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La carta de un padre al Ratón Pérez que se volvió viral

El texto fue compartido a través de su cuenta de Facebook en la que le plantea alguno de los dilemas que enfrenta

Sábado 23 de septiembre de 2017 • 16:28
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El padre de Guille, además, es dibujante
El padre de Guille, además, es dibujante. Foto: Álvaro Fraile

El periodo de la caída de los dientes de leche es recordado por la mayoría de los chicos porque, con cada nueva ventanita, llega un regalo que el Ratón Pérez deposita debajo de la almohada a cambio de llevarse la pieza que ya no sirve.

Sin embargo, Álvaro Fraile, un padre español de tres chicos, se sorprendió al conocer que los regalos no eran similares para todos los niños. Mientras su hijo Guillermo había recibido 2 euros por diente, un amiguito encontró 50 euros debajo de su almohada.

Esta importante variación motivó a que Álvaro le escribiera una carta pública, que subió a su cuenta de Facebook, con el Ratón Pérez como destinatario.

"¡Querido Ratón Pérez! Últimamente has pasado por casa alguna vez. No sé si pudiste venir tú en persona (o en animal o en roedor - no sé cómo se dice mejor-) o enviaste a alguno de tus colaboradores", comenzó el texto y agregó: "¡Qué alegría y qué mágico! Oye, y te llevaste la nota que Guille te dejó dándote las gracias. ¡Genial!"

Luego viene el planteo para el ratón: "Ahora, mira, me incomoda un poco decírtelo, a Guille le dejaste 2 euros por cada diente, lo cual me parece fantástico y francamente generoso. Guille está ahorrando para comprarse ese Halcón Milenario de Star Wars y ¡le viene de perlas!. ¡Gracias! Sé que otras veces dejas algún juguetito o chuches, pero en este caso a él le hacía ilusión este dinerete".

"Pero es curioso porque en estas edades, más o menos a la vez, se le caen los dientes a los niños y claro, los niños hablan entre ellos y se mueren de ilusión por compartir lo que el bueno de Pérez ha dejado bajo su almohada", expuso Álvaro y detalló la anécdota que motivó la carta: "El caso es que el otro día nos encontramos a un amigo de la misma edad en el supermercado"

El diálogo fue el siguiente, según reprodujo el autor de la carta, con sus comentarios entre paréntesis.

- Amigo: Hola Guille, ¿qué tal? Se te han caído los dientes a ti también. ¿Qué te ha dejado el Ratoncito Pérez?

- Guille: Hola, a mí 2 euros.

- Amigo: ¡A mí 100 euros! (Espera un momento, este niño se ha equivocado ¿no?)

- Guille: ¡¡¡100 euros!!!

- La cajera del súper: ¡¡¡100 euros!!!

- Amigo: ¡Sí! 50 euros por cada diente y como se me han caído estos dos. (Hemos de reconocer que el chaval va bien en matemáticas)

- La cajera del súper: ¡¡¡100 euros!!!

- Guille: Ah, qué bien.

- Amigo: Bueno, adiós.

- Guille: Adiós.

- La cajera del súper: ¡Joder con el ratoncito!"

Álvaro siguió con su planteo: "En realidad no sé qué decirte, tú eres sabio y conoces bien lo que cada niño necesita o le viene bien. Además, ¿quién soy yo para decirte lo que tienes que dejar en cada casa?"

"Una vez oí, cuentan, se comenta, pero creía que eran leyendas, que en casa del amigo de un amigo de un amigo dejaste una bici. ¡Una bici! Desde entonces me pregunto cómo hace un ratón de tu tamaño para dejar un regalo de esas dimensiones en casa de alguien porque yo suelo deslomarme cada vez que saco la nuestra para dar un paseo. Bueno, veo que la magia no tiene límites. Por cierto, ¿te cabía debajo de la almohada? ¿sin despertar al crío?", le preguntó este padre al Ratón y agregó: "En fin, que las leyes de la proporción (no de la igualdad oiga) al menos me pusieron alerta".

Para el final dejó la pregunta más difícil: "¿No se nos está yendo un poco de las manos esto del detalle que deja el Ratón por cada diente? Seguramente hay dientes que valen más que otros, pero, no sé".

El mensaje cerró con un pedido: "Otra cosa ¿Tú sabes cómo podría hacer para hablar con los Reyes Magos? ¿Son colegas tuyos no? Me gustaría que este año nos traigan los presentes en la casa de este chaval si puede ser, nos pilla mejor. ¡Buen día a todos!".

El mensaje, publicado hace diez días se volvió viral y las respuestas, apoyando y contrarias a la posición de este padre se cuentan de a docenas.

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