Lecturas. ¿Con qué sueñan las mujeres?

Domingo 24 de septiembre de 2017

"Queremos ayudarla a conocerse a sí misma, a fortalecer su alma, a resolver sus problemas, a responder a sus dudas, a vencer sus complejos y a superarse”. Nada menos. Esa era la desiderata de la revista femenina Idilio, publicada por Abril, desde su sección “El psicoanálisis le ayudarᔠ(1948-1951), especie de diván epistolar en el que Richard Rest desmenuzaba la simbología encriptada en los sueños nocturnos que las lectoras de la publicación le contaban por escrito en busca de interpretación y una respuesta esclarecedora.

Como Bustos Domecq, Rest era una prodigiosa criatura bicéfala, conformada por el psicólogo Enrique Butelman, creador de Paidós, y por el padre de la sociología en la Argentina: Gino Germani. Los breves artículos elaborados por Rest eran ilustrados con los luego célebres fotomontajes de Grete Stern, que trabajaba en estrecha colaboración con el sociólogo. “Germani me entregaba el texto del sueño –contaba la fotógrafa–. A veces, antes de comenzar mi labor, conversábamos acerca de su interpretación. Por lo general, me presentaba ciertas solicitudes referidas a la diagramación: que debía ser horizontal o vertical, o con un primer plano más oscuro que el fondo, o representando formas intranquilas”.

Textos e imágenes –pero sobre todo, textos– de aquella aventura editorial, son ahora rescatados por Caja Negra en el libro Los sueños. La edición estuvo a cargo de Syd Krochmalny y Marina Mariasch, autores también del ensayo que precede la selección de artículos.

Krochmalny y Mariasch sugieren que Idilio, acaso de manera involuntaria (¿inconsciente?) evidenciaba en esa sección el “costo psíquico que pagaban las lectoras sometidas al modelo que propiciaba la revista”. En ese sentido, el sueño “Sobre el abismo” es claro ejemplo de las preocupaciones de aquellas mujeres de clase media, amas de casa o empleadas de oficina, a fines de los años 40, y cuál era el modo y por lo tanto los límites (en palabras, pero también en actos) para expresar esas angustias de manera socialmente aceptable:

“Sobre el abismo hallóse en sueños repetidas veces una joven señora, cuya vida real, sin embargo, parecía desarrollarse plácida y serenamente; sus anhelos de mujer parecían haberse realizado: un esposo, un hogar; nunca había pedido más. No obstante, no se sentía del todo feliz; había muchos momentos de desconcierto y de ‘vacío’: ‘¿para qué todo esto?’, ‘¿es esta la felicidad, la vida?’, pero excepto en esos raros momentos, que atribuía a una u otra pequeña causa, superficialmente todo parecía tranquilo. Sin embargo, sus sueños –espejo fiel de su inconsciente– mostraban un cuadro muy distinto: un hondo ‘vacío’ interior; realmente ella se encontraba ‘sobre el abismo’, no ya asentada sólidamente como creía sino profundamente incierta, ‘como suspendida de un hilo’. Esos sueños, correctamente interpretados, le advirtieron el peligro: había que hacer algo para recuperar el sentido de la vida, para arraigarse de nuevo en la realidad. Analizándose, ella alcanzó a ver el significado y la causa de ese vacío interior: su amor-pasión (que representaba el ideal para ella), había naufragado en el matrimonio, y ya no quedaba ‘nada’. Había, sin embargo, que hallar algo vital que la salvara: lo halló en la maternidad”.

LOS SUEÑOS. Gino Germani y Grete Stern, Caja Negra

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