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El Caribe teme por el futuro del turismo tras los huracanes

Muchas islas que intentan recuperarse de Irma y María dependen casi por completo de esa industria

Jueves 28 de septiembre de 2017
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El huracán María causó estragos en las islas Vírgenes de EE.UU.
El huracán María causó estragos en las islas Vírgenes de EE.UU.. Foto: Reuters / Jonathan Drake

NUEVA YORK.- Primero llegaron los huracanes, que llevaron lluvia, vientos y ruina a Saint-Martin, una pequeña isla del Caribe. Después, dijo Corby George, un taxista local de 41 años, hubo una oleada de residentes que abandonaron la isla, quizá para nunca regresar.

"Sus trabajos ya no existen", señaló. Este mes, en menos de dos semanas, dos feroces huracanes causaron devastación por todo el Caribe, provocaron decenas de muertes, dejaron a millones de personas sin electricidad ni agua potable y destruyeron incontables casas.

Las tormentas también arrasaron con la industria del turismo en una región que depende completamente de visitantes acaudalados, donde la economía local está impulsada por una creciente red de hoteles, negocios de regalos, taxis, botes de pesca deportiva y restaurantes.

Después de los huracanes Irma y María, los puertos de cruceros y aeropuertos a lo largo de gran parte del Caribe están cerrados, los bares a la orilla del mar están inundados y en muchas islas el turismo está ausente. El riesgo de un efecto arrasador más duradero pende sobre las islas y esto amenaza su capacidad de reconstruirse: sin el flujo de efectivo constante de los turistas, los negocios sufren, los empleadores recortan gastos y los residentes locales pierden sus trabajos. La gente que trabaja en islas muy golpeadas podría irse a otros lugares en busca de oportunidades, lo que dañaría aún más la economía local.

"En este momento, la supervivencia del turismo en general está en coma", dijo Jen Liebsack, de 45 años, administradora de eventos y ventas en Zemi Beach House, un hotel de lujo en Anguila, un territorio británico donde casi el 90% de la infraestructura eléctrica está dañada. El hotel donde trabaja Liebsack canceló sus reservaciones hasta fines de octubre.

Una ruta en Toa Alta, completamente destruida. Foto: AFP / Ricardo Arduengo
Los deslaves se llevaron varias casas construidas en la montaña. Foto: AFP / Héctor Retamal
Una familia mira los restos de su casa. Foto: AFP / Ricardo Arduengo
En la zona de Corozal las casas quedaron reducidas a una pila de escombros. Foto: AFP / Ricardo Arduengo
Una casa destrozada en Toa Baja. Foto: AFP / Ricardo Arduengo
Desbordamiento de la represa del río Guajataka en San Sebastián. Foto: AFP / Héctor Retamal
Hilda Colón permanece en un refugio y es controlada por los médicos. Foto: Reuters / Carlos Garcia Rawlins
Una calle inundada en la zona de Juana Matos. Foto: Reuters
Una grúa limpia las calles en la zona de Yabucoa. Foto: Reuters / Carlos Garcia Rawlins
Vista de una vivienda en Barranquitas. Foto: AFP / Ricardo Arduengo
Un hombre mira desde el balcón de su casa luego del paso del huracán. Foto: Reuters / Carlos Garcia Rawlins
Miles de animales perdieron la vida . Foto: AP / Gerald Herbert
La presa de Guajataca después de María, en Quebradillas. Foto: Reuters / Alvin Báez
El paso del huracán trajo como consecuencia la falta de agua potable. Foto: AP / Gerald Herbert
Una niña y su madre hacen cola para conseguir agua . Foto: AP / Gerald Herbert
Una de las tantas familias que lo perdió todo. Foto: AP / Gerald Herbert
El barrio de Coamo quedó destruido. Foto: DPA/ Carol Guzy
Una niña descansa sobre los restos de su casa. Foto: DPA/ Carol Guzy
Un restaurante temático de aviones sufrió graves daños. Foto: AFP / Ricardo Arduengo

Hillary Bonner, de 36 años, una barman en St. John, en las islas Vírgenes de Estados Unidos, dijo que la mayoría de sus amigos trabajaban en barcos u hoteles, y que casi todo lo demás depende de la suerte de esas fuentes. "Sin turismo, no necesitás diez policías, necesitás dos", dijo Bonner, que estuvo en Nueva York, a la espera de que se le permita volver a la isla, severamente golpeada. "No necesitás tres bancos, necesitás uno", agregó.

En la región del Caribe, el turismo y los viajes representan una parte del PBI mayor que en cualquier otra región del mundo, según informa el Consejo Mundial de Viajes y Turismo. Las autoridades dicen que todavía es muy pronto para saber si la industria se recuperará totalmente.

Están en riesgo muchos de los más de 2,3 millones de empleos relacionados con viajes y turismo en la región. Según la Organización de Turismo del Caribe, casi 30 millones de turistas visitaron el área en 2016 y gastaron más de 35.000 millones de dólares. Sin embargo, conforme las autoridades se apresuran a restablecer la electricidad y empiezan a reconstruir los servicios básicos, los daños exactos a la industria del turismo son inciertos.

Algunas islas, como San Cristóbal, parecen poco afectadas; otras, como Barbuda (que conforma Antigua y Barbuda), están prácticamente destruidas.

Maria Blackman, una vocera de la Autoridad de Turismo de Antigua y Barbuda, dijo que la mayoría de los hoteles estaban cerrados por ser la temporada baja de septiembre, que es cuando normalmente se llevan a cabo remodelaciones anuales. El puerto de cruceros y el aeropuerto continúan abiertos.

Sin embargo, en las islas Vírgenes de Estados Unidos, el daño fue tanto que se les pidió a los visitantes que cancelaran cualquier viaje ya planeado, dijo Beverly Nicholson-Doty, comisionada de turismo.

Robertico Croes, director asociado del Instituto de Estudios de Turismo Dick Pope Sr. de la Universidad de Florida Central, expresó que en general no espera que el Caribe pierda turistas. Los visitantes simplemente visitarán aquellas islas que los huracanes no tocaron y se alejarán de aquellas que están dañadas, señaló.

"No creo que durante los próximos dos años St. John pueda ser capaz de hacer algo respecto del turismo", dijo, al recalcar que el daño fue especialmente devastador en ese lugar. "En Puerto Rico es menos grave", añadió.

No obstante, los residentes no lo ven así. Antes de los huracanes, que dañaron la red eléctrica en todo el estado asociado a Estados Unidos y causaron graves destrozos, Puerto Rico ya atravesaba una fuerte crisis económica, cargado de deudas.

Una industria golpeada

2,3 millones de empleos

Están relacionados con viajes y turismo en la región del Caribe; según el Consejo Mundial de Viajes y Turismo, todavía es muy pronto para saber si la industria se podrá recuperar por completo tras los huracanes Irma y María

30 millones de turistas

Visitaron el área del Caribe en 2016, según la Organización de Turismo de la región; los visitantes gastaron más de 35.000 millones de dólares

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