Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Benedetto, Pablo Pérez y Gago jugaron para que Sampaoli pueda sonreír

El entrenador del equipo nacional estuvo viendo a los futbolistas de Boca en la goleada ante Vélez y se fue satisfecho; qué piensa el DT que podrían aportarle para las últimas fechas de las eliminatorias

Domingo 24 de septiembre de 2017
0
Jorge Sampaoli, en el palco de Vélez
Jorge Sampaoli, en el palco de Vélez. Foto: Mauro Alfieri

Jorge Sampaoli se bajó del avión que lo trajo de una corta gira por Europa en la que dialogó con algunos de los futbolistas argentinos que juegan en ese continente y decidió darse una vuelta por Liniers para observar a tres jugadores de Boca que tiene pensado convocar: Darío Benedetto ,Pablo Pérez y Fernando Gago . Ello, para ir completando la lista definitiva con vistas a los encuentros ante Perú (en la Bombonera, el 5 de octubre) y Ecuador (en Quito, el 10) que determinarán si el seleccionado nacional participará del Mundial en Rusia.

Para suerte del entrenador de la selección y del futuro inmediato de su equipo, los tres tuvieron un gran partido. Y aunque les costó introducirse en lo que el compromiso demandaba, hicieron que el casildense se fuese con una sonrisa. Porque los dos mayores problemas que la albiceleste viene arrastrando desde hace largo tiempo son la definición y la creación, donde entra en juego la compañía imprescindible para Lionel Messi. Y este trío, piensa, puede aportarle soluciones.

La ineficacia frente al arco rival no se pudo sortear ni siquiera con el tan solicitado Mauro Icardi, que falló seguido en el empate como local ante Venezuela. Y si bien continúa aportando tantos en el Inter de Italia, hoy Benedetto cuenta con el aval de muchos hinchas. Más aún sabiendo que conoce cada centímetro de la Bombonera, en la que se respirará un ambiente de suma presión ante los peruanos. Con la camiseta de Boca asumió esa carga y la superó.

Su primer tiempo no había sido bueno y, quizá, fue muy parecido a su actuación de dos semanas atrás ante Lanús: prácticamente no la tocó, fue a contramano del resto y se resbaló unas cuantas veces, pero en la única situación que dispuso se movió con la rapidez y ubicación de un goleador de raza para poner al equipo en ventaja, algo que ya logró en 18 ocasiones. Y si hay algo que la selección precisa es golpear antes que el rival.

Pero Benedetto no se quedó con eso. En el segundo tiempo salió con hambre de más. Otra vez llegó hasta abajo del arco, como en la asistencia anterior de Fabra, pero hubo un rebote que desactivó la palomita que había intentado para meterse con pelota y todo. Sin embargo, para él no hay obstáculos y todo lo que toca lo convierte en gol: sacó un taco de la galera, simulando el Escorpión de René Higuita, para volver a festejar. Y si hay algo que a la selección también le está faltando es que los delanteros no esperen ni especulen, sino que estén listos para empujarla debajo de los tres palos.

Con Benedetto, todo se traduce en sus números: 31 goles en 36 partidos oficiales en Boca, y lleva 5 en las 4 primeras jornadas de la Superliga que lo ubican como el máximo artillero del torneo. Otra vez.

Sampaoli cree que el ida y vuelta, el temperamento y las llegadas al área de Pablo Pérez pueden darle muchas cosas más interesantes a las aportadas por Ever Banega, Lucas Biglia, Javier Pastore o Guido Pizarro. El rosarino tuvo una buena noche, en la que mostró su técnica para no complicarse con la pelota, aún en los momentos iniciales en los que Vélez presionaba en el mediocampo. Su gran momento y el gusto que tiene Sampaoli por su estilo lo hacen soñar: "Cuando se mueve la pelota, uno sólo piensa en lo que pasa dentro del campo de juego, pero me llegó la versión de la citación. Y uno siempre se ilusiona con poder estar en la selección".

El partido que De Felippe planteó de arranque puede ser similar al que sueñe Ricardo Gareca, DT de Perú: incomodar, presionar y hasta cometer infracciones para cortar los circuitos. Ahí se verá la personalidad de cada uno. Por lo pronto, Gago supo salir de un primer tiempo en el que no influyó debido a aquellos factores y mostró una versión en la segunda mitad mucho más cercana a la de cada domingo: dinámico, participativo y luchador cuando el partido lo exigía. Si el desafío está en encontrarle el socio a Messi, el capitán boquense deja en evidencia que debe ser prioridad, aunque su cabeza esté en su club: "Siempre lo dije: estar en la selección es un deseo. Lo importante es que Boca hizo otro partido muy bueno y que seguimos creciendo". Hasta Guillermo Barros Schelotto, DT xeneize, se permitió bromear: "Creo que salvo a los colombianos [Cardona, Barrios y Fabra] y a Nahitan [Nández, uruguayo], puede elegir a cualquiera".

Sin embargo, el interés no terminó ahí. Sebastián Beccacece, ayudante de Sampaoli, también dijo presente para seguir de cerca a Maximiliano Romero, delantero de Vélez, con la idea de introducirlo en el Sub 20. No fue el mejor partido del Tigre, que venía siendo fundamental dentro de un equipo que estaba invicto. Sin embargo, su buen físico no logró hacer diferencias en el duelo con el experimentado Paolo Goltz.

El camino del cuerpo técnico del seleccionado continuará hoy en el Monumental, donde observará a Ignacio Fernández en el duelo entre River y Argentinos. Con la tranquilidad de que en Boca los elegidos ya le dieron buenas señales.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas