Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

La personal trainer de Cambiemos

Domingo 24 de septiembre de 2017
0

A pesar de que la gestión y la campaña no le dejan demasiado tiempo libre, María Eugenia Vidal ha retomado la lectura. Cuando comenta a sus íntimos, así como al pasar, que comenzó a leer un libro sobre reinas y les percibe la cara de "what????", enseguida los tranquiliza. Asegura que lo compró por curiosidad porque en la tapa vio que una de las biografías incluidas era la de María Eugenia Palafox Portocarrero y Kirkpatrick, más conocida como Eugenia de Montijo. Es que su padre siempre le había dicho que le pusieron María Eugenia de nombre por la esposa de Napoleón III. Parece que ahora va justo por la parte en que Montijo se convierte en emperatriz. ¡Chan!

Pero Vidal, en verdad, está lejos de sentirse reina de algo. Ni siquiera le gusta que la asocien con la figura de la locomotora que lleva adelante la campaña bonaerense. A la hora del rótulo prefiere "laburante", pero si la metáfora va para el lado del fútbol, no se aferra a ningún papel en particular: de ser aguatera a hacer un gol, pasando por alentar desde la tribuna, asegura que está preparada para ocupar el lugar que sea necesario, tal vez porque tiene muy presente la época en las que tiraba boletas por debajo de las puertas o prestaba colaboraciones menores en otros procesos electorales cuando no era nadie. "Hice toda la escuelita", recuerda, y por eso no le teme a cambiar de roles las veces que sea necesario.

Y así también con su carácter, que suele ser suave y muy femenino, pero que puede encresparse si la provocan. "Tengo un defecto y una virtud: se me nota todo en la cara", confiesa. Por eso impactó tanto su enfático manifiesto en Intratables cuando cerraba la campaña de las PASO. Dos motivos la sacaron entonces: 1) detrás de cámaras estaban sus dos hijas, que la habían acompañado al estudio, y por eso la irritó que Diego Brancatelli las incluyera, de alguna manera, en su pregunta comentada ("la gobernadora decía que ella quiere un país para sus hijos, que vivan tranquilos; recordemos que ella vive en una base militar") y 2) también ya venía acumulando bronca por lo que consideraba una "campaña tramposa" por parte de Cristina Kirchner que disimulaba las aristas más controvertidas de su personalidad y gestión. En ese sentido, ahora se siente más tranquila tras la entrevista a la ex presidenta que le hizo Luis Novaresio porque considera que volvió a surgir la Cristina verdadera, con sus negaciones y asperezas acostumbradas.

A Vidal la subleva que los dirigentes kirchneristas manifiesten interpretaciones caprichosas como si se tratase de datos concretos y que presenten como testimonios genuinos de gente común a personas que después se descubre que no son espontáneos, sino dirigentes y candidatos de ese mismo espacio.

Aquella noche no tuvo conciencia de lo que había pasado y sólo le preocupaba si se había notado mucho su enojo. Sin proponérselo, había logrado un impacto descomunal que se viralizó en las redes sociales. El presidente Mauricio Macri la cargaba después con que Brancatelli había cometido el error de dejarla pensar más de la cuenta con su larga intervención, lo que posibilitó que ella preparase como respuesta una demoledora síntesis del marcado contraste de proyectos entre el kirchnerismo y Cambiemos.

Vidal no se cansa en los últimos días de arengar a la propia tropa de que hay que ir, por lo menos, por veinte mil votos más (justo la diferencia que le sacó Cristina Kirchner a Esteban Bullrich en las PASO). El intendente de Vicente López, Jorge Macri, es más optimista todavía: está confiando en que, incluso, se puedan dar vuelta votos que en las PASO fueron de la ex mandataria.

Para el primo del Presidente, tal vez en la tercera sección electoral pueda haber muchos que todavía no los quieran -por el eslogan instalado por los K del "gobierno de ricos"-, pero que empiezan a percibir que Cambiemos puede convenirles de todos modos porque la obra pública ya se nota, la economía se reactiva lentamente, el consumo se empieza a mover y hasta reaparecen las changas que resultan cruciales en el sector más bajo de la población. "Y María Eugenia -señalan los Pro puros- ha sabido construir un puente desde lo emotivo que nosotros no teníamos." El "estar cerca" y con gestión que se vea comienza a generar un cambio cultural profundo del que el kirchnerismo todavía no se ha notificado.

Vidal ahora cree que no es suficiente visitar los 36 municipios donde se concentra el 80% de los votos y que es necesario recorrer los 135 distritos que integran la provincia. Por eso en la semana que pasó llegó hasta la población bonaerense más al Sur, Carmen de Patagones, en el límite con Río Negro.

A la dirigente con mejor imagen del país no la frenan las amenazas. El viernes hubo una falsa alarma de bomba en la escuela de sus hijos. Ayer participó de un timbreo con Marcos Peña. ¿Cables a tierra de la gobernadora?: su familia (sus tres chicos, padres, amigos), una psicóloga que la escucha desde hace 14 años y un amigo de sus tiempos de estudiante universitaria que es cura y con el que mantiene largas y profundas conversaciones.

Como una maratonista, se entrena ahora para la carrera del 22 de octubre de la que no participa. Pero como exigente personal trainer reforzará la performance de sus candidatos para empujarlos hacia arriba.

psirven@lanacion.com.ar

Twitter: @psirven

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas