Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Tras el terremoto, el Papa manifestó su cercanía y oración a "toda la querida población mexicana"

Durante la audiencia general, Francisco lamentó el "terrible" terremoto que asoló ayer México y pidió por los muertos, los heridos y sus familiares

Miércoles 20 de septiembre de 2017 • 07:49
SEGUIR
LA NACION
0
El papa Francisco en la audiencia general de hoy
El papa Francisco en la audiencia general de hoy. Foto: AFP

ROMA.- Al saludar hoy a los peregrinos de lengua española presentes en la audiencia general de los miércoles, el Papa manifestó su cercanía y oración a "toda la querida población mexicana", sacudida ayer nuevamente por un violento sismo.

"Ayer, un terrible terremoto ha asolado México. Vi que hay muchos mexicanos hoy entre ustedes", dijo Francisco al levantar la vista hacia la Plaza de San Pedro, repleta de fieles y lamentando "las numerosas víctimas y daños materiales causados".

"En este momento de dolor quiero manifestar mi cercanía y oración a toda la querida población mexicana", aseguró. "Elevemos todos juntos nuestra plegaria a Dios para que acoja en su seno a los que perdieron la vida y conforte a los heridos, los damnificados y a todas sus familias. Pidamos también por todo el personal de servicio y de socorro que presta su ayuda a todas las personas afectadas", exhortó. "Y que nuestra madre, la Virgen de Guadalupe, con mucha ternura esté cerca de nuestra querida nación mexicana", concluyó.

No cedas al desánimo

Antes, durante la catequesis, el Papa alentó a los fieles presentes a no rendirse ante las adversidades y a tener fe. De hecho, habló sobre el tema «educar a la esperanza» y por eso, como explicó, utilizó el "tú", imaginando conversar con un joven o con cualquier persona dispuesta a aprender. "¡Donde Dios te ha plantado, espera! No cedas al desánimo. Recuerda que el enemigo que tienes que derrotar está dentro de ti. Cree firmemente que este mundo es un milagro de Dios, que él nos da la gracia de realizar nuevos prodigios, porque la fe y la esperanza caminan juntas. Confía en Dios Creador, que llevará su creación a cumplimiento definitivo, en el Espíritu Santo que guía todo el bien, en Cristo que nos espera al final de nuestra existencia", dijo.

"Nunca pienses que has luchado en vano, que al final de la vida nos espera el naufragio. Dios no nos engaña, llevará a plenitud, como una eterna primavera, la esperanza que ha puesto en nuestro corazón. No te quedes paralizado, levántate, camina, confía, sueña. Sé constructor de paz y no de odio o división. Ama a tu prójimo, respeta el camino de cada uno, sé compasivo y justo. Sueña con un mundo nuevo. Pide a Dios la gracia de ser valiente. Recuerda que Jesús venció por nosotros al miedo, el enemigo más grande contra nuestra fe. Reconoce que por el Bautismo tu vida pertenece a Cristo y él vive en ti, y a través tuyo, con su mansedumbre, quiere someter a los enemigos del hombre: el pecado, el odio, el crimen, la violencia", siguió.

Invitó finalmente a recordar que " no eres superior a nadie y que, como cristiano, eres hermano de todos". "Cultiva ideales y sé fiel a ellos. Y si te equivocas, no dudes en levantarte siempre, pues no somos infalibles, y el Hijo de Dios ha venido para rescatarnos a todos. Vive, ama, cree, sueña. Dios es tu amigo, y con su gracia, nunca caigas en la desesperación", alentó.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas