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Robo a Adolfo Pérez Esquivel: "Lo que más me preocupó es que se hayan llevado mis condecoraciones"

El premio Nobel de la Paz relaciona el asalto por su activa participación política en la causa Maldonado

Viernes 15 de septiembre de 2017 • 08:47
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El premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel
El premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel.

El premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, habló sobre el robo que sufrió ayer cuando al menos dos delincuentes entraron a su casa en San Isidro, llevándose con ellos joyas, dinero, teléfonos celulares y hasta las distinciones internacionales que recibió el activista.

Esquivel contó que los delincuentes entraron a su casa alrededor de las 14 cuando se encontraba en la casa su nieto de 18 años solo. Allí permanecieron durante 40 minutos hasta que llegaron él y su mujer con el auto. "Abrí el portón para meter el coche en el garage y se nos metieron adentro. Nos dijeron «quédense tranquilos porque tenemos de rehenes a su familia, así que no haga nada»".

Lo que más preocupó al premio Nobel, según contó en diálogo con TN, es que se le hayan llevado las condecoraciones que recibió de distintos países como Japón, Estados Unidos, Bolivia, entre otros. Según Esquivel, sabían lo que se estaban llevando porque "vieron el nombre y las plaquetas; estaban buscando cosas de valor, oro y plata".

Pérez Esquivel, presidente de la Comisión Provincial de la Memoria (CPM), relacionó el motivo del asalto con su activa participación política y advirtió que están "muy indefensos". "Aquí uno se da cuenta de que estamos muy indefensos. Estamos como querellantes en la causa Maldonado, está el tema de Malvinas también", agregó.

"Esta gente actuó con mucha precisión, usaron guantes, no dejaron huella. Uno llevaba la cara media tapada. No nos golpearon ni nos mostraron las armas, pero sí decían que estaban armados", relata Esquivel.

Aparentemente, el hombre intuye que este robo no fue un hecho casual ya que los delincuentes esperaron a que ellos llegasen. Además, el día anterior, según cuenta él, había ocurrido un incidente en donde una mujer de edad, desconocida, entró en la casa, atendida por su nieto, y dijo que iba a buscar una mesa. Cuando le mostró una boleta al chico para verificar si tenía la dirección correcta, resultó que no lo era.

Además, el verano pasado este hombre ya había sufrido otro robo en su casa de Mar del Plata.

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