Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

La vuelta del crédito hipotecario, el blanqueo y el arranque de la economía dan impulso al sector

Los desarrolladores son optimistas y se entusiasman con los préstamos intermedios, que sumarán demanda; la apuesta por los proyectos mixtos

Miércoles 27 de septiembre de 2017
SEGUIR
PARA LA NACION
0
Christian Bazarian, Alejandro Ginevra,Carla Quiroga (LA NACION), Miguel Camps y Gonzalo de la Serna
Christian Bazarian, Alejandro Ginevra,Carla Quiroga (LA NACION), Miguel Camps y Gonzalo de la Serna. Foto: Fabián Malavolta

El resurgimiento del crédito hipotecario mantiene atentos a los desarrolladores: entre el reacomodamiento de sus estrategias y las ideas de nuevos proyectos para la clase media -un público desatendido durante muchos años-, los "creadores" de los ladrillos tienen mucho por hacer. Para hablar sobre su actualidad y su futuro estuvieron presentes en la segunda edición de Real Estate Argentina, encuentro organizado por LA NACION en el Malba, Christian Bazarian, presidente de Corporación América Inmobiliaria; Alejandro Ginevra, presidente de GnvGroup; Gonzalo de la Serna, CFO de Consultatio, y Miguel Camps, presidente de Argencons, en un panel moderado por Carla Quiroga, editora del suplemento Propiedades del diario.

Los desarrolladores repasaron sus proyectos más recientes o más próximos a estrenarse. Bazarian habló sobre el Ecodistrito en la ciudad de Córdoba, que demandará una inversión de US$ 1000 millones para construir 500.000 metros cuadrados de usos mixtos: oficinas, viviendas, centro comercial y espacios deportivos, entre otras áreas. Apuntó que el próximo destino para un proyecto similar es Rosario, donde Corporación América adquirió un terreno de 11 hectáreas, y adelantó que la compañía también mira a la ciudad de Buenos Aires y a Neuquén.

¿Son rentables los proyectos de usos mixtos? Para Bazarian, "depende del perfil de cada inversor", pero aclaró que todo el negocio del real estate es rentable. "Los usos mixtos combinan cosas y permiten mitigar riesgos y sacar lo mejor de cada uno de los mercados", dijo.

Ginevra se refirió a Madero Harbour, su proyecto de 300.000 m2 de usos mixtos en Puerto Madero. Cuando esté terminado, dentro de 36 meses, contará con cinco edificios de oficinas, tres de viviendas, un hotel de la marca Viceroy y un shopping de 200 locales, aunque ya tiene varios módulos construidos.

Camps destacó el Distrito Quartier Puerto Retiro, una construcción de 115.000 m2 que comenzará a edificarse en los próximos meses y que evolucionará en paralelo con el Paseo del Bajo, el proyecto del gobierno de la ciudad de Buenos Aires que busca conectar las autopistas Illia y Buenos Aires-La Plata.

El emprendimiento de Argencons incluye un edificio de oficinas corporativas AAA, otro de lofts residenciales y aptos profesionales -la refuncionalización del antiguo Hospital Ferroviario- y uno más de unidades residenciales para alquiler temporario, apto profesional y residencial. Contará con un paseo peatonal que tendrá locales comerciales y gastronómicos y un estacionamiento. "Estamos apostando a que la zona se va a transformar con las inversiones de la Ciudad", aclaró.

De la Serna recordó que Consultatio continúa desarrollando Nordelta y Puertos, en Escobar, y añadió que su próximo proyecto es desarrollar la marca Oceana -tras haber pasado por Miami- en Puerto Madero. Para eso, la compañía adquirió un terreno en el Dique 2 y construirá la última pieza del Distrito Faena en asociación creativa con el empresario Alan Faena, quien colabora con el diseño y el concepto. "Es un buen momento para el mercado. La demanda va a acompañar: va a estar creciendo pero probablemente no esté eufórica. Esto se basa en cuatro pilares: el primero es el resultado del blanqueo de capitales; el segundo, el impulso a los créditos hipotecarios, que vinculará el salario con el acceso a la vivienda; el tercero, si la macroeconomía converge, se generará una mayor demanda de oficinas y de metros cuadrados por parte de las empresas, y el cuarto es incipiente en la Argentina, pero importante en el mundo, y es la entrada de la economía colaborativa en el sector inmobiliario, y creemos que puede llegar rápidamente", explicó.

Siguió: "Desarrollar en la Argentina es rentable, pero no tanto, porque los costos subieron y los precios no acompañaron en la misma cuantía. Por ejemplo, si un edificio residencial tiene un valor de venta 100 y costó 70, tenés un margen de renta de 30, pero la masa de impuestos municipales, provinciales y nacionales representa aproximadamente un 70% de esa renta: de los 30, 21 van a impuestos y te quedan nueve. Esto es muy elevado con respecto a otras épocas en la Argentina. ¿Significa que vamos a dejar de desarrollar? No, porque sigue siendo rentable. Pero menos que antes".

Camps añadió que como el costo de la construcción "no es un bien transable internacionalmente, no tiene solución", y es un tema de "competencia entre desarrolladores y posibilidades financieras de la demanda". Expresó que "indudablemente" la unidad de valor adquisitivo (UVA) abre una posibilidad "muy grande" al bajar la cuota inicial de los créditos: "Con esto entra en competencia una amplia franja del mercado que antes no existía", resaltó.

"El valor del metro cuadrado va a ir subiendo y se tiene que ir consolidando -aportó Ginevra-. Se harán menos edificios, pero si querés hacer un negocio, necesitás rentabilidad, y la presión fiscal y el costo de la construcción hacen que el metro cuadrado vaya subiendo."

Camps detalló que desde Argencons intenta "ir bajando en la escala desde el sector premium", que era el que históricamente tenía recursos para comprar propiedades, hacia desarrollos que acompañen el resurgimiento del crédito. "Cuando los fundamentos apoyan, no hay duda de que habrá resultados. Esperamos trabajar en cualquier lugar de la ciudad de Buenos Aires donde aparezcan estaciones de Metrobus y más transporte público que antes no estaba. La conectividad abre oportunidades y cada uno sabrá por dónde determinarlo", opinó.

En tanto, destacó que gran parte de su trabajo como presidente de la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV) es trabajar con los bancos y con los desarrolladores para impulsar el crédito intermedio, aquel que toma un desarrollador y que luego puede transferir al comprador. Los ejecutivos presentes coincidieron en que esa herramienta podría abrir muchas posibilidades para apuntar a segmentos que antes estaban desatendidos y para planear desarrollos con más previsibilidad. "Es incipiente", dijo.

De la Serna puntualizó que la intermediación de los bancos aportará transparencia, "porque los desarrolladores van a tener que certificar los avances para conseguir los desembolsos", por ejemplo. "Tiene que ver con el funcionamiento del mercado, es muy importante", resaltó.

La visión de los expertos

Christian Bazarian

"Los usos mixtos permiten mitigar riesgos y sacar lo mejor de cada uno de los mercados"

Alejandro Ginevra

"El valor del metro cuadrado va a ir subiendo y se tiene que ir consolidando"

Gonzalo de la Serna

"Es un buen momento para el mercado. La demanda va a acompañar, pero probablemente no esté eufórica"

Miguel Camps

"Con las UVA entra en competencia una franja del mercado que antes no existía"

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas