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La política agraria que soñó Domingo Faustino Sarmiento

Sábado 16 de septiembre de 2017
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PARA LA NACION
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Pionero de la agricultura
Pionero de la agricultura. Foto: LA NACION / Denise Giovaneli/Lugares

Existe un texto clave para conocer el pensamiento de Domingo Faustino Sarmiento en materia agrícola-ganadera: se trata de La política agraria de Sarmiento, obra de Natalio J. Pisano, publicada en 1980. Aseguraba el prócer, entre otros conceptos, que la aparición de los latifundios y minifundios perjudicaba sin dudas el desarrollo del país. Aquéllos impedían la subdivisión de la tierra en lotes rentables y destruían toda acción de colonización agrícola. El pensamiento sarmientino se centraba en la distribución de tierras que, sin constituirse en minifundios, pudiesen ser colocadas en manos de los campesinos nacionales y de los inmigrantes europeos. El concepto de "granja modelo", por ejemplo, significaba el aprovechamiento ordenado de la tierra tanto en materia de agricultura como en la cría de animales. Los terrenos debían entregarse a valores módicos para que el colono pudiese adquirirlos en propiedad.

En su ensayo "Plan combinado de educación común, silvicultura e industria pastoril", aparecido en 1855, destacó Sarmiento muchas de sus preocupaciones: el estado salvaje de los rebaños en la provincia de Buenos Aires, la falta de cercas y aguadas, el escaso desarrollo de la agricultura. La agricultura y el pastoreo, reflexionaba, producirían madera, leña, granjas, corrales, medios para domesticar el ganado y para utilizar la leche a mayor producción y menor costo. "Tenemos -dijo-, pues, por tarea, continuar la obra de la Creación, cubriendo de árboles y de toda simiente ese pedazo de tierra que quedó a medio hacer".

La enseñanza agrícola que propugnaba se basaba en la llamada "quinta normal", cuyo objetivo no era sino la aclimatación de plantas, el ensayo de la agricultura, la erección de una escuela de preceptores de enseñanza común, etcétera.

El Gran Sanjuanino tomó el pueblo de Chivilcoy como modelo de progreso y cultura del suelo. Lo definió como el granero de Buenos Aires, reconocible por sus granjas y arboledas, "el punto de partida de la transformación de las campañas en campiñas agrícolas, morales, ricas y pobladas de seres humanos".

Sarmiento gobernó San Juan entre 1862 y 1864. En pocos renglones debe saberse que fueron creados la Diputación de Minas; el Departamento Topográfico, Hidráulico y Estadístico; el Colegio de Estudios Preparatorios; la Quinta Normal de Agricultura, y que la Legislatura provincial autorizó a expropiar ocho mil cuadras de terrenos baldíos para instalar colonias agrícolas con inmigrantes europeos. En 1868, semanas antes de asumir la presidencia de la Nación, declaró solemnemente que su programa de gobierno sería: "Hacer cien Chivilcoy en los seis años de mi gobierno y con tierra para cada padre de familia, con escuelas para sus hijos". Dos años después, inaugurada la línea férrea Rosario-Córdoba, escribió: "La pampa ha sido acometida y surcada, habiendo dado este año pingües cosechas, que alientan y enorgullecen".

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