Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

El ajedrecista que representó a la Argentina y fue expulsado del Mundial por usar pantalones cortos

Anton Kovalyov, que ahora juega por Canadá, fue descalificado por el código de vestimenta y maltratado por el presidente de la federación europea

Sábado 09 de septiembre de 2017 • 15:58
0
La discusión entre Azmaiparashvili y Kovalyov
La discusión entre Azmaiparashvili y Kovalyov. Foto: Chess.com/Maria Emelianova

Anton Kovalyov , que hace algunos años representó a la Argentina y actualmente juega por Canadá, fue descalificado este sábado en su partida contra Maxim Rodshtein por la tercera rueda de la Copa del Mundo FIDE, que se disputa en Tbilisi.

El gran maestro canadiense, de 25 años, se presentó a jugar con pantalones cortos, por lo que el árbitro general Tomasz Delega le preguntó si le era posible cambiarse y usar pantalones largos, para lo cual citó el código de indumentaria del torneo. Kovalyov respondió que ya había vestido 'shorts' en las dos primeras rondas del torneo, e incluso hizo lo mismo en la Copa del Mundi hace dos años. Luego, se quejó por entender que le habían asignado las piezas erróneas; esperaba jugar con blancas, pero Delega aseguró que le tocaba jugar con los trebejos negros.

La polémica continuó con la participación de Zurab Azmaiparashvili, presidente de la FIDE Eropa, que lo increpó y lo conminó a cambiarse de ropa. Cuando Kovalyov preguntó por qué, el dirigente le respondió: "Porque te parecés a un gitano". Decepcionado con el tratamiento recibido, Kovalyov se subió a un taxi y dejó el torneo.

El código de indumentaria, vale aclararlo, no es demasiado específico sobre el uso de los pantalones, y sólo se refiere "a tener cuidado en la apariencia personal. La imagen de un ajedrecista debe ser digna, y la vestimenta adecuada indica respeto por el juego y los auspiciantes".

Nacido en Kharkiv, Ucrania, Kovalyov vivió siete años en la Argentina, pero se mudó a Canadá en 2007 y comenzó a representar a ese país.

Luego del incidente, en su cuenta de Facebook, Kovalyov escribió:

"Quería esperar un poco hasta calmarme, pero me cansé de ver mentiras por todas partes. Así que aquí fue lo que sucedió:

El tema no fueron los pantalones cortos, sino cómo me trataron. Llegué al juego y fui abordado por el árbitro que me pidió que me cambiara (por primera vez). Le dije que no tenía pantalones conmigo, y además me di cuenta de que estaba jugando con las piezas negras en lugar de las blancas, lo que me sorprendió, y por eso le pedí que comprobara si eso estaba bien. Lo revisó con otros árbitros y me confirmaron que estaba bien, y hablamos un poco. Entonces vino Zurab, de manera muy agresiva, gritándome y usando el término "gitano" para insultarme, aparte de mencionar varias veces que seré castigado por la FIDE. Le dije que había preguntado en la Copa del Mundo anterior si lo que llevaba puesto estaba bien y desde la organización me dijeron que sí. Zurab, de manera prepotente, dijo que no le importaba, porque ahora él es el organizador. En este punto estaba realmente enojado, pero traté de no hacer nada estúpido, y le pregunté por qué era tan grosero conmigo, y dijo porque yo soy un gitano.

Imagínense que la partida estaba a punto de empezar, pero yo estaba siendo intimidado por el organizador del torneo, y me aseguraba que sería castigado por la FIDE, además de haberme gritado e insultado de manera racial. ¿Qué harían en mi situación? Creo que mucha gente habría golpeado a esta persona en la cara o al menos insultarlo. Yo decidí marcharme.

Vale la pena señalar que no tenía ningún pantalón conmigo porque subí un poco de peso y los que tenía eran ajustados. Si la organización del torneo me hubiera advertido antes, habría tomado un taxi al centro comercial y habría comprado pantalones sin ningún problema, pero en vez de eso me trataron como basura. Yo estaba demasiado estresado por la forma en la que me trataron y las amenazas que recibí, así que elegí irme antes de hacer cualquier estupidez.

También quiero aclarar que Zurab nunca me pidió que me fuera a cambiar. La conversación con él consistía sólo en amenazas, insultos y comportamiento agresivo. Claramente trató de provocarme nada.

No apelaré nada. Estoy disgustado por cruzarme con este tipo de personas. No quiero el dinero. Me vuelvo a casa."

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas