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Marcelo Gallardo con LA NACION. Su otro lado: libros, series, tenis y lo que le cuesta disfrutar del ocio

El Muñeco duerme entre cinco y seis horas por día y aprovecha sus momentos de descanso para hacer alguna actividad que lo mantenga en movimiento; la lectura, aliada para la cabeza

Martes 12 de septiembre de 2017 • 00:26
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LA NACION
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Foto: LA NACION / Rodrigo Néspolo

La mente de Marcelo Gallardo parece no descansar nunca. Y si lo hace, no le dedica demasiado tiempo a la relajación. Quizá, no lo puede controlar porque vive el fútbol de esa manera: su compromiso por el trabajo lo llevó a manejar un grupo de trabajo que se consolidó rápidamente y se mantuvo a lo largo de sus más de tres años como técnico de River . Frente a eso, el Muñeco admite que le cuesta despejar la cabeza y aislarse del mundo laboral que lo envuelve.

"Trato de desconectar cuando llego a mi casa, no quedarme enganchado. O aunque sea disimular (sonríe). Pero las ideas siempre me aparecen. Es lindo para uno pero no tanto para tu familia. Por ahí te están hablando y vos estás en tus pensamientos y tenés que pedir que te repitan la pregunta", cuenta Gallardo en una extensa entrevista con LA NACION, donde dejó ver su lado más humano.

-¿Cuántas horas dormís por día?

-Duermo, duermo. No paso de la una de la mañana despierto, suelo dormirme entre las 12 y la una. Y me levanto a las 6.30.

-¿Eso es dormir?

-(Se ríe)

-¿Te pasó de levantarte sobresaltado pensando en un cambio, una decisión?

-No, no, soy bastante regular en ese sentido. Descanso, si no me quedo en el club. Trato de desconectar cuando llego a mi casa, no quedarme enganchado. O aunque sea disimular (sonríe). Pero ideas siempre me aparecen, aunque no las anoto. Es una de las cosas que siempre me digo que debo hacer, aunque sea con el teléfono. Pero no lo hago, y a veces tengo que ir para atrás en la memoria para tratar de recuperar lo que había pensado. Se me confunden los pensamientos, jeje. Es lindo para uno, que le gusta esto y es un apasionado, pero no tanto para tu familia, que tiene que comprenderte. Por ahí te dicen algo y vos estás en tus pensamientos y tenés que hacer repetir la pregunta. Pero cuando estamos acá, en la mesa, los temas de fútbol salen solos, y cambiamos opiniones.

"Volví a jugar al golf. Antes no me daba el gusto de hacer 18 hoyos en cuatro horas. No me lo permitía y me decía: ¿qué estoy haciendo perdiendo tiempo acá? Ahora lo veo al revés y voy a desconectar"
Marcelo Gallardo

-¿Cuánto te basás en la intuición?

-Me pasa todo el tiempo que me voy un día a mi casa pensando algo, y llego al otro día y lo cambio. Porque lo voy evaluando, lo voy manejando, hasta que me convenzo. Sigo mucho mi intuición. Soy receptivo e intuitivo, muchas veces dejo que fluya eso.

-¿Cuál es el último libro que leíste?

-Tengo uno sin terminar todavía. "Legado", de los All Blacks, que me lo regaló el autor (James Kerr) que dio una charla en el club. Y el anterior fue "La noche de la usina", de Eduardo Sacheri.

-¿Mirás series?

-Sí. Ahora empecé "El Chapo", de Netflix. (NdR: es un drama sobre la historia del narcotraficante mexicano Joaquín "el Chapo" Guzmán).

-¿Tu momento del día cuál es?

-Hay dos momentos en los que reniego: uno es a las seis y media de la mañana, cuando me levanto (risas) y otro es el traslado de mi casa hasta Ezeiza por la General Paz. Pero una vez que llego acá, no se dan cuenta de la satisfacción que me da. Después de renegar bastante, eh (risas).

-¿Tu mejor plan para un día libre?

-Eso tiene que ver con una cuestión activa. Trato de hacer algo que me gusta pero no lo hago cotidianamente. Son actividades que las he olvidado, como jugar al tenis. Ahora también volví a jugar un poquito al golf, que me lo había sacado de la cabeza porque no me daba el gusto de ir a jugar 18 hoyos en cuatro horas. No me lo permitía y me decía: '¿qué estoy haciendo perdiendo tiempo acá?' Pero ahora lo veo al revés, al menos tomarme dos horas para caminar por la cancha y desconectar un poco. Por ejemplo, el cine me encanta, antes iba casi una vez por semana. Y si tuviera la posibilidad de desconectar, iría dos veces por semana. Hoy puedo ir una vez cada tres meses. Pero priorizo todo lo que sea activo.

-¿Sabés el precio de un litro de leche, una gaseosa y el litro de nafta?

-(Risas) Me cagaste. De la nafta sí, pero depende del tipo, ¿no? Llenar el tanque está en los mil y pico, tendría que hacer la cuenta. Pero el precio exacto no lo sé. Ahora quedé expuesto como que no tengo idea, ¿no? Ja (risas).

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