: estaban en boga los movimientos estudiantiles híperpolitizados, el feminismo, diferentes iniciativas civiles y la reelaboración crítica de ese pasado oscuro relacionado con el Holocausto.

A la par de la inauguración de la sede en Buenos Aires, el Goethe abrió otra en Córdoba que aún funciona. Hoy existen 159 institutos distribuidos en 98 países que emplean a 3500 personas. Todos ponen el foco en la innovación y el riesgo. Más que reforzar la promoción de los grandes clásicos de la cultura alemana o de los artistas masivos surgidos en el país, el Goethe privilegió siempre la experimentación y la vanguardia.

En la Argentina, les dio lugar a cineastas alejados de las convenciones como Narcisa Hirsch y Claudio Caldini, o a un precursor local de la música contemporánea como Gerardo Gandini, que presentó sus primeros ciclos de conciertos en la sala del instituto. También apoyó a teatristas innovadores como Vivi Tellas y Rubén Szuchmacher, a una figura capital de la danza contemporánea como Pina Bausch y abrió un espacio de reflexión sobre la escena del rock de la mano de Pablo Schanton, uno de los especialistas en el género más prestigiosos de la Argentina.

Los cinéfilos también tuvieron la posibilidad de encontrarse con la obra de directores de la talla de Rainer Werner Fassbinder, Alexander Kluge, Werner Herzog, Hans-Jürgen Syberberg, Wim Wenders y Harun Farocki.

El Goethe porteño, cuyo director general es hoy Uwe Möhr, tiene una videoteca con 600 películas, entre ficción y documentales, una biblioteca muy vasta y un programa muy útil de enseñanza del alemán de diferentes niveles.

Workshop de Pina Bausch y Café Müller, en 1980
Workshop de Pina Bausch y Café Müller, en 1980. Foto: Gza. Prensa

El papel del instituto como impulsor del trabajo artístico es muy reconocido y valorado. Rubén Szuchmacher, por caso, asegura que no podría pensar su trayectoria sin destacar el rol del Goethe. "Recuerdo los espectáculos de teatro y danza que llegaban de Alemania, que solían presentarse en el Teatro San Martín. También los ciclos de cine que nos permitieron descubrir a esa tremenda generación de cineastas como Fassbinder, Herzog y von Trotta. O los ciclos de videoarte... Todo eso marcó mis prácticas artísticas de manera contundente. Pero también el instituto, gracias a la generosidad de Gabriela Massuh, me permitió colaborar activamente en la organización de ciclos y talleres, y trabajar en el montaje de obras de teatro hablado y musical. En ese auditorio de planta baja de la calle Corrientes 319, lamentablemente cerrado en la actualidad, en las aulas del primer piso y en las oficinas del segundo pude comprender en profundidad lo que podía ser una gestión eficaz en el campo de la cultura."

Gratitud interminable

Directora de Cultura del Goethe argentino durante muchos años, Massuh, quien acaba de publicar un exquisito libro de conversaciones con María Elena Walsh, sostiene que "gracias a los avances tecnológicos hoy se pueden generar presencias reales sin necesidad de la gestión de los institutos u organizar conferencias por Skype para miles de personas, pero para hablar de verdaderas relaciones e intercambios culturales hace falta tiempo, son necesarias las convivencias y el contacto asiduo, idealmente en pequeños grupos. Y los institutos culturales brindan el espacio ideal para entrar en una conversación en serio, para que un autor o un artista puedan complementar lo que hacen con experiencias de intercambio. Massuh cree que los institutos culturales son hoy más necesarios que nunca. "Siguen jugando un rol importante en la gestación de relaciones culturales y de crecimiento mutuo para ambas partes. No sólo para que el que sabe monte un show y el que quiera saber se entregue a una actitud pasiva; me refiero a verdadero intercambio. Los institutos culturales tienen una tarea silenciosa de la que muchos estados no se encargan porque no da rédito inmediato y tiene escasa repercusión mediática. Si algo podemos aprender todavía de Europa es su manera de pensar y efectuar la inversión en cultura: sostenida y a largo plazo."

Sascha Waltz en Körper
Sascha Waltz en Körper. Foto: Gza. Prensa

Otra figura de la intelectualidad argentina agradecida con el Goethe es la docente y escritora Beatriz Sarlo. Para ella fue especialmente importante el rol que la institución cumplió en una época difícil del país.

"Durante la última dictadura militar, el Goethe Institut fue para mí un refugio -dice Sarlo-. Recuerdo la fila, apoyada contra las vidrieras perpendiculares a Corrientes, a mitad de cuadra, para entrar al auditorio. Esperábamos, ansiosos, nuestro Fassbinder. En ningún otro lugar de Buenos Aires podían proyectarse esos films, esas retrospectivas, esos ciclos de nuevo cine alemán. Íbamos al Goethe Institut para fortalecer la esperanza de que no estábamos separados de todo para siempre. Y siguió siendo durante la democracia el espacio de lo nuevo: los conciertos de Gerardo Gandini; la música contemporánea; el teatro, las conferencias, la biblioteca; los amigos que allí organizaban todo. Aprendí a leer alemán en el Goethe. Pero no iba a mis clases como quien va a una academia, sino como quien visita, cada tanto, un espacio familiar. Se lo agradecí muchas veces y ésta no será la última."

Sábado de puertas abiertas

A las 12

Malba (Avenida Figueroa Alcorta 3415)

La especialista Valeria González realizará una entrevista pública a Cándida Höfer, prestigiosa fotógrafa de la Escuela de la Düsseldorf.

De 14 a 18

Goethe Institut (Av. Corrientes 319)

Clases gratuitas de alemán para principiantes.

A las 14

Club Alemán(Av. Corrientes 327)

Charla y degustación a cargo de Pedro Lambertini, experto en cocina natural y orgánica. También gran conocedor de la cultura culinaria alemana y autor del libro Al natural

A las 16.30

Goethe Institut (Av. Corrientes 319)

Diego Penelas (piano y voz) y Alejandro Tantanian (arreglos y dirección) presentan canciones de Kurt Weill y Bertolt Brecht, entre otros.

A las 18

Goethe Institut (Av. Corrientes 319)

Bárbara Togander (bandeja de vinilos, laptop y voz), música sueca radicada en la Argentina, presenta en vivo la música especialmente compuesta para la película muda alemana Varieté (1925), de E. A. Dupont (1925), elegida para la función de clausura del 17° Festival de Cine Alemán que tendrá lugar en los complejos Village Recoleta y Caballito.

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