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Como Messi y Dybala necesitan afinación, en la selección asoman los acordes del Kun Agüero

Sampaoli cree en la sociedad entre el capitán y el N° 10 de Juventus, pero acepta que les falta sintonía por los pocos ensayos; Perú exigirá soluciones y juntar a los viejos amigos toma fuerza

Miércoles 27 de septiembre de 2017
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LA NACION
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Ag?ero, Messi y Dybala
Ag?ero, Messi y Dybala. Foto: LA NACION

Jorge Sampaoli cree en la potencialidad de la sociedad entre Lionel Messi y Paulo Dybala . Siente que la Argentina responderá a sus geniales partituras…, aunque quizá haya que esperar hasta que el ajuste de algunos acordes garanticen un encuentro más afinado. El entrenador tenía sus sospechas y no se hará el desentendido ante el análisis que disparó la estrella de Juventus, que puso en debate su complementación con el capitán de la selección. La sintonía entre ambos demandará ajustes, arreglos, tonos. Tiempo en definitiva, un valor tan escaso cuando queman las eliminatorias para desembarcar en la Copa del Mundo de Rusia 2018.

Desde el entorno del cuerpo técnico de la selección le confiaron a LA NACION que en el partido con Perú la simpleza será una virtud. Sampaoli buscará que el ataque argentino se reconozca en ciertos trazos, que encuentre huellas que alguna vez transitó. Eso le abriría la titularidad a Sergio Agüero , que todavía no sumó ni un minuto en los cuatro partidos del nuevo ciclo y se encuentra en estado de gracia en Manchester City, más allá del penal que ayer le atajó Pyatov, del Shakhtar. Un encuentro tan determinante con los peruanos no sería un tubo de ensayo. Con la clasificación asegurada –confían–, liberada la angustia y la tensión, Sampaoli sí podrá insistir en las complicidades entre Messi y Dybala.

Dybala no está descartado para el encuentro en la Bombonera, pero sí algo retrasado en comparación con los juegos con Uruguay y Venezuela. Sampaoli se balancea entre la vieja fórmula o el nuevo binomio. Envidiable disyuntiva. Para entenderse con el mejor futbolista del mundo y actual goleador de la Liga española (9 gritos de Messi), cuenta con dos variantes: el capocannoniere del calcio (Dybala, 10 goles), o Agüero, el matador de la Premier League y máximo anotador extranjero de todos los tiempos en Inglaterra.

Agüero, con 82 partidos y 34 goles en la selección, uno de los históricos desde que debutó con Alfio Basile en 2006 y amigo íntimo de Messi, no juega en la selección desde la derrota con Bolivia, en La Paz, el cotejo de despedida para Bauza como entrenador. Y con el Nº 10 de Barcelona no comparte la cancha desde cinco días antes, en la victoria sobre Chile en el Monumental. Eso sucedió en marzo de este año y fue el último triunfo de la selección en las eliminatorias.

El mapa de calor de Messi y Dybala en el último partido ante Venezuela (OPTA)
El mapa de calor de Messi y Dybala en el último partido ante Venezuela (OPTA). Foto: OPTA

El estreno de Dybala en la Argentina ocurrió en octubre de 2015, de la mano de Martino. Despuntaban estas eliminatorias y la Argentina rescataba un empate en su visita a Asunción. Días antes, había caído en el Monumental con Ecuador y necesita al menos un punto de sutura. Esa noche, en el Defensores del Chaco, a 15 minutos del final el cordobés reemplazó a Tevez. Con Messi recién iba a coincidir en el debut del ciclo Bauza, ante Uruguay…, pero Dybala fue expulsado en el final del primer tiempo. Desde entonces compartieron la titularidad tres veces más, siempre con Sampaoli –Brasil, Uruguay y Venezuela–, pero aún no completaron 90 minutos porque La Joya siempre fue sustituida. La sociedad estuvo por debajo de las expectativas. Sus indiscutibles luces todavía no alumbraron la errante marcha de la selección.

Dybala no se ahorró franqueza cuando habló sobre Messi. Hasta pareció autoflagelarse: “Es difícil jugar con él porque jugamos en la misma posición. Pero en todo caso me tengo que adaptar yo a él y lo tengo que hacer sentir cómodo”. Pero también describió un horizonte esperanzador: “Es una suerte tenerlo al lado, me ayudará mucho en el futuro”. Palabras que van en la misma dirección de la idea de Sampaoli. Al cuerpo técnico no le molestó el análisis de Dybala. Prefiere a los futbolistas que opinan, que se lamentan, que se quejan. Que les duele lo que les pasa y lo transmiten. Quizá, hubiesen preferido que sus observaciones quedaran en un ámbito de mayor discreción, pero peor sería el silencio que encubre el desinterés. El contacto con el cordobés es casi diario y la relación está intacta. Comparten el diagnóstico. Y la apuesta por un seleccionado sinfónico cuando pasen estos días destemplados.

Mucho menos contacto del imaginado

Las lesiones le impidieron a Messi (120 partidos) y a Dybala (10 encuentros) compartir más minutos en la cancha, de 2015 hasta hoy. Fue en el último juego, en el 1-1 con Venezuela, en River, cuando, al menos, más conectividad existió: según un informe de Opta para LA NACION, Messi le entregó cinco pases a Dybala y el cordobés tuvo cuatro entregas para el rosarino.

La conexión de Dybala y Messi en el último cruce ante Venezuela (OPTA)
La conexión de Dybala y Messi en el último cruce ante Venezuela (OPTA). Foto: OPTA
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