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Como su chica punk Lisbeth Salander, el autor de Millennium 5 habla desde la cárcel

Heredero de la pluma de Stieg Larsson, David Lagercrantz presentó la quinta novela de la exitosa serie en un penal de Segovia

Martes 19 de septiembre de 2017
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PARA LA NACION
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Lagercrantz, en un hábitat que reproduce el lugar donde ubica a su heroína en El hombre que perseguía a su sombra
Lagercrantz, en un hábitat que reproduce el lugar donde ubica a su heroína en El hombre que perseguía a su sombra.

MADRID.- A metros de la icónica postal de la estatua de Don Quijote y Sancho Panza, en la plaza España, corazón de Madrid, el hombre estrecha la mano de cada uno de los periodistas y se presenta con su nombre de pila. "Soy David", dice a cada desconocido que, en cambio, sabe mucho de él. Repite el nombre que le devuelven con un marcado acento sueco, como si fuese a memorizarlo. Minutos más tarde, el heredero de la pluma de Stieg Larsson, David Lagercrantz, sube al colectivo con su traductor, su agente, dos responsables de prensa y ocho periodistas. En esta fauna y flora se siente a gusto, aunque no hable una palabra en castellano. El contingente parte a Segovia, donde se llevará a cabo la conferencia de prensa de El hombre que perseguía su sombra. El autor no se queja del viaje y acepta la locación de la cárcel que alojó a presas políticas durante el franquismo porque el recinto funciona como un eco del hábitat donde ubica a su heroína Lisbeth Salander en esta quinta y última entrega de la saga Millennium, que se publica este mes en 25 países. Cada criatura está determinada por su contexto y las oportunidades y limitaciones que éste le brinda. Su última novela es también un ensayo sobre la naturaleza y la herencia genética, con sus dones y sus corsets.

Venecia-Madrid-Segovia-Madrid-París en apenas 36 horas; luego será el turno de los Estados Unidos. Lagercrantz no responde preguntas, no diserta: dialoga. Tiene los ademanes de un caballero y el entusiasmo de un niño. Es elegante en el trato y se muestra curioso por la velocidad a la que circulará la información de este encuentro. Su expresión es pausada. Hombre culto e informado, conversa con los colegas y aprovecha una parada en una estación de servicio para ir al baño.

Tras la muerte de Larsson, en 2001, tras la publicación del tercer volumen de la exitosa saga, las aventuras de la dupla integrada por un Sherlock punk y un Watson posmoderno parecían llegar a su fin, pero Lagercrantz fue tentado para continuar con las andanzas. "Cuando me lo propusieron sentí un enorme entusiasmo y, al mismo tiempo, sentí terror, pánico. Stieg había puesto el listón muy alto y si el cuarto libro no hubiese gustado, habría sido el final de mi carrera", dice sobre Lo que no te mata te hace más fuerte (2015), cuya versión cinematográfica se estrenará en octubre de 2018, protagonizada por la británica Claire Foy, competidora anteanoche por un premio Emmy por su papel de Isabel II en The Crown. Ella será la próxima intérprete de Lisbeth y el escritor está encantado con la elección, porque las comparaciones son odiosas y él mismo las padeció. "Stieg Larsson venía de la clase obrera, mientras que yo vengo de una familia acomodada. Mucha gente me criticaba, dijeron cosas tremendas. Esta idea aparece en el libro: qué es aquello que nos construye como individuos, cómo nos afecta el entorno".

De la sangre real a los piercings, la ficción permite puentes extraños. Lo que atraviesa a Lagercrantz -"ella está mis venas"- es una musa antisocial que la pantalla grande deformó con peinados estridentes y demasiados tatuajes, opina el autor. Y de todas estas marcas indelebles se fascinó con una en especial: la del dragón. Esta simbología y lo que yace bajo esa imagen -la motivación a perpetuar algo en el cuerpo- es lo que busca explicar desde las primeras líneas esta novela de casi 600 páginas.

Los dobles y las sombras recorren la novela, evidente en el título y también en el espíritu del relato, pero, antes de spoilear el argumento, el escritor habla libremente de este espejo que se refleja en un personaje: "Existe un Hamlet posmoderno, un hombre signado por la duda que demora en reaccionar. Sí, me inspiré mucho en él".

Aún es verano en España, pero en Segovia la mañana es fría. El clima es el comentario repetido y lo que lleva a todos a apurarse para guarecerse en el interior de la cárcel, aunque la temperatura adentro es incluso más baja. Todos sienten frío, menos el sueco. Es un embajador no oficial de su país y su cultura, a la que invoca, por ejemplo, con el mito de la criatura llamada vittra. Y en este rol ensaya una explicación para la especialidad de sus compatriotas en la novela negra: "Creo que nace de una sociedad hipercontrolada, tan segura en tantos aspectos; es su intento de huir con la mente. En países violentos la gente no quiere leer sobre crímenes. En Suecia este género funciona como un escape de ese mundo tan controlado".

Lagercrantz realiza y admite críticas a su país, pero lo defiende de uno de sus mayores detractores. "Existe una campaña de desinformación para desprestigiar a Suecia, impulsada por populismos de derecha, como el de Donald Trump." Este clima geopolítico convulso tiene para él una solución: el buen periodismo. Como el periodista de la ficción, Mikael Blomkvist, Lagercrantz entiende que la esperanza está depositada en este oficio y trabaja en la creación de una fundación que respalde a estos profesionales para que investiguen. Gracias a su fama y prestigio logró reunir donaciones para esta institución que busca desenmascarar a la extrema derecha, el nazismo y los fanáticos de su país. En la novela aparece también el cambio de paradigma sobre el fin del diario en papel, sobre lo que Lagercrantz no es categórico y, en cambio, señala la necesidad de mejorar los medios digitales.

"Alguien que le diga al escritor que mire por la ventana", se apiada un periodista. En la vorágine de la presentación del libro, Lagercrantz conversa animado con un colega sin reparar que tiene delante de sus ojos un acueducto romano del siglo II. El colectivo no se detiene y la gira sigue de regreso a Madrid. Lagercrantz no persigue su sombra, está en eje, como su ego, pero si se lo observa con atención se pueden encontrar en él el carisma de Blomkvist y la audacia de Lisbeth.

El quinto elemento

El hombre que perseguía su sombra

Millennium 5, de la saga de Stieg Larsson

Autor: David Lagercrantz

Editorial: Destino

Páginas: 600

Precio: $ 549

Lisbeth Salander cumple una breve condena en una cárcel de máxima seguridad. La heroína punk fue acusada de "apropiación indebida" por esconder a un niño autista, a quien protegió de las garras de los villanos (hechos que se narran en la entrega anterior de la saga, Lo que no te mata te hace más fuerte). Ocupada en una rutina sin sobresaltos -cerámica, gimnasia y sus estudios de teoría cuántica-, el caos y la venganza emergen en su vida para defender a una vecina de celda, víctima de los abusos de otra reclusa. Mientras tanto, Mikael Blomkvist goza del prestigio que recubre la revista que dirige, Millennium, y ayuda a Lisbeth a investigar a un misterioso joven que esconde una clave y un secreto.

En cifras

89 millones de libros lleva vendidos la saga de detectives de Stieg Larsson, desde su primer volumen

25 países este mes sacan El hombre que perseguía su sombra, la segunda novela de la saga escrita por Lagercrantz

3 actrices para Lisbeth Salander: tras Noomi Rapace y Rooney Mara, en el cine le llega el turno a Claire Foy

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