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Japón: el amor por las cuatro estaciones

Cinco ciudades para conocer diferentes aspectos del archipiélago y su gastronomía regional

Sábado 16 de septiembre de 2017
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Takayama

Es una antigua ciudad feudal reconocida por el trabajo de sus carpinteros y su diseño arquitectónico. Abundan las tiendas de productos artesanales. En otoño, el arce y el ginkgo se tiñen de rojo y amarillo para dar comienzo al momiji-gari, literalmente, "búsqueda de hojas otoñales" para contemplar uno de los paisajes más representativos de Japón y deleitarse con el postre de estación: kuri kanoko, dulce de castañas confitadas.

Beppu

Es famosa por sus múltiples onsen, aguas termales de origen volcánico con propiedades químicas que producen más de 100.000 litros de agua al día, sumergiendo a la ciudad en una nube. En Beppu, es posible iniciarse en los placeres termales, probar vegetales cocidos sobre el géiser, fideos soba y helado de miso orgánico.

Kyoto

Fue la capital de Japón durante más de mil años y cuna de gran producción en el ámbito de las artes, la cultura y la religión. El circuito de santuarios, templos, jardines y bosque de bambú se recomienda tanto a pie como en bicicleta. El tren Sagano recorre el valle. En Kyoto, la estrella es la gastronomía shojin, cocina vegetariana hecha por monjes budistas. En primavera, se contempla el florecimiento de los ciruelos y cerezos.

Sapporo

En el extremo norte de Japón, la actividad más multitudinaria es el Festival de la Nieve y los deportes extremos en la montaña. Es interesante visitar la aldea Ainu y su museo, para conocer en profundidad la cultura de los pueblos originarios. La cocina del norte se especializa en miso ramen, sopa de cangrejo y cordero asado en el museo de la cervecería Sapporo. El postre invernal es sin duda el oshiruko: sopa de poroto aduki con mochi.

Okinawa

El mayor atractivo de Uchina como se la conoce en su idioma nativo, es su riqueza cultural, su folklore, gastronomía, religión y artes tradicionales. Algunos paseos obligados: Yomitan, el pueblo de ceramistas, castillo Shurijo, mercado Makishi, Museo de la Paz, playas de Miyako, Ishigaki y Taketomi. Recomiendo visitar un izakaya y bailar al ritmo del sanshin y danza eisa. Para el cierre, postre helado, kakigori de mango o dragon fruit con un brindis a base de awamori, destilado de arroz estilo uchinanchu

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