Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Marcelo Gallardo con LA NACION. La Libertadores, única: de volar "en una palomita" a asegurar que Barcelona "acá no haría goles tirando paredes en el área"

Tras conquistarla como jugador y entrenador, el Muñeco analiza las dificultades que tiene que atravesar un equipo para ganar la Copa; además, dice que al jugador argentino le resulta más fácil jugar en Europa y le cuesta volver, como le pasó a él

Martes 12 de septiembre de 2017 • 00:39
SEGUIR
LA NACION
0
Gallardo, bajo la lluvia en Medellín
Gallardo, bajo la lluvia en Medellín. Foto: AP

La primera vez que Marcelo Gallardo conoció lo que era jugar la Copa Libertadores fue el viernes 26 de marzo de 1993: esa noche se produjo su debut oficial con la camiseta de River en la última jornada del Grupo 5 de la Libertadores ante Olimpia de Paraguay. Con 17 años, y el equipo ya eliminado, el joven de Merlo tuvo su ansiada presentación en el Monumental. A partir de allí, comenzó una historia que luego tendría dos hitos mágicos: la conquista de América como jugador en 1996 y como entrenador en 2015.

Por eso, Gallardo tiene una vinculación especial con la Libertadores y no acepta comparación alguna con otro torneo. A tan solo dos días de jugar la ida de los cuartos de final ante Jorge Wilstermann en Cochabamba, Bolivia, el entrenador analiza el torneo y el presente del fútbol sudamericano, en una entrevista exclusiva con LA NACION.

-¿Qué visión tenés del River combativo que se adapta en función de los contextos o que juega diferente en algunos partidos de la Libertadores?

-No. Eso es algo que aprendí. Nuestra Copa, nuestra bendita Copa Libertadores, es un torneo especial. El que la quiere comparar con la Champions es porque no sabe nada, no es racional a lo que culturalmente se vive en un lado y en otro. La Copa Libertadores tiene sus condimentos. Siempre digo: yo no sé si Barcelona, si le toca ir a jugar de visitante a Alemania, lo esperan en el aeropuerto y le empiezan a tirar piedras al micro de los jugadores; o si cuando llegan al estadio te mueven el micro. Todas esas cosas no son comparables. Y desde ahí hay que entender el juego.

-Por algo la Copa es tan especial...

-Es que la Libertadores tiene eso de que muchas veces tenés que combatir en el buen sentido porque tenés que estar capacitado para sobrellevar todas esas cosas, que no te ablande cualquier circunstancia adversa. Cuando fuimos a Valera (Venezuela) viajamos en un avión en donde no sabíamos si llegábamos. Los aviones de línea no llegaban y fuimos en un chárter porque la pista era corta. Y nosotros dijimos "¿cómo?". ¿Y qué tenés que hacer? La otra era subirte a un micro y hacer un viaje de cuatro horas por una montaña y tampoco sabías si llegabas. Terminamos yendo en una palomita todos apretados, con lluvia. El deseo de ganar la Copa es tal porque es muy difícil lograrla. ¿Por qué? Porque tenés que someterte a todas estas pruebas.

El video de la consagración en la Libertadores 2015

-¿Ahora se te exige más por lo conseguido?

-Pero eso es otra cosa. ¿Viste cuando hablan de los viajes? Es así. Después dicen: "No están preparados para jugar cada tres días". Sí, pero en condiciones normales. No son excusas. Lo que pasa es que todo esto no interesa. Sí saber con qué equipo vamos a jugar y si podemos ganar.

-¿Qué tan difícil es el fútbol argentino?

-No es fácil jugar acá, está a la vista. Es un fútbol intenso, agresivo, donde todos corren y meten y se empareja todo desde lo físico. Después, los que juegan bien, juegan bien siempre. Si podés hacer la diferencia con esta fricción, la hacés siempre. Pero tenés que estar preparado para eso. No es fácil el fútbol argentino, siempre lo repito. Pregúntenle a todos aquellos que vienen de Europa a jugar acá. Varios me han dicho 'me hubiera quedado en Europa', y claro, porque es mucho más fácil. Y encima se les exige. Por ejemplo a Enzo Pérez se lo está esperando para ver qué va a hacer. Es un jugador de Selección, pero se fue hace ocho años y el fútbol cambió acá. Tiene que estar preparado física y mentalmente para jugar, porque futbolísticamente tiene las cualidades para hacerlo. Necesita una readaptación, que a algunos le cuesta más que a otros. Hay algunos casos excepcionales. Yo vine de Europa y a mí me resultaba más fácil jugar allá que acá. Cuando volví, tenía 27 años, no vine a los 36 porque a esa edad ya no puedo jugar. Es muy diferente.


Gallardo tuvo tres ciclos como jugador en River (1993-1996, 2003-2006 y 2009-2010) y ganó ocho títulos. Además, jugó en Mónaco (1999-2003), PSG (2007-2008), DC United (2009-2010) y Nacional de Uruguay (2010-2011), en los que conquistó otros seis títulos en todos sus períodos. Como DT, acumula dos campeonatos con Nacional y seis con River.

-¿Cómo le iría a River en la Liga de España o Calcio?

-Es muy difícil saber eso. Competitivo sería, seguro. Pero suponer algo así es muy difícil. Por ejemplo, aunque sea una cosa bizarra, viene a referencia: si el mejor Barcelona hubiese venido a jugar acá, posiblemente les habría ganado a todos también. Pero quedate tranquilo que no hacía goles tirando paredes adentro del área, y eso en España sigue pasando. Acá es imposible. A Messi le pasa en la Selección, gambetea a un tipo y el segundo lo corta. Hay dos paredes y a la segunda el codo te lo meten acá (sic). Te cortan las jugadas, te ensucian el juego. Somos más competitivos, no nos van a pasar fácil. No importa si viene el mejor de todos, no hay facilidades.

-¿Es la mentalidad del sudamericano lo que genera eso?

-Claro, es eso. ¿Por qué a los europeos todavía le siguen gustando los jugadores argentinos o uruguayos? Porque compiten, son tipos que no les gusta perder, van y quieren ganar. Por eso, más allá del buen juego, siguen llevándose jugadores. Es una mentalidad.

-¿Eso lo vas a extrañar si dirigís en Europa?

-Es un deseo a futuro. Pero sé que va a ser muy distinto a todo porque ya lo viví como jugador. Hoy disfruto de esto porque es lo que me mantiene todo el tiempo activo, pero no sé si me va pasar en muchos lugares del mundo.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas