De Barelli: "La construcción en seco reduce los costos"

La ejecutiva de Knauf, la empresa alemana que desembarcó en 1998 en el país, afirma que los paneles permiten ganar eficiencia en el negocio

Carla Quiroga
LA NACION
Sábado 16 de septiembre de 2017

Si bien el sistema tradicional húmedo es el más difundido en la región, la construcción en seco - estructuras y paneles-, muy utilizado en las principales capitales del mundo gana terreno impulsado, según los especialistas, por la necesidad de bajar el costo de obra que hoy alcanza a los US$ 1500/m2. En un mano a mano con la nación, Corinna De Barelli, gerente de Marketing de la fabricante alemana de placas de yeso Knauf y presidenta del Instituto de la Construcción en Seco (Incose) profundiza sobre el sistema constructivo.

¿Por qué aconseja construir en seco?

En números, la construcción en seco se destaca sobre todo por las posibilidades de bajar el costo constructivo que puede llegar a reducirse hasta en un 20 por ciento si se utilizan los materiales de manera inteligente, sobre todo por costos indirectos: menor desperdicio de material, tiempo de trabajo y gastos de logística.Por otro lado, de acuerdo con cálculos del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), el aislamiento térmico en la construcción permite ahorrar hasta un 50 por ciento de la energía que se utiliza tanto para la calefacción como para el aire acondicionado. Un tabique común con lana de vidrio puede ser hasta un 75 por ciento más aislante que una mampostería de ladrillo hueco de 8x18x33. Hay que tener en cuenta que 30 por ciento de la energía de una casa que no está aislada se pierde por la fachada.

¿La construcción en seco provee poco aislamiento acústico?

Ese es un mito. Un tabique común, comparado con un ladrillo de ocho, ya aisla diez decibeles más y si a eso se le suma, por ejemplo, lana de vidrio, el aislamiento puede llegar a ser un 30 por ciento mayor. El segundo mito es que se trata de estructuras débiles por su menor espesor. A un tabique de placa de yeso se le puede colgar objetos de 30 a 50 kilos por metro cuadrado y la pared no se cae.

¿Qué otras ventajas tiene?

La diferencia en espesor del muro de la construcción en seco es una ventaja, porque permite un 13 por ciento menos de ocupación del terreno. Además hay diferentes placas de yeso: resistentes a la humedad, contra el fuego, para exigencias de espacios de alto transito y impacto. Son productos muy desarrollados tecnológicamente y de altas prestaciones. No se conoce pero el yeso tiene el mismo PH que la piel, y ademas regula naturalmente la humedad ambiente . Por eso los espacios construidos con placas de yeso se viven de mucho confort. Por otra parte, el tiempo de trabajo de una cuadrilla típica de un oficial y ayudante rinde mucho mas. Son más productivos: con los sistemas de construcción en seco -estructura de acero galvanizado y placas de yeso tronillada- logran hacer 20 m2 de pared terminada en el día. El plazo de obra es hasta cinco veces más rápido. Es clave que los constructores analicen el conjunto del rendimiento y se animen a desarrollar proyectos residenciales con este tipo de construcción.

¿Usted habla de construcción 4.0, a qué se refiere?

Es un concepto hace referencia a la cuarta revolución industrial, que en un sentido amplio es la conexión de la producción industrial con la digitalización y refiere a que todos los participantes están mejor conectados y eliminar que permite compartir mejor la información y eso genera mucha más productividad y agilidad y refiere a que todos los participantes están mejor conectados. El BIM por ejemplo es un software cada vez más utilizado para el diseño, la construcción y el mantenimiento, es decir en todo el ciclo de vida de un edificio, que permite que todos los participantes tengan y acceden a la misma información del proyecto, sus materiales su diseño, lo que se traduce en mayor eficiencia de costos y tiempos

¿Por qué no lo termina de adoptar el mercado local?

Es un tema cultural. El Incose Seco estima que el consumo aproximado de placas de yeso de habitante por año fue de 0,8 metro cuadrado en la Argentina en 2016, mientras que en Chile ese mismo indicador asciende a tres y en los Estados Unidos, a unos nueve. Sin embargo, la tendencia en el país crece. Hay mucho potencial por delante.

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