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Un policía bonaerense mató a su mujer y luego se suicidó

Cometió el femicidio en la casa que compartían, donde también estaban los hijos de la pareja, de 7 y 10 años

Lunes 11 de septiembre de 2017

"Amo a la mujer que tengo a mi lado y a los ángeles que me dio de hijos. Carla Giselle Bufano, voy a estar hasta el último día de mi vida y sepan que nadie está libre de pecado." Eso posteó en su Facebook, hace sólo un mes, Jonatan Ramos, dedicado a su novia de toda la vida. Anteayer, este policía bonaerense destrozó en millones de pedazos aquella declaración de amor. Delante de los dos chicos, que tienen 7 y 10 años, mató a su mujer de seis tiros y luego se suicidó.

El drama familiar que concluyó en femicidio se produjo anteayer a las 17.30 en la casa de la familia, situada en Barragán al 3400, en González Catán, partido de La Matanza.

Según confiaron fuentes judiciales a la agencia de noticias Télam, Ramos, de 34 años, y Bufano, de 29, discutieron, por motivos todavía desconocidos. Sí se sabe que él, que revistaba en la policía local de La Matanza y estaba franco de servicio, extrajo su arma reglamentaria y le disparó seis veces a Carla, quien murió en el acto. Luego puso el caño de la pistola debajo de su barbilla y apretó el gatillo.

Un vecino que vive enfrente de la casa, también policía, escuchó las detonaciones y corrió a la casa de su camarada y amigo. En la casa, que está en un primer piso y a la que se accede a través de una escalera caracol exterior, estaban los dos chicos salpicados de sangre.

Ante esta situación, el vecino se los llevó del lugar pasándolos por arriba de una reja que funciona como cerco perimetral, los dejó a resguardo y solicitó asistencia.

Otros vecinos, en tanto, ingresaron en la vivienda y encontraron los dos cuerpos. Carla estaba en la habitación de sus hijos, al costado de una cama marinera, boca arriba, y con impactos de bala en el pecho, la ingle y la cabeza. Ramos estaba boca abajo en la puerta de acceso a la habitación; en la recámara de su arma reglamentaria sólo quedaba un proyectil.

Los testigos señalaron que el policía era celoso y posesivo, por lo que eran habituales las discusiones. En cuanto a ella, coincidieron en que era pacífica, que sólo se dedicaba a sus hijos y que recientemente había recomenzado a estudiar.

El 8 de agosto pasado, Ramos subió a Facebook una foto en la que estaba con Bufano, una selfie sacada por ella, con ambos sonrientes. Le dedicó un largo posteo: "Tantos años juntos, tantas luchas, tantas peleas, y seguimos firmes luchando por la familia que un día formamos. Mucha gente quizá nos quiere separados, pero lo que Dios unió ni el hombre ni nadie lo va a separar; la envidia es mucha y sé que lo bueno cuesta. Lo único que sé es que en lo único en que uno puede confiar es en Dios. Yo no seré perfecto, cometí errores, pero nunca abandoné a mi familia, la que Dios me dio un día, y de eso se trata un matrimonio, de lucharla juntos y que los demás se coman sus comentarios y se fijen en sus cosas".

Siguió: "Carla Giselle Bufano, voy a estar hasta el último día de mi vida, y sepan que nadie está libre de pecado, es fácil juzgar y no mirarse uno mismo. Sé que son muchas las pruebas y acá estoy, firme, dándole lo mejor a mi familia, lo que quizá nadie ve. Igual no me interesa porque tengo lo más bello que uno puede pedir, una mujer a mi lado y mis hijos que son mi orgullo y van a ser grandes personas en su vida".

El 16 de agosto pasado hizo otra publicación en la red social. Ramos subió una foto junto a sus hijos y a su pareja y escribió: "Agradezco a mi Dios por darme esta hermosa familia. Estos momentos de la vida hermosos no tienen precio, es lo más lindo disfrutar con ellos mi tiempo libre, los amo".

El caso quedó a cargo del fiscal de Homicidios de La Matanza José Luis Maroto.

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