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"No era un chico violento", dijo el padre del rugbier atropellado por su novia en Mendoza

Fue el primer desahogo, en compañía de sus seres queridos; Miguel Fortunato, el papá de Genaro, lideró la marcha por su hijo en el kilómetro cero del departamento para recordarlo y defender su honor

Viernes 15 de septiembre de 2017 • 21:43
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"Genaro no era un chico violento", fue una de las frases que dijo el padre del deportista, ante la atenta mirada de allegados, familiares y amigos del joven, quien jugaba en el Club Belgran Rugby de San Rafael. Todos sus compañeros se sumaron con un emotivo "minuto de silencio" para homenajearlo. "Estamos acá para que vean quién era Genaro. Era un tipo noble y derecho, no era violento, era un sol, educado en la concepción del rugby. Un loco divino", expresó ante la prensa local el papá del joven fallecido. "Lo que prima son las cosas que científicamente se pueden probar. Soy ingeniero, no tengo imaginación, sólo existe lo estrictamente probable. No soy técnicamente el indicado para decir nada; tengo todavía mucha bronca, y seguramente no sería objetivo", reconoció.

La convocatoria fue realizada por las redes sociales bajo el lema "Justicia por Genaro Fortunato", aclarando que se trataría de un encuentro "sin intenciones de molestar a los demás, sino con el deseo de expresar nuestro cariño con él". Asimismo, la convocatoria se realizó para apoyar a sus amigos y familiares. "Confíamos en quienes tienen la difícil tarea de impartir justicia", explicaron.

Miguel Fortunato, papá de Genaro
Miguel Fortunato, papá de Genaro.

Por su parte, Miguel Fortunato dejó en claro que tendrá una nieta, producto de la relación de su hijo con su anterior novia, Agostina Quiroga y que esto le ha devuelto "las ganas de vivir".

El caso que conmociona al país ocurrió durante la madrugada del sábado a la salida del bar La Mona cuando Julieta tras discutir con Genaro tomó el control de su Fiat Idea, lo dejó caer del capot, siguió la marcha 150 metros hasta que sorpresivamente hizo una "U" para regresar. Fue en eso momento quearrolló al joven y le aplastó la cabeza, según indicó la fiscal que lidera la causa, Andrea Rossi, quien imputó a la mujer de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por alevosía. Tanto Julieta como sus familiares aseguran que no fue con intención de matar y que no llevaba puestos los lentes por lo que pensó que había pisado pozos al regresar a devolverle al joven un celular.

Sin embargo, para la fiscal, en base a testimonios, sobre todo de un cuidacoches, se trató de una acción intencional, por lo que ya se encuentra alojada en el penal del departamento del sur provincial. Además, se le negó la detención domiciliaria. Sólo resta esperar el avance del proceso judicial, que podría concluir en prisión perpetua.

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