Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Investigaba sobre el cáncer y la echaron por "irregularidades" en sus trabajos científicos

La reconocida bióloga española fue echada y todos sus trabajos científicos fueron retractados por las revistas más prestigiosas

Miércoles 20 de septiembre de 2017 • 14:00
Susana González es la protagonista del mayor escándalo científico de España
Susana González es la protagonista del mayor escándalo científico de España.

El mayor escándalo de la ciencia española está en la cresta de la ola y ahora implica a eminencias de la investigación mundial.

La protagonista es la bióloga Susana González, que fue despedida el 29 de febrero de 2016 después de que su organismo, el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), detectara sospechosas de "irregularidades" en sus trabajos destinados a curar corazones de personas enfermas. Desde entonces, tres prestigiosas revistas científicas, Nature, Nature Communications y Cell Cycle, retractaron cuatro de los estudios que González publicó en ellas entre 2006 y 2015.

Las presuntas trampas de la bióloga comenzaron mucho antes. La revista de la Sociedad de Microbiología de EE UU, Molecular and Cellular Biology, anunció la retirada de un quinto estudio, publicado por González en 2003, cuando era una prometedora investigadora en el Centro Oncológico Memorial Sloan Kettering de Nueva York. "Expertos en tecnologías digitales nos informaron que algunos de los datos publicados en este estudio fueron muy probablemente manipulados digitalmente", sostiene ahora la revista.

Sugirieron, además, que Susana González cometió graves irregularidades, como la presunta invención de experimentos nunca realizados entre 2003 y 2015, sin que nadie se diera cuenta. González también trabajó en ese periodo en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) en Madrid. Tres antiguos compañeros de la bióloga afirman que "todo el mundo" allí conocía las irregularidades.

Sede del Centro Oncológico Memorial Sloan Kettering en Estados Unidos, donde trabajó González
Sede del Centro Oncológico Memorial Sloan Kettering en Estados Unidos, donde trabajó González. Foto: MSK

La coautora del quinto estudio retractado en EE UU, Carol Prives, jefa de un laboratorio en la Universidad de Columbia, dialogó con el medio español El País: "Yo desconocía por completo los experimentos y la manipulación de datos presentes en el estudio de González y otros. Y estoy convencida de que Carlos Cordón-Cardo no tuvo absolutamente nada que ver con la fabricación de los datos", sostiene Prives, que también es una referencia mundial en la investigación del cáncer. Para esta científica estadounidense, la manipulación del estudio que ella misma firmó en 2003 es "evidente".

La última noticia es que hay un sexto estudio en tela de juicio: una investigación sobre genes supresores de tumores, que se publicó en 2005 en la revista Cancer Research. Uno de los coautores, el biólogo molecular Manuel Serrano, desconoce si el trabajo será retractado. "No tengo ni idea. Mi participación en estos trabajos es marginal. Ella terminó algunas cosas para Carlos Cordón-Cardo cuando ya estaba conmigo", señala Serrano.

La bioquímica Eva Hernando, de la Universidad de Nueva York, también es coautora de ese sexto estudio. "Mi aporte al proyecto fue meramente conceptual. Puedo atestiguar que en aquellos años Susana trabajó durísimo, se dejó la piel en sus proyectos. Y me consta que esa ha sido la norma en todos sus trabajos. Su dedicación a esta profesión es incuestionable", opina.

Las dudas sobre la veracidad de los experimentos llevados a cabo por Susana González desembocaron en julio en la retirada definitiva de una ayuda de 1,86 millones de euros que le había concedido el Consejo Europeo de Investigación para continuar sus trabajos. Tras su despido en el CNIC, González recuperó su plaza fija de científica titular en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). En mayo de este año, tras una larga baja médica, se incorporó a la Vicepresidencia de Investigación Científica y Técnica, dependiente del presidente del CSIC, Emilio Lora-Tamayo.

El caso Susana González "indirectamente ha puesto de manifiesto las deficiencias de un sistema y de algún que otro investigador principal de prestigio", según un científico que coincidió durante años con la bióloga. "Lo único positivo de este tipo de casos es que estas personas no lo hacen una vez sola, por lo que tarde o temprano salen a la luz. En nuestro campo, los resultados realmente interesantes son reproducidos (o continuados) por otros grupos y tarde o temprano se descubre si hay problemas", concluye.

Te puede interesar

Debido a la veda electoral estas notas estarán cerradas a comentarios hasta el domingo a las 18hs. Muchas gracias.