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Amber Tamblyn confesó que James Woods la quiso seducir cuando ella tenía 16 años y él 60

La actriz lo hizo ante un tuit en el que el actor criticaba la diferencia de edad entre los personajes de un film

Jueves 14 de septiembre de 2017 • 11:29
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James Woods encendió la mecha y Amber Tamblyn y Armie Hammer le contestaron
James Woods encendió la mecha y Amber Tamblyn y Armie Hammer le contestaron.

Desde hace tiempo las redes sociales son una suerte de foro en el que cada usuario expresa sus ideas, y de allí puede devenir una feliz coincidencia o una pelea virtual. El uso de ellas por parte de los famosos ha hecho que muchos personajes que eran populares comiencen a tener sus serios detractores (incluso dentro del ambiente) y no por su carrera artística, sino por sus opiniones. Esta semana, este tipo de entuerto virtual lo tuvieron los actores James Woods , Amber Tamblyn y Armie Hammer.

Woods fue quien tiró la primera piedra o, mejor dicho, el tuit de la polémica. El actor, en épocas de gran tensión política en los Estados Unidos por su polémico presidente, apoya desde Twitter a Donald Trump; dice que Melania es la primera dama más bella de todos los tiempos, y expresa su opinión sobre films, guste a quien le guste. Y así retuiteó un mensaje de un seguidor que se quejaba de la diferencia de edad entre los personajes del film Call me by your name, que trata de un romance entre un joven de 24 años y un adolescente de 17. Al respecto, Wood comentó: "Nos están quitando las últimas barreras de decencia". Un comentario que muchos usuarios tomaron no sólo como un cuestionamiento por una supuesta pedofilia si no también como un desprecio a la temática gay ya que el actor no oculta su disgusto por la comunidad LGBT.

Hammer, quien protagoniza ese film, le contestó: "¿Vos no salías con una chica de 19 años cuando tenías 60?", haciendo referencia a una novia que Woods tuvo hace unos años.

Fue entonces cuando Amber se sumó al entredicho y tuiteó: "James Woods intentó una vez levantarme a mí y a una amiga en un restaurante. Quería llevarnos a Las Vegas. Yo le dije que tenía 16 años, y él me respondió ´aún mejor´".

Woods le contestó más tarde a otra usuaria que remarcaba el comentario de Amber: "Lo primero [por el intento de seducir a una menor] es ilegal, lo segundo es una mentira". Ante esa respuesta la actriz publicó una toma de pantalla de un chat con la amiga con la que fue abordada por Woods como para aclarar que ella no inventaba nada y que el argumento de los que cuestionan a las mujeres siempre es que ellas mienten. "¿Te acordás cuando Woods trató de levantarnos?", le pregunta ella, a lo que su amiga le contesta: "Sí, jaja! Me había olvidado".

Así las cosas, Amber decidió publicar una carta en Teen Vogue dirigida a Woods. Varios artistas, entre ellos Lena Dunham , la halagaron.

Luego de la publicación de esta carta, más chicas del ambiente artístico se sumaron a comentar que Woods trató de seducirlas cuando ellas eran adolescentes.

La carta completa de Amber a Woods

Estimado Sr. Woods,

Lo que está experimentando se llama ´un momento de enseñanza´. Se llama ´un regalo´. Se llama ´una humillación´. Se llama ´Jesús, vengo a ti´. Se llama ´un despertar´. Se llama ´al borde del crecimiento´. Se llama ´esperanza´.

La esperanza es que a través de esta experiencia usted puede cambiar. Puede redefinir al hombre que vendrá después de este momento del que era antes. Ya que ahora me llama mentirosa, ahora lo llamaré ´silenciador´. Veo su ´gaslight´ [hace referencia a una forma de abuso psicológico que consiste en presentar información falsa para que se dude de la memoria de una víctima que denuncia y hace un juego de palabras al hacer referencia a la luz que emana de los huesos de los muertos] y ahora lo levantaré de la tierra quemada.

Mi amiga Billy y habíamos estado en el Roxy de Sunset Boulevard viendo una banda que nos encantó. Decidimos ir a comer unas hamburguesas en Mel, en Sunset Boulevard de Hollywood. Yo acababa de conseguir mi licencia de conducir y recuerdo muy específicamente mi nerviosismo cuando trataba de estacionar. Al dejar el restaurante nos encontramos con usted y su amigo, que parecía muy agradable. En un momento usted sugirió que todos deberíamos ir a Las Vegas juntos. "Es un gran lugar, ¿has estado ahí alguna vez?", usted intentó que ese fuera un comentario inocente. Eso es algo que los hombres depredadores hacen, lo he notado. ´Haz que suene inocente. Sólo insunúa. Sólo un pelito de persuasión. Sólo una pizca de sugerencia´. "Será muy divertido, te lo prometo. Nada tiene que pasar, simplemente pasaremos un buen rato juntos". Entonces le dije mi edad, de manera amable y sin juicio ni agresión. Le dije mi edad porque pensé que se horrorizaría inmediatamente y descartaría usted mismo su oferta. Pero se rió y dijo: "Mejor aún, nos divertiremos mucho, lo prometo".

Aquí está la cosa, Sr. Woods. En ese momento yo no era una persona pública. Había hecho un par de años una telenovela como actriz, pero no me conocería de Adam. Estoy segura de que se ha atormentado el cerebro tratando de recordar cómo podría haberse cruzado con la actriz Amber Tamblyn en un restaurante hace casi dos décadas. Piensa: ´no es posible, no hay manera de que hubiera sido tan estúpido como para intentar levantarme a una actriz conocida de 16 años´. Pero yo no sabía entonces, James. Yo era sólo una chica. Y voy a apostar que ha habido muchas chicas que eran sólo chicas o mujeres, que eran sólo mujeres a las que le ha hecho esto porque puede salirse con la suya.

La parte más triste de esta historia es que ni siquiera me concierne a mí, sino que esto le concierne a la historia universal de la mujer. La mala costumbre de esta nación de no creerle primero a la mujer que denuncia, por encima de todo. Pidiéndole primero que se corrobore su historia o dé pruebas, o que no recordamos bien qué ocurrió, o que pensemos las consecuencias de lo que decimos, o pedir primero que el hombre sea quien dé su testimonio, son formas de cuestionar primero la cordura de la mujer.

Así que es con esperanza, Sr. Woods, le pido que hurgue en sus adentros y se cuestione, es lo más difícil. El ominoso material del inconsciente. La materia de la masculinidad arquetípica. El poder-jugar con las cosas. La persuasión de la perversión. Las cosas secretas. Las cosas más queridas de la identificación masculina.

Sólo usted y su oscuridad saben quién es usted. Sólo usted y sus acciones saben lo que ha hecho. Eso significa que usted y sólo usted tiene el poder de cambiar su comportamiento. ¿Es usted y su historia con mujeres y niñas una parte del problema, señor Woods?

Vea y mírese en el espejo y pregúntese si esto es cierto. Vamos, voy a esperar. Pero no voy a contener la respiración.

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