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Maduro le robó a Castro las críticas de la región por el autoritarismo

Temer, Santos y Trump advirtieron sobre la ausencia de democracia

Miércoles 20 de septiembre de 2017
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LA NACION
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NUEVA YORK (De nuestro corresponsal).- Donald Trump mencionó a Venezuela en su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas ocho veces, el doble que Cuba o Siria. Michel Temer, presidente de Brasil, y Juan Manuel Santos, de Colombia, no mencionaron a Cuba. Sí hablaron de Venezuela.

Venezuela desplazó en las Naciones Unidas a Cuba, que durante años concentró la atención política cuando las miradas recaían en América latina. "Nos preocupa la precaria situación de nuestra hermana y vecina república de Venezuela, con la que compartimos una inmensa frontera, una historia común y lazos humanos que no nos permiten ser indiferentes frente a su destino", dijo Santos. "Nos duele Venezuela. Nos duele la destrucción paulatina de su democracia. Nos duele la persecución a la oposición y la violación sistemática de los derechos de los venezolanos", continuó.

Temer, cuyo país ha recibido refugiados de Venezuela, al igual que Colombia, también tocó la crisis en su discurso. "La situación de los derechos humanos en Venezuela continúa deteriorándose. Estamos del lado del pueblo venezolano, con quien compartimos un vínculo fraterno. En América del Sur no hay más espacio para alternativas a la democracia. Esto es lo que hemos afirmado en el Mercosur, y esto es lo que vamos a seguir defendiendo", dijo el mandatario brasileño, que enfrenta denuncias de corrupción y un turbulento frente político interno.

Santos; Temer; el presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, y la vicepresidenta argentina, Gabriela Michetti, habían concurrido la noche anterior a una comida invitados por Trump para discutir opciones para hacer frente a la crisis. Trump, dijo Michetti, está "totalmente preocupado" por Venezuela. La Casa Blanca dijo que los líderes acordaron "trabajar juntos" para resolver la crisis.

Maduro decidió este año eludir la gran cita de la diplomacia global, pero no se quedó callado frente al protagonismo que tuvo su país en Nueva York, sobre todo en el discurso de Trump, que lo llamó un "dictador socialista".

"La supremacía racial, la supremacía imperial, la expresó el magnate que se cree el dueño del mundo, pero a Venezuela no la amenaza nadie", dijo Maduro ante cientos de seguidores.

Maduro llamó a Trump "el nuevo Hitler". "Que Donald Trump se trague sus palabras. Él pasará a la historia y la revolución bolivariana seguirá aquí", fustigó.

En Nueva York sí estaba su canciller, Jorge Arreaza, que también criticó con dureza el discurso de Trump y denunció su ideología "guerrerista", "racista" y "supremacista". "No aceptamos amenazas del presidente Trump ni de nadie en este mundo", dijo Arreaza, que hablará ante la asamblea en representación de Maduro.

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