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El torneo de la URBA: Lucas Frana le hace honor a los genes y juega con cabeza de tenista

Hijo del ex jugador de ATP y de Copa Davis, el 10 maneja los tiempos de Alumni y es un eximio pateador; el equipo pelea bien arriba

Domingo 24 de septiembre de 2017
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Lucas Frana, hijo del ex tenista Javier
Lucas Frana, hijo del ex tenista Javier.

Una tarde consagratoria y esperanzadora en Tortuguitas. La victoria ante el San Isidro Club le permitió a Alumni no sólo escaparse de un rival directo por la clasificación a las semifinales del URBA Top 12: también extendió a nueve los partidos sin derrotas. El 27 a 22 tuvo como uno de sus sostenes la figura de Lucas Frana, que aportó 17 puntos. La resultará familiar el apellido del 10. No se equivoca: es hijo de Javier Frana, ex tenista profesional y un distinguido comentarista en las transmisiones de la cadena ESPN.

Si los Frana se caracterizan por concentrar talento en las manos, Lucas demostró que también lo lleva en los pies. El apertura fue el sostén del triunfo de Alumni con sus envíos a los palos, donde acertó seis de siete intentos (85,7% de efectividad). "Estaba confiado y se me dio. Cuando pateo pienso que estoy en mi casa o entrenando un día cualquiera", cuenta el apertura, que suma 178 puntos y está en el Top 3 de los goleadores del torneo.

Lucas jugó desde chico al tenis por mandato familiar y competía en torneos como federado. Era entrenado por su padre y tenía un preparador físico. "Me iba a dedicar al tenis y empecé a jugar al rugby a escondidas", admite el chico categoría 96. Tenía 12 años cuando empezó a ir a Alumni con sus amigos y se divertía como nunca, pero las "frutillas" y los golpes en el cuerpo no se pudieron ocultar más. "Tuve mala suerte porque estaba casi todos los días en el hospital porque me lastimaba. Al principio (mi papá) le tenía un poco de odio. Hoy me apoya completamente."

Javier no estaba convencido con la elección de su hijo y no le faltaba razón. En diálogo con la nacion, el ex tenista recuerda que, cuando Lucas tenía cinco años, se puso a jugar con una pelota de rugby y terminó con una fractura en el codo: "Ahí dije: nunca más ese deporte. Después empezó a ir a Alumni, supuestamente a ver a sus amigos, pero volvía cada vez más embarrado". Javier no entendía mucho cuando empezó a ir a verlo jugar, pero quedó impresionado por el ambiente de respeto que promovía el rugby desde sus bases. "Disfruto porque él disfruta. Siempre fue muy amiguero y en un deporte de conjunto compartía más con sus amigos", dice Javier, que nunca lo presionó para que jugara al tenis. "Es algo único jugar al rugby con mis amigos. En el tenis ibas solo y viste que es duro por la cabeza", agrega Lucas.

Cabeza es la palabra que Lucas repite más de una vez y la razón por la que siente que no pudo prosperar en el tenis de alto rendimiento: "Sufría mucho dentro de la cancha y la verdad que no era algo que disfrutaba. Me encantaba jugar, pero competir.saber que si perdía ese punto se venía otro set más. La cabeza fue lo que más me desvió del tenis".

Lo que tanto lo afectó con la raqueta en la mano terminó ayudándolo cuando se calzó los botines. "Tengo cabeza de tenista. Soy muy frío, pero puede ser también una cualidad porque cuando las cosas se ponen complicadas, trato de pensar lo más razonablemente posible", se describe Lucas, que con Tomás Passerotti conforman la pareja de medios que conduce al club de Tortuguitas. Javier destaca este rasgo de su personalidad: "Más allá de que tenía habilidad para el tenis, siempre tuvo facilidad para entender el juego".

La solidez de Frana fue un complemento de un Alumni que dio una nueva muestra de que se encuentra en estado de gracia. Si bien se le reconoce su voracidad ofensiva y tiene a los dos primeros en la tabla de tryman del Top 12 (Luca Sábato tiene 17 conquistas y Máximo Provenzano, 16), la defensa fue su bandera para construir un trabajado triunfo. Buscó sumar de a tres cada vez que se presentaba la ocasión y sacudió dos veces el ingoal zanjero, una en cada tiempo.

El SIC siempre se mantuvo a tiro e incluso amenazó con darlo vuelta en varios pasajes. El desenlace fue vibrante, con los de Boulogne yendo por el try a pesar de estar diezmados (perdieron en los últimos minutos a Benjamín Madero y a Francisco Piccinini, dos estandartes) y Alumni resistiendo a tackle limpio. Los de Tortuguitas se quedaron con el segundo puesto, al acecho de CUBA.

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