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La nueva provocación de Kim divide a las potencias sobre la respuesta en la ONU

Mientras EE.UU. exigió más sanciones contra el régimen luego del lanzamiento de otro misil, Rusia y China cuestionaron la "retórica agresiva" de la Casa Blanca

Sábado 16 de septiembre de 2017
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NUEVA YORK.- Las sanciones y las amenazas parecen estimular más que congelar los ambiciosos planes nucleares del líder norcoreano, Kim Jong-un, que con el lanzamiento de un nuevo misil sobre el cielo de Japón reactivó los desencuentros entre las grandes potencias, que coinciden en detener la carrera armamentista de Pyongyang, pero difieren en cómo lograrlo.

La imagen de Kim, en una pantalla gigante en las calles de Tokio, ayer, tras el lanzamiento del misil
La imagen de Kim, en una pantalla gigante en las calles de Tokio, ayer, tras el lanzamiento del misil.

El nuevo misil balístico, que sobrevoló la isla de Hokkaido, en el norte de Japón, para caer 2000 kilómetros mar adentro, añadió un nuevo desafío al ensayo nuclear del 3 del actual, el sexto y el más potente de los realizados por el régimen de Pyongyang, que motivó días atrás otra ronda de sanciones económicas contra el régimen.

El secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, instó a Rusia y a China, que nunca le soltaron del todo la mano a Pyongyang, a mostrar su "intolerancia" ante los "lanzamientos de misiles temerarios".

"China le suministra a Corea del Norte casi todo su petróleo y Rusia es el mayor empleador de la fuerza laboral norcoreana", señaló el canciller. "Les pedimos a todas las naciones adoptar nuevas medidas contra el régimen de Kim", insistió.

Las exhortaciones de Washington a endurecer su trato con Pyongyang cayeron mal en Pekín y Moscú, irritados por el tono conminatorio y nada dispuestos a dejarse atropellar por las exigencias de Estados Unidos.

La vocera de la cancillería rusa, Maria Zajarova, criticó el lanzamiento del misil norcoreano, pero también rechazó la "retórica agresiva de Washington" sobre la crisis y llamó a la Casa Blanca a pensar en una solución al conflicto en vez de exigir nuevas sanciones.

China se expresó en términos similares a Rusia, al recordar que su gobierno validó las sanciones económicas votadas en el Consejo de Seguridad, al igual que la resolución de condena de ayer, pero insistió en que la auténtica misión de todas las partes debería ser "terminar con toda acción provocativa y peligros en favor de una solución pacífica".

En una reunión de urgencia, el Consejo de Seguridad de la ONU condenó ayer "firmemente" el lanzamiento del misil balístico, que sus 15 miembros calificaron de manera unánime como un acto "escandaloso y provocador". Estas acciones "no son sólo una amenaza para la región, sino también para todos los Estados miembros de la ONU", señaló la resolución. Francia y Rusia llamaron a "negociaciones directas" con Pyongyang para bajar la tensión.

Además, los miembros del Consejo de Seguridad pidieron a Corea del Norte "un sincero compromiso tendiente a la desnuclearización mediante acciones concretas y mostrar la importancia de trabajar para reducir la tensión en la península".

"Si Estados Unidos no escucha nuestro consejo y continúa como hasta ahora, nuestra respuesta de autodefensa será más intensa", había advertido el régimen en el diario estatal Rodong Sinmun antes del lanzamiento. También acusó a Washington de orquestar una "conspiración" y de intentar "manipular" a la comunidad internacional para promover las sanciones.

El presidente estadounidense, Donald Trump, repudió el lanzamiento y se jactó de que el armamento norteamericano podría "demoler" a sus enemigos. "Luego de ver nuestra capacidad, tengo más confianza que nunca en que nuestras opciones son no solamente efectivas, sino también demoledoras", dijo durante un discurso en la base aérea Andrews, luego de pasar revista de los principales aviones caza y bombarderos.

Según el consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, el general H. R. McMaster, la tensión no es "un problema entre Estados Unidos y Corea del Norte, sino entre el mundo y Corea del Norte". En conferencia de prensa en Nueva York, el jefe militar agregó que la desnuclearización de Corea del Norte "es la única opción aceptable" para salir de la crisis, y amenazó con una "opción militar" que, sin embargo, ahora no es lo que preferirían hacer.

A fines de agosto, Corea del Norte lanzó otro misil de rango intermedio, el Hwasong-12, que se trasladó 2700 kilómetros sobre Japón. En las dos ocasiones se activaron sirenas de alerta en el norte del país, donde muchos fueron advertidos a través de sus celulares y otros escucharon por televisión el llamado a buscar refugio, todos mecanismos de alarma que se utilizaban hasta ahora para advertir sobre catástrofes naturales.

Por su parte, el premier japonés, Shinzo Abe, que debió soportar por segunda vez en unas semanas la travesía de un misil balístico enemigo sobre el archipiélago, advirtió que si el régimen de Kim se empeña en continuar sus conductas agresivas, "su futuro no será brillante".

El cohete voló 19 minutos para cubrir una distancia de 3700 kilómetros, según Corea del Sur, lo suficiente para llegar a la isla norteamericana de Guam, en el Pacífico, donde Estados Unidos tiene una importante base militar y que ha sido amenazada por el régimen como blanco.

Según la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, las sanciones hasta ahora lograron recortar el 90% del comercio de Pyongyang. "Lo estrangulamos económicamente", dijo Haley. A pesar de ello, el régimen aún es "irresponsable", por lo que pidió continuar con la presión diplomática.

Las medidas de la ONU contra el régimen

Primera ronda

En 2006, cuando Corea del Norte era gobernada por Kim Jong-il, el padre de Kim Jong-un, llevó a cabo su primera prueba nuclear. Entonces, el régimen recibió las primeras sanciones: la resolución 1718 del Consejo de Seguridad prohibió las exportaciones de suministros militares y bienes de lujo. Esa norma exige también la congelación de los activos financieros norcoreanos.

Armas

La resolución 1874, aprobada tras la segunda prueba nuclear norcoreana, en 2009, aumentó el embargo de armas y exhortó a los países miembros de la ONU a inspeccionar los barcos sospechosos de transportar hacia Corea del Norte cargamentos prohibidos y a destruirlos, en caso de localizarlos. Esta provisión fue ampliada en 2013, después de que el régimen de Kim pusiera en órbita un satélite.

Finanzas y metales

Después de la tercera prueba nuclear de Pyongyang, la ONU impuso sanciones a las transferencias de fondos relacionados con el país. Tras la cuarta, prohibió las exportaciones de oro, vanadio, titanio y metales raros.

Kim tenía a "Guam en mente"

El ministro de Defensa japonés consideró ayer que, con su nuevo lanzamiento de misil balístico, Corea del Norte tenía a "Guam en mente", precisando que el alcance del vector era suficiente para alcanzar esa isla estadounidense del Pacífico. El misil recorrió 3700 kilómetros sobrevolando el norte de Japón, antes de hundirse a unos 2000 km al este de las costas de la isla septentrional nipona de Hokkaido.

"Es un alcance que permite golpear Guam", que está a 3400 km de Corea del Norte, precisó Itsunori Onodera, durante una conferencia de prensa en Tokio. "No podemos adivinar las intenciones de Corea del Norte, pero teniendo en cuenta sus anteriores declaraciones, pienso que [el régimen norcoreano] tenía a Guam en mente", dijo Onodera, que recordó la amenaza del régimen a esa isla.

Agencias ANSA, AFP y Reuters

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