Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Un fetiche de papel

Pablo Gianera

SEGUIR
LA NACION@gianera
Miércoles 13 de septiembre de 2017
0
Foto: LA NACION / Dante Cosenza

Es difícil saber qué tenía en la cabeza Homero Expósito cuando escribió la letra del tango "Afiches". A mediados de la década del 50, los afiches -esa palabra hermosa derivada del francés- no eran acaso lo que son ahora, aunque cumplieran la misma función. Como sea, Expósito arrancó: "Cruel en el cartel,/ la propaganda manda cruel en el cartel,/ y en el fetiche de un afiche de papel/ se vende la ilusión,/ se rifa el corazón...". La puerta de la persiana metálica que se abre de golpe en un local de la avenida Scalabrini Ortiz promete (vende) la belleza y el dinero. Pero esa misma puerta puede, cruel, volver a cerrarse, y negar para siempre aquello que prometía. "Dan ganas de balearse en un rincón." Quien se tome tres o cuatro minutos para escuchar ese verso último del tango como lo canta Goyeneche (el buen Roberto Goyeneche, no el decidor del final), con la orquesta de Atilio Stampone, va a entender sin atenuantes esta imagen contundente.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas