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La toma de los colegios abrió otra grieta y provocó furiosos debates en el chat de padres

En los grupos de WhastApp se enciende el debate entre quienes apoyan y quienes cuestionan las medidas de fuerza de sus hijos

Jueves 14 de septiembre de 2017 • 12:50
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Aumentaron las tomas de colegios contra la reforma educativa
Aumentaron las tomas de colegios contra la reforma educativa. Foto: Archivo

"Tienen que levantar esa toma; mi hija va a quedar libre", dice uno de los miles de mensajes que los padres de los colegios tomados en la ciudad se cruzan por los grupos de WhatsApp. Incluso se crearon grupos específicos de padres de la toma en los que únicamente se habla de este tema.

Se encienden los grupos de WhatsApp de los padres de alumnos de colegios tomados, que se multiplicaron en los últimos días. Algunos están a favor de la medida e incluso colaboran con los chicos, otros tienen una posición fervientemente en contra y, como siempre, hay opiniones intermedias.

El dilema pasa por si es correcto que los chicos puedan tomar el colegio, o no, y las consecuencias de la medida. También se debate si la decisión de las tomas es realmente democrática entre los alumnos. Se quejan de la falta de información. Hay posiciones contrapuestas y los intercambios de mensajes entre padres pasan de espacios democráticos para dar opiniones, a polémicas que llegan a ser violentas.

Los chicos de estos colegios son hoy actores políticos que militan por su causa: el rechazo a la reforma educativa propuesta por el ministerio de educación porteño. La reforma incluye prácticas educativas en empresas, ONGs y oficinas públicas en quinto año, con el fin de prepararlos para la vida laboral. Los chicos traducen esta experiencia en precariedad laboral y a través de las tomas manifiestan su oposición a la reforma y a la desprolijidad en la que fue desarrollada y comunicada, "es una reforma inconsulta e improvisada", dice Nicolás Grishka, vocal del centro de estudiantes del Colegio Nacional Buenos Aires.

El debate

Aumentaron las tomas de colegios contra la reforma educativa
Aumentaron las tomas de colegios contra la reforma educativa. Foto: Archivo

"No está garantizado el derecho de los chicos y los padres que quieren que haya clases", dice Gabriela Conde Iglesias, que tiene una hija en primer año del Colegio Nacional Buenos Aires. Cuenta que cuando dio su opinión en el grupo de padres, las respuestas fueron muy agresivas y se sintió muy atacada. "El chat está muy radicalizado. En realidad me parece que los que no estamos de acuerdo somos la mayoría pero no nos manifestamos; siempre escriben las más agresivas, las que tienen un discurso político armado y quizás tienen intereses", dice Gabriela.

También considera que el hecho que en las asambleas se vote a mano alzada limita la libertad de los chicos, "si pudieran votar sin ser identificados no creo que los resultados fueran iguales." En algunos colegios, como la Escuela Normal N°1, las votaciones se realizan con urnas, para evitar este conflicto.

Silvana Colombo tiene una hija en tercer año del Colegio Carlos Pellegrini y dice que ella eligió esa institución porque considera que "también aprende a ejercer su ciudadanía a través de estos debates, es parte importante de su aprendizaje". También cree que hay padres muy radicalizados, pero en la negativa a que sus hijos participen de las tomas y de las asambleas a mano alzada. Cree que ellos consideran que sus hijos están presionados, pero dice que "lo importante es enseñarles a expresar sus ideas y su opinión".

Las posiciones se dan también en forma presencial cuando hay asambleas en las que participan los padres. El sábado pasado hubo reunión en el Lenguas Vivas. "La mayoría está a favor de la toma y no dejan hablar a la voz disonante", dice Silvina Mariño que tiene una hija en primer año. Ella dice estar de acuerdo con lo que plantean los chicos, pero la toma de los colegios no le parece la forma porque cierra el dialogo. "Lo que nos pasa a los padres es que nos parece que la escuela pública va a terminar siendo un lugar de todos piensen igual porque los que piensan distinto no pueden expresarse; los que puedan se van a ir y los otros van a callar, se va a convertir en un gheto", explica.

La opinión de los padres está muy dividida. Juan Manuel Di Teodoro, presidente de la cooperadora del Colegio Carlos Pellegrini, dice: "Hay un núcleo duro que es más participativo, apoya las demandas de los estudiantes y presta colaboración a los pibes; pero hay una mayoría silenciosa que opina en los grupos de WhatsApp de cada curso que está muy enojada con la situación de la escuela".

Mientras algunos padres acompañan, hay otros que los motivan y quienes se oponen. Sus opiniones pueden influenciar, o no, a sus hijos. También el diálogo con autoridades de la escuela. Pero la ratificación o rectificación de las tomas es decisión de los propios alumnos.

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