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Pese al riesgo, algunos eligen sus casas para resistir el huracán

En Miami, hay quienes prefieren no evacuar hacia el norte de Florida por temor a quedarse sin nafta ni conseguir alojamiento

Domingo 10 de septiembre de 2017
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agencia AP
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MIAMI.- Mientras el huracán Irma amenazaba con causar daños catastróficos en Florida, los clientes del bar más conocido de South Beach, en Miami, bebían, jugaban al billar y hacían sonar la máquina de música a todo volumen. Una nube de humo de tabaco flotaba en el aire del Mac's Club Deuce, donde Kathleen Paca, de 56 años y vecina de Miami Beach, estaba sentada en un banco. Acababa de escribir con aerosol "Estamos abiertos, Irma" en los tablones que protegían las ventanas del bar.

Escribió la palabra Irma encima de Wilma, el huracán de 2005 en el que se habían usado los tablones por última vez.

Paca y otros habituales del Club Deuce no tenían preocupaciones por quedarse en casa mientras se acercaba Irma, a pesar de las previsiones de que la tormenta sea una de las más fuertes en tocar tierra en Florida.

"¿A dónde voy a ir?", comentó Paca. "No será tan malo. Estoy en el segundo piso y tengo ventanas contra impactos. Lancé cocos a mis ventanas y no se rompen", añadió.

Aunque las autoridades pidieron a más de seis millones de personas que evacúen en previsión de las inundaciones y fuertes vientos, algunos en Florida prefieren quedarse, un rito de iniciación para muchos en el estado, que presumen de las tormentas que ya soportaron: Camille, Andrew, Katrina, entre otras.

Si bien muchos de los pobres en el estado tienen pocas opciones aparte de quedarse o ir a un refugio, algunas personas que pueden elegir prefieren capear el temporal en lugar de arriesgarse a manejar cientos de kilómetros hacia el norte sin certeza de que podrán conseguir nafta o alojamiento.

"Tengo dos opciones: quedarme o correr al norte, una mala idea", comentó Michel Polette (31), que vive a un par de cuadras del Atlántico, en South Beach. "Si manejás a Atlanta o Tallahassee, te arriesgás a quedarte sin combustible y estar en tu auto en un huracán de categoría 4."

Los vecinos del parque de remolques Treasure Village, en St. Petersburg, unas cuatro horas al noroeste de Miami Beach, dijeron que tampoco se irían, a pesar de que el condado pidió evacuar todas las casas rodantes, independientemente de si estaban en la costa o tierra adentro.

"No me voy a ningún sitio", dijo Laurie Mastropaolo (56). Indicó que no había oído sobre la orden obligatoria de evacuar las casas rodantes, y contó que ya pasó otras tormentas en Long Island, incluida Sandy. Junto a otro vecino, dijo que llevaban menos de un año en el parque, y ninguno estaba convencido de la necesidad de marcharse. Al menos por ahora.

"Si viviera en Miami, me habría largado", dijo Mastropaolo. "Pero aquí, esperaré al último minuto. No voy a salir a la ruta con la gente loca." A menudo, los que toman la decisión de quedarse sienten que tienen una fuerte red de apoyo que los ayudará pese a las dificultades, según un estudio de la Sociedad Meteorológica de Estados Unidos. El estudio se basaba en datos reunidos durante el huracán Matthew, de 2016, que inundó el nordeste de Florida.

"Tuvimos el resultado opuesto al que yo esperaba, porque los que se quedaron y que estaban bajo una orden de evacuación obligatoria tenían redes de apoyo más fiables que los que evacuaron", comentó Jennifer Collins, una de las investigadoras de la Universidad del Sur de Florida que hicieron el estudio. "Sus vecinos y comunidades locales se sentían muy cómodos refugiándose con ellos."

Algunas personas en Miami tenían opiniones enfrentadas sobre su decisión de quedarse, pero se vieron influidas por circunstancias especiales, como un embarazo.

Stefani Travieso, de 22 años, vive en un barrio de Miami que sufrió graves daños durante el huracán Andrew, en 1992. Está embarazada de ocho meses y su médico le dijo que se quedara en un lugar cómodo donde se sintiera segura. Después de Andrew, su techo se renovó y se instalaron ventanas para tormentas, así como un generador de repuesto.

"Si no estuviera embarazada, estaría en el auto camino al norte del estado con mi perro y mi esposo", dijo Travieso.

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