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Diego Aguirre, ese DT que nunca entró en el corazón de la gente de San Lorenzo

Los entretelones de la salida del técnico, tras una continuidad que siempre estuvo supeditada a su permanencia en la Libertadores

Sábado 23 de septiembre de 2017
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PARA LA NACION

Apenas se sentó en la sala de prensa Osvaldo Soriano del Nuevo Gasómetro, Diego Aguirre se dejó ver con los ojos vidriosos. Todavía masticaba bronca por el resultado adverso en los cuartos de final de la Copa Libertadores , donde San Lorenzo quedó eliminado por penales ante Lanús , anteayer. Era su objetivo, la tenía entre ceja y ceja. Para eso había llegado a Buenos Aires, con ganas de levantar con sus manos el trofeo que su pie izquierdo le dio a Peñarol en 1987. Resultaba, en definitiva, el principal argumento por el que todavía permanecía como entrenador del Ciclón.

El desenlace se pudo prever la noche anterior, en la silenciosa salida del estadio de Lanús, la Fortaleza que lo despertó del sueño. Primero, cuando en la conferencia de prensa respondió en dos ocasiones que su continuidad al frente del equipo se analizaría "en un tiempo". Todo un indicio. Con los hombros caídos hacia adelante, el gesto apesadumbrado, ya no era el mismo Aguirre de siempre. Se subió al micro que trasladó al plantel a la concentración y junto a él lo hizo Matías Lammens , el presidente. El camino de salida ya estaba marcado. Era el final de una continuidad que siempre había quedado supeditada a la permanencia de San Lorenzo en el máximo torneo continental. "Sabíamos que si no avanzábamos en la Copa no seguiríamos, más allá de lo que decía el vínculo firmado. Teníamos en claro que la continuidad nuestra dependía de la Libertadores", resumió ayer el uruguayo.

Aguirre, de 52 años, había asumido la dirección técnica del Ciclón el 27 de junio del año pasado y desde el primer día apuntó que los torneos internacionales figurarían dentro de sus principales objetivos. Con un segundo semestre de 2016 en los que exhibió producciones atractivas, su gestión -caracterizada por los altibajos- empezó a debilitarse en el último mes. Antes, en lo que va de 2017, sobran los dedos de una mano para contar las buenas actuaciones: Atlético Paranaense y Emelec, ambas de visitante, aparecen en ese radar. En su casa surge el triunfo por 2-0 sobre Lanús, en la ida de los recientes cuartos de final. A los tumbos superó a los ecuatorianos, las manos de Nicolás Navarro volvieron a salvarlo ante Cipolletti, en la definición por penales por los 32avos de final de la Copa Argentina, y el plantel se encolumnó detrás de sus ideas. No alcanzó.

"Aclaro que como siempre, hubo un diálogo muy franco y muy correcto tanto con Lammens como con Romeo", volvió a resaltar ayer. En cada ocasión que mencionó sus charlas tuvo como protagonistas al mandamás y al manager, no así al vicepresidente. Y cada vez que su permanencia tambaleó fue justamente Lammens quien lo sostuvo a capa y espada. Y así como el presidente mostró mayor injerencia en las elecciones de Pablo Guede y Aguirre, ahora será el turno de Marcelo Tinelli, quien al parecer tendría mayor influencia en la búsqueda de esta nueva alternativa. Algo es claro: nada de lo que Tinelli haga o deje de hacer en San Lorenzo es en vano. De hecho, vale recordar su tuit citando una frase de Nelson Mandela. "No hay peor tragedia que saber lo que es correcto y no hacerlo". Muchos lo interpretaron como un posible mensaje para sus compañeros de comisión directiva, dando a entender que lo correcto sería despedir a Aguirre. Llamativamente, la cita fue apenas un día después de la dolorosa derrota contra Deportivo Morón, que marcó la despedida de la Copa Argentina en 16avos de final.

Por lo pronto, el próximo compromiso de San Lorenzo será pasado mañana frente a Estudiantes -por la cuarta fecha de la Superliga- con Claudio Biaggio como entrenador interino. Dentro de ese contexto, Gabriel Heinze es el principal candidato para reemplazar a Aguirre, pero en el medio surge un tema a tener en cuenta: personas cercanas al ex conductor de Argentinos Juniors señalan que no es de su agrado hacerse cargo de un plantel con el certamen ya iniciado. El otro nombre en la consideración es Pablo Lavallén, ex DT de Atlético Tucumán. La idea de la cúpula dirigencial es que el nuevo director técnico ya esté sentado en el banco en el encuentro del sábado 30 del actual, por la quinta fecha, frente a Colón en Santa Fe.

El DT uruguayo se fue de San Lorenzo con un 58% de efectividad, un promedio que bajó considerablemente en el transcurso de 2017. En total, ganó 29 encuentros, igualó 12 y perdió 16. En su gestión, Aguirre también tuvo que hacerse cargo de la transición de futbolistas que incluyó jugadores marginados -Romagnoli, Torrico, Coloccini y Bergessio- más la tensión entre Ortigoza y la dirigencia. Y sufrió con la salida de piezas claves como Cauteruccio, Mas y Blanco. Los que arribaron al club "fueron incorporaciones, no refuerzos", dejaron entrever en estos días en Boedo. Gonzalo Rodríguez, Gabriel Gudiño, Víctor Salazar, Alexis Castro, Facundo Quignon y Gastón Reniero no fueron titulares ante Lanús. La acumulación de todos estos factores, en definitiva, atentó contra una continuidad que pendía constantemente de un hilo a pesar del apoyo de sus dirigidos.

Para la era Lammens-Tinelli se fue el primer entrenador sin obtener ningún título en su gestión. Pasaron Edgardo Bauza, Juan Antonio Pizzi y Guede. En mayor o menor medida, todos se llevaron algo. Esta herida, en cambio, tardará más en cicatrizar.

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