Una mirada al wifi hogareño

Domingo 24 de septiembre de 2017

Con el smartphone en nuestras manos, la conectividad móvil se pone a prueba todo el tiempo. La señal de datos se pierde por instantes, y luego vuelve a la normalidad, mientras que los llamados telefónicos suelen interrumpirse. No deja de ser un comportamiento habitual que se puede experimentar durante un viaje en tren, colectivo, auto o subte, con referencias geográficas muy marcadas.

Algo parecido ocurre cuando regresamos a casa, con desafíos propios de la conectividad a pequeña escala. Cada casa es un mundo y la cobertura Wi-Fi alcanza un área determinada, como las antenas de telefonía móvil en los espacios públicos. A pesar de su eficiencia y robustez, la tecnología requiere ajustes finos. Además de los problemas de congestión, que se solucionan al contratar mayor velocidad, está el desafío de la cobertura. No es lo mismo acceder a Netflix desde el living, donde está el router inalámbrico, que desde el dormitorio.

Ahí entran en juego los accesorios que extienden la conectividad del router Wi-Fi. Qualcomm, el fabricante conocido por el chip Snapdragon de los smartphones, busca su lugar en los equipos de conectividad hogareña como Linksys, TP-Link o Netgear. Forma parte de la nueva generación de equipos como Google Wi-Fi que, al igual que el fabricante Eero, ofrece ampliar la señal del router del proveedor de Internet con calidad, sin pérdidas de servicio y sin realizar configuraciones complejas o esotéricas.

Además, este tipo de implementaciones apunta a descentralizar la demanda de acuerdo a las necesidades del hogar. Todo muy bonito, pero el próximo paso de todas estas tecnologías novedosas está en resolver la interpretación de sus denominaciones: mesh networks, las diferentes versiones del protocolo 802.11 (denominadas a, b, g, n y ac) o las virtudes de acceder a una red de 2.4 o 5 GHz. Puede resultar incomprensible para el usuario de a pie que, una vez que llega al hogar, sólo quiere disfrutar de su serie preferida sin lidiar con denominaciones complejas y compatibilidad de versiones de equipos, software y protocolos.

Si no desea enredarse con estos temas, su soporte técnico también deberá estar capacitado para encarar los desafíos de optimizar la señal del router Wi-Fi, el actor principal de esta pequeña y compleja red de telecomunicaciones a escala hogareña.

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