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Potenciar la nueva economía

Es indispensable apoyar el desarrollo de un ecosistema de empresas y emprendedores sustentables que no atiendan exclusivamente el rédito financiero

Sábado 16 de septiembre de 2017
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Pensar que una empresa en este siglo pueda atender exclusivamente el interés privado y el rédito económico es no haberse dado cuenta de la transformación a la que asistimos. Los cambios de paradigma, de los que ya nos hemos ocupado reiteradamente desde estas columnas, impactan globalmente sobre las tradicionales sociedades de responsabilidad limitada, las sociedades anónimas y las sociedades de hecho, entre otras, al incorporar desafíos como la sustentabilidad, el autofinanciamiento, la innovación y los nuevos propósitos como una nueva forma de competir en el mercado ofreciendo soluciones sociales y ambientales que todos precisamos.

Aquel fin de lucro da cabida a un concepto más amplio: el del triple impacto. El impacto social y ambiental positivo es aquel que genera un beneficio de interés colectivo para la sociedad y el ambiente como resultado de la actividad que realiza la empresa o de cómo la realiza, y que se suma al efecto económico.

En gran parte del mundo crece el denominado movimiento de empresas B (en inglés, B Corps), cuyos accionistas voluntariamente adoptan esta forma legal en sus propios estatutos. En América latina, acompañados por Sistema B, ya hay más de 300 empresas B, desde startups hasta multinacionales. En nuestro país, Aguas Danone Argentina acaba de sumarse al sistema.

Por su parte, varios países vienen acompañando el desarrollo de flamantes regulaciones para la organización de estas nuevas formas legales que reciben el nombre de sociedades de beneficio e interés colectivo. Tal el caso de Italia, que cuenta con una ley especial desde 2015. Lo mismo ocurre en 31 estados de los Estados Unidos.

Tras la reciente sanción de la ley de emprendedores, e inspirado por los anteproyectos de ley que vienen promoviendo los grupos jurídicos de Sistema B en la región, el Poder Ejecutivo Nacional impulsa ahora en el Congreso la sanción de la ley que brinde un marco normativo acorde con estas nuevas necesidades. Cabe recordar que casi un 20% de los jóvenes emprendedores locales generan impacto social y ambiental. Se propone, pues, un régimen especial aplicable a cualquier tipo legal de sociedad, existente o nueva, por lo que no introduce un nuevo tipo societario en la ley general de sociedades. Tampoco supone exención impositiva o beneficio especial alguno. Con el nombre de ley BIC (sociedades de beneficio e interés colectivo), su sanción nos convertiría en pioneros de la región. Chile y Colombia también avanzan con distinto nivel de acuerdo en el tratamiento legislativo. Y en Brasil y Uruguay, los anteproyectos fueron recientemente presentados por los grupos de asesoramiento jurídico de Sistema B en sus respectivos parlamentos.

Discusiones similares están presentes en el Reino Unido y Canadá, en donde por ahora sólo existen empresas sociales tales como las "empresas de interés comunitario".

La redacción final del proyecto local estuvo a cargo de la Secretaría de Emprendedores y Pymes del Ministerio de Producción de la Nación y se suma a los presentados en 2015 por la diputada Cornelia Schmidt-Liermann. Titulares de empresas B, como Inti Zen y Daravi, expusieron sus casos ante los legisladores. La propuesta obtuvo dictamen positivo en la Comisión de Legislación General de Diputados semanas atrás y aguarda la media sanción para ser luego sometida a la aprobación del Senado.

Confiamos en que los legisladores comprendan la urgencia y la importancia de esta demorada ley, que busca reducir la inequidad social en el marco de los límites ecosistémicos del planeta generando simultáneamente un rédito económico. Apoyar el desarrollo de un ecosistema de empresas y emprendedores sustentables con un propósito integral que no se limite exclusivamente al valor financiero es potenciar simultáneamente una transformación económica, ambiental y social de alcances tan positivos como promisorios que ya se instaló entre nosotros.

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