Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Racing está cada vez más a gusto con cinco defensores

La estrategia se volvió un talismán para el DT Diego Cocca: de seis partidos, ganó cinco e igualó uno

Viernes 15 de septiembre de 2017
0
Racing festejó el punto logrado en San Pablo
Racing festejó el punto logrado en San Pablo. Foto: Racing Club

Desde que Diego Cocca asumió el riesgo de volver al lugar donde fue feliz está obsesionado con encontrarle a Racing una nueva identidad, un sello distinto al que lo llevó a ser campeón en 2014 para por fin poder dar vuelta esa página de gloria y crear un nuevo horizonte. Casi por accidente, o por necesidad, el entrenador parece haber encontrado ese estilo propio en un equipo que juega con cinco defensores. Desde los resultados, la línea de cinco es casi un talismán para Cocca: de los seis partidos que jugó así, ganó cinco y empató uno; marcó 15 goles y le convirtieron siete.

La última prueba, en San Pablo, por el primer encuentro de los octavos de final de la Sudamericana, ante Corinthians (1-1), líder del Brasileirão con siete puntos de ventaja, parece ser la última muestra de que la Academia se siente a gusto con una defensa formada por cinco jugadores. "Siempre digo lo mismo: si quiero ser ofensivo y manejar la pelota tengo que poner jugadores de buen pie, después los números no me importan. Con la línea de cinco nos ha ido bien. Noto al equipo convencido y con ganas. Fue un paso importante. Dejamos la imagen de un equipo que sabe lo que quiere", reconoció el técnico después del empate 1 a 1 ante el Timao.

"En Brasil dejamos la imagen de un equipo que sabe lo que quiere", dijo Cocca
"En Brasil dejamos la imagen de un equipo que sabe lo que quiere", dijo Cocca. Foto: DyN

Pese a haber probado a lo largo de toda la pretemporada con un 4-4-2 clásico, con Iván Pillud y Leandro Grimi por las bandas y el uruguayo Egidio Arévalo Ríos junto con Diego González en el doble cinco, la dura derrota ante Olimpo por la Copa Argentina llevó a Cocca a aferrarse a una fórmula conocida. Esa misma que lo condujo a sumar los últimos nueve puntos del torneo pasado, a terminar la temporada en el cuarto lugar y a ingresar en la Copa Libertadores 2018.

La primera vez que el entrenador decidió probar con la línea de cinco fue por la 28ª fecha del torneo pasado, en el Monumental, ante River. La Academia venía sufriendo en el fondo y además tenía el arco casi huérfano: a la tumultuosa salida de Agustín Orion se le había sumado la lesión de Juan Musso. Así que Cocca eligió blindar al pibe Gastón Gómez, otro guardavalla de las inferiores, con una defensa numerosa. La apuesta le salió bien: a los 15 minutos ya ganaba 1 a 0. El partido terminó 3 a 2 y Racing se llevó un triunfo de Núñez, acaso donde más le cuesta ganar.

Aceitar el esquema

Confiado por ese antecedente, repitió el esquema para cerrar el torneo ante Colón y Banfield. Otra vez la victoria acompañó: venció 1 a 0 al Sabalero como local y 3 a 1 al Taladro en el Florencio Sola, donde sólo el campeón Boca había ganado en esa temporada. Sin tantas presiones, Racing cerró el semestre con el partido de ida por los 16os. de final de la Sudamericana ante el Independiente de Medellín: con un 4-4-2 jugó el mejor partido desde que regresó Cocca y la Academia ganó 3 a 1.

Con los once refuerzos y con la larga pretemporada, todo indicaba que la línea de cinco quedaría archivada o apenas como un recurso transitorio durante un partido. Sin embargo, en Medellín, para jugar la vuelta ante el DIM, volvió a plantar una numerosa defensa. La Academia ganó por 3 a 2, pero sufrió y jugó muy mal. Se pensó que era la última prueba para un planteo que había cosechado tantas críticas como buenos resultados.

El golpazo ante Olimpo por la Copa Argentina -ese partido que Racing se fue 2 a 0 arriba al entretiempo y finalizó 4 a 2 para los bahienses- llevó al técnico a insistir una vez más con la línea de cinco en el fondo. No importó que el rival sea Temperley, en el Cilindro: Cocca dispuso que Pillud, Vittor, Barbieri, Grimi y Soto sean los que jueguen delante de Musso. Fue goleada 4 a 1 para el local, con un equipo que tuvo posesiones largas, llegada al arco rival y que pese a la superpoblación de defensores mantuvo las líneas altas y presionó la salida del rival.

Mucho de eso también se vio durante el segundo tiempo en el Arena Corinthians. Con Lisandro López como faro, Racing fue un equipo paciente y ancho. El técnico, que alentó constantemente al costado del campo de juego durante el partido, tenía una sonrisa ancha en la conferencia de prensa posterior al empate. Es que más allá de la cantidad de defensores, durante el segundo tiempo el equipo había mostrado las tres características que le quiere imponer: posesión, presión y llegada al arco rival.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas