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Construyen casas cerca del cielo

En China, buscaron alternativas inmobiliarias para quienes quieren vivir en la ciudad alejados del bullicio; levantan desde propiedades en azoteas hasta edificios que son atravesados por trenes

Sábado 23 de septiembre de 2017
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LA NACION
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La búsqueda de nuevas propuestas residenciales no se detiene, y gracias a la inventiva de algunos desarrolladores audaces comienzan a tomar forma originales alternativas que parecen romper hasta con la lógica reinante. En los últimos años en China, el país con mayor población del mundo, se comenzó a experimentar un singular fenómeno urbanístico apuntado a los clientes ABC1 que quieren vivir en plena ciudad pero lejos del bullicio, distantes del suelo y a metros de las nubes. Es así que allí en el gran gigante asiático se comenzaron a multiplicar las casas que se construyen en los techos de megaestructuras.

Una de las primeras que se levantaron fueron las que se construyeron en la ciudad de Zhuzhou, la segunda localidad más grande de la provincia de Hunan, allí y sobre el techo verde de un moderno centro comercial de ocho pisos de altura, que reúne a oficinas y locales, se encuentra Jiutian Plaza Internacional, una suerte de una pequeña villa de altura, un complejo integrado por cuatro mansiones de más de 300 metros cuadrados que cuentan con vistas libres a la gran ciudad china. Según su desarrollador estas edificaciones no tendrán destino de viviendas permanentes, sino que por el contrario estarán destinadas a las oficinas del centro comercial, las cuales tendrán capacidad para albergar unos 160 empleados. Esta categorización le evitó sanciones por parte del estado.

Zhuzhou junto con otras 33 ciudades chinas integra un conjunto de urbes que se las conoce como ciudades jardines que fueron destacadas por el Gobierno de aquel país en 2008. Allí tres años más tarde las construcciones se vieron obligadas a sumar tejados verdes con vegetación viva en sus techos. Actualmente, todos los nuevos edificios menores de 12 pisos están obligados a presentar los conocidos techos verdes.

En Hengyang, otra ciudad de ese país del continente asiático, en otro centro comercial se reprodujo a escala un barrio con las típicas características de los Estados Unidos que reúne unas 25 viviendas de lujo las cuales están circundadas de árboles. Las imágenes de este complejo habitacional que cuenta con calles propias, y con propiedades de dos y tres plantas rápidamente recorrieron las redes sociales, convirtiéndolo en uno de los espacios que más llamó la atención del público. A pesar de su gran atractivo, que convirtió a la ciudad de Hengyang en uno de los lugares de China más buscado en el navegador Google durante algunas semanas es un complejo que para muchos se convertirá en un mito urbano dado que el Estado local mandó su demolición por haber sido construido al margen de la ley.

Otro ejemplo de este tipo se encuentra, no tan lejos de allí, en la localidad de Chongqing donde existe un edificio con la particularidad que sus techos funcionan como una calle circulación vehicular, ubicada sobre las primeras cinco plantas del inmueble, donde se sitúan las cocheras; sobre el techo del estacionamiento se desarrolla una torre residencial. El camino vehicular realizado en el inmueble lejos de ser un capricho de los arquitectos forma parte de una necesidad que ellos interpretaron la necesidad de los residentes, dado que sin esta arteria hubiesen debido tomar un ascensor desde la calle o subir a pie hasta la puerta de ingreso.

La ciudad que se desarrolla en un terreno donde reinan las colinas, las elevaciones y los senderos de cornisa tiene la particularidad de contar con una arquitectura sorprendente y una infraestructura de última generación. Allí los desarrolladores impulsados por las características geográficas agudizaron el ingenio para lograr realizar construcciones en altura multiplicando así, de alguna manera, los espacios de habitabilidad. Otra de las particularidades con que cuenta el lugar es el famoso edificio que tiene un tren que lo atraviesa.

Otra realidad

En Hong Kong, los pisos altos no siempre están asociados con el mayor poder adquisitivo sino que en muchos casos, muy por el contrario, se lo vincula con la pobreza tal como sucede en alguno de sus barrios marginales. Allí, en algunas de sus terrazas y de manera ilegal se alojan personas de bajos recursos que llegan escapando de la situación de calle y que con chapas, cartones y viejos rezagos de antiguas construcciones dan forma a improvisadas viviendas.

Buenos Aires y su caso emblemático

La ciudad de Buenos Aires cuenta con un chalet, que parece estar escondido para aquellos que no miran hacia el cielo. Allí, sobre la avenida 9 de Julio, se encuentra una tradicional casa de estilo normando, una réplica de una construcción marplatense - levantada durante la belle époque (período entre 1871-1914)- y que un empresario español llamado Rafael Diaz había detectado. Impresionado, en 1927 pidió construir el mismo modelo en los techos de la propiedad ubicada en esa tradicional arteria porteña, La vivienda, a la que se ingresa por el portal ubicado en Sarmiento 113/117, casi esquina Cerrito y que corona un edificio de 10 pisos de altura - donde funcionó no solo una de las más importantes tiendas de muebles de la ciudad sino también de latinoamérica-. Por aquel momento se la conocía como la mueblería del chalecito Díaz. El empresario pensó ese espacio como un refugio que le permitiera realizar un impasse en su actividad diaria laboral donde realizar no sólo el almuerzo sino también una breve y reparadora siesta. Desde esa historia hasta hoy han pasado muchos años y, poco a poco, se convirtió esa pequeña y singular construcción en un ícono entre las postales porteñas.

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