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Roban silla de ruedas de competición a un atleta discapacitado

Se trata de Martín Sharples, comprometido deportista que lucha por la igualdad y equivalencia con los corredores convencionales; le rompieron el portón trasero de su camioneta en la madrugada del domingo; "La silla es para uso deportivo, está homologada y sin ella no puedo participar", contó

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Domingo 17 de septiembre de 2017 • 22:26
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Duele. Molesta. Indigna. ¿Qué lleva a una o varias personas robarse una silla de ruedas? Más aún, ¿qué la (las) mueve a llevarse una que es de competencia? Eso le ocurrió al atleta de 50 años Martín Sharples, uno de los corredores más comprometidos y combativos con las causas justas. Con mucha bronca escribió en su cuenta de Facebook: "Hoy me robaron mi silla de ruedas, al salir de mi casa para una carrera me encuentro con la camioneta abierta sin la silla, ya hice la denuncia no hay en el país muchas de competición así cuando más difundamos quizás podamos encontrarla gracias".

"Iba a la carrera de Así en Caseros y no estaba la silla", contó a LNCorre. "Abrieron el burlete del vidrio trasero de la Kangoo y se la llevaron. Hice la denuncia en la fiscalía correspondiente. A 50 metros hay una cámara de seguridad. Esperemos que se pueda hacer algo. Es raro porque este tipo de sillas no tiene mucho mercado, es una silla especial y si aparece y la ofrecen es posible saber quién fue", añadió Sharples, quien vive en el barrio de La Paternal. "La silla es para uso deportivo. Con ella intervengo en las carreras de calle cuando no decido hacerlo corriendo con mi prótesis. Está homologada y sin ella no puedo participar", precisó el atleta que en 1993 (24 de abril), tras un serio accidente mientras conducía su moto derivó en la la amputación de su pierna izquierda. Desde ahí, Martín no se quedó detenido. Al contrario, se recuperó y se convirtió en un protagonista. O mejor dicho, siguió siendo el protagonista de su vida. Por decisión propia, se reconvirtió y encontró en el atletismo una forma para canalizar sus emociones. Si bien nunca abandonó el rugby, el deporte que lo formó en el club Porteño, Martín empezó a correr.

Su primera carrera de calle fue en 1995 cuando participó con una prótesis no apta para correr que, con los años, cambió por una de alto rendimiento. "Eso me permitió correr de una forma más adecuada y poder competir en todas las distancias hasta participar de una maratón de 42 km", describe.

Las dificultades que se le presentaron no fueron pocas. Por el contrario, un cuestionamiento detrás del otro quería impedirle competir ya que no había ninguna categoría dentro del atletismo que contemplara su lesión. Había pruebas para corredores en silla de ruedas, para corredores no videntes y para corredores con dos piernas, pero no para uno con una prótesis. Por eso, en 2003 empezó a correr con silla de ruedas. Hasta ayer, que se la robaron.

La silla que este fin de semana le robaron a Martín Sharples
La silla que este fin de semana le robaron a Martín Sharples.
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