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Soda Stereo: a 20 años de "Gracias totales"

Hace veinte años Soda Stereo se despedía con un show colosal en River y Gustavo Cerati inmortalizaba su agradecimiento hacia un público fiel que colmó el estadio de River Plate

Miércoles 20 de septiembre de 2017 • 00:01
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LA NACION
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Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti en River Plate, en 1997, en la despedida de la banda. Un show que marcó un hito artístico y de producción en los recitales de estadio
Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti en River Plate, en 1997, en la despedida de la banda. Un show que marcó un hito artístico y de producción en los recitales de estadio.

"No sólo no hubiéramos sido nada sin ustedes sino sin toda la gente que estuvo a nuestro alrededor desde el comienzo. Algunos siguen hasta hoy. Gracias... totales". Esas palabras pronunciadas por Gustavo Cerati en el epílogo del concierto con el que Soda Stereo cerró su trayectoria -hasta la "burbuja en el tiempo" de 2007- quedaron impregnadas en cada rincón de "La ciudad de la furia". La emoción del instante le daría paso, horas más tarde, al análisis y a la conclusión: fue un concierto soberbio, que subió la vara a nivel artístico y de producción en lo que respecta a shows nacionales de estadio. En realidad, tanto la magnitud de esa despedida como la gira de 2007 fueron, desde todo punto de vista, internacionales.

Vaya paradoja. El trío más famoso del rock de América latina estuvo signado, en los últimos 20 años, por el número siete. En 1997 se despidió; en 2007 regresó para encarar la gira Me verás volver, con 22 shows en la región, 6 de ellos en River, y este 2017 empezó a protagonizar un espectáculo del Cirque du Soleil, Séptimo Día, consagrado a la obra y la esencia del grupo que Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti formaron muy cerca de la cancha de River y concluyeron dentro del Monumental.

"La separación en vivo de Soda Stereo fue pensada como el show con mayor despliegue de producción de la historia del rock nacional", escribió el periodista de LA NACION Daniel Flores en la edición del 22 de septiembre de 1997. Y en el comienzo de su crónica también detalló: "Equipos de sonido de 200 mil watts de potencia, un escenario de 20 metros de frente, más de 350 artefactos de iluminación, enormes pantallas de video en vivo y de proyecciones escenográficas. En todo aspecto, la despedida del trío pop por excelencia fue un espectáculo concebido y realizado con la consigna de hacer historia, hasta el punto de que así se encargaron de decirlo en el programa-librito de la noche. Incluso dos de los elementos que excedían a la organización jugaron a favor: el público y el clima. Mientras que la gente respondió a sus ídolos agotando las entradas, la lluvia, que había amenazado con aguar la fiesta, faltó a la cita.

Con su despedida, Soda Stereo se anticipó al fin de siglo y dejó un vacío en el rock latinoamericano que ninguna otra banda pudo ocupar. Sólo pudieron hacerlo ellos diez años más tarde. Su música no sólo está vigente hoy en día, sino que merece el tratamiento de clásica de punta a punta. Cada una de sus canciones son piezas fundamentales de nuestra música. Desde el día después, desde el sombrío 21 de septiembre de 1997, somos nosotros los que pronunciamos una y otra vez aquellas palabras de Cerati: Soda, "gracias... totales"

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