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Pablo Pérez y el desafío de mantenerse con un alto rendimiento

El Mellizo incorporó a Nández, pero el ex Newell's hace muchos méritos para no salir

Lunes 18 de septiembre de 2017
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Foto: Daniel Jayo

El fútbol tiene momentos, no es absoluto. Lo que parecía ser de una forma puede terminar siendo de otra muy distinta. Un claro ejemplo es Pablo Pérez y su alto rendimiento en esta nueva temporada, que lleva apenas algunas semanas. Porque fue en el último receso cuando su puesto corría grandes riesgos, pero sus grandes desempeños en las tres primeras fechas de la Superliga y en el último encuentro por la Copa Argentina le dan una firmeza imposible de tocar dentro de los mejores once apellidos.

Aunque Boca se consagró con él como partícipe importante, Guillermo Barros Schelotto decidió incorporar a Nahitan Nández para que compita con él. Es cierto que el uruguayo tiene apenas 21 años, poca experiencia como para arrebatarle el lugar recién llegado, pero también lo es que con esa temprana edad fue capitán y líder de un grande del continente como Peñarol. Si supo Pablo Pérez que debía esforzarse el doble para subsistir en el equipo.

El primer gol de Pablo Pérez

Sumado a eso, el rosarino arrastró sobre el final del pasado torneo un nivel muy bajo. Dejó de ser el jugador combatiente, de buen toque y de gran química con Gago para pasar a ser uno desconocido que comenzó a ser el primer cambio para el Mellizo. Anoche, en la goleada 4-1 a Godoy Cruz, también fue el primero en salir, pero con otra impresión: estruendosos aplausos desde los cuatro costados de la Bombonera y hasta una tímida ovación.

El segundo gol de Pablo Pérez

Es que Pérez recuperó la memoria para volver a ser ese jugador interesante que le genera expectativas incluso a Jorge Sampaoli. Es de su gusto y, quizás, con la destacada actuación de ayer se esté preguntando si no debe convocarlo para la doble jornada final y decisiva de la clasificación al Mundial. Porque tampoco fue casualidad: jugó un buen partido en el 3-0 del debut ante Olimpo, fue figura en la victoria del pasado miércoles a Brown de Puerto Madryn, por la Copa Argentina, y anoche fue otra vez el mejor de Boca gracias a un doblete que permitió remontar un encuentro en el que el Tomba había golpeado primero; y también se destacó con una asistencia perfecta para Pavón en el 3-1.

Se destacó tanto que Germán Delfino, árbitro del encuentro, lo felicitó al dejar el campo. ¿Quién lo reemplazó? El propio Nández, que en una de sus primeras intervenciones la colgó del ángulo para cerrar la gran victoria y dejar en claro que es una competencia peligrosa: él también tiene ida y vuelta, llegada al área y gritos guardados. Es un aviso: Pablo Pérez deberá ser muy regular en los rendimientos. Aunque, jugando así...

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